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Las grandes corporaciones incumplen su compromiso de evitar la deforestación derivada del aceite de palma, según un informe de WWF

Un trabajador transporta el fruto de la palmera en una plantación de aceite de palma en Sumatra, Indonesia
Un trabajador transporta el fruto de la palmera en una plantación de aceite de palma en Sumatra, Indonesia Reuters
  • Las grandes corporaciones están incumpliendo su compromiso de impedir la deforestación derivada de la producción del aceite de palma, según un informe de la organización ecologista WWF.
  • Destaca el compromiso de la marca italiana de chocolate Ferrero, la única compañía que llegó a sumar 20 del máximo de 22 en su empeño por utilizar solamente aceite de palma sostenible en su cadena de suministro.
  • La gran demanda de la industria del aceite de palma ha provocado que las plantaciones de palmera hayan reemplazado a bosques autóctonos en el Sudeste Asiático.
  • Además, de provocar pérdida de biodiversidad, la producción de aceite de palma conlleva un abuso de los derechos humanos de las comunidades locales.
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A los gigantes empresariales les queda mucho camino por recorrer en términos de sostenibilidad. Las grandes corporaciones están incumpliendo su compromiso de impedir la deforestación derivada del uso del aceite de palma en su cadena de suministro. Y es que las marcas más importantes del mundo se habían comprometido a dejar de contribuir a la pérdida de biodiversidad que conlleva utilizando sólo aceite de palma sostenible en 2020. 

Por lo pronto, tan sólo 15 de 173 compañías están en camino de reducir la destrucción de bosques asociada a la producción de este aceite, según el informe Palm Oil Scorecard, elaborado por la asociación ecologista WWF. 

El informe destaca el compromiso de la marca italiana de chocolate Ferrero, la única compañía que llegó a sumar 20 del máximo de 22 punto posibles de la evaluación de WWF. Otras reconocidas marcas como Ikea o L'Oréal figuran en la lista con 19 puntos y entre las empresas que han puesto en marcha mecanismos para asegurar que su cadena de suministro sólo se nutre de aceite de palma sostenible y no contribuye a la deforestación. 

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El aceite de palma se encuentra en múltiples productos de consumo, desde cosmética a alimentación, y su producción supone un problema por el terreno deforestado que implica su producción que, por otro lado, es en masa. La gran demanda de la industria del aceite de palma ha provocado que las plantaciones de palmera hayan reemplazado a bosques autóctonos, especialmente en el Sudeste Asiático. Además, a menudo se incurre en prácticas corruptas para continuar con este tipo de producción y se vulneran los derechos humanos de las comunidades locales.

La puntuación media de las compañías encuestadas fue de 12,6 sobre 22, por lo que WWF insta a las empresas a implementar acciones en su cadena de suministro para paliar esta situación.

Además, el informe de la organización ecologista pone de manifiesto la falta de transparencia de algunas compañías que se negaron a responder a su encuesta, 41 en total. “Esto muestra una falta de compromiso para garantizar la sostenibilidad de la industria”, apunta el informe. 

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“Es necesario parar urgentemente la destrucción de los bosques y otros ecosistemas naturales que provocan pérdida de biodiversidad e implica un abuso de los derechos humanos en la producción de aceite de palma. Es ahora, en 2020, el momento de tomar acción antes de que haya pérdidas irreversibles”, apunta el documento de la organización ecologista. 

El problema del aceite de palma no es el cultivo en si mismo, sino la manera en la que se produce, incurriendo en masivas deforestaciones que sustituyen plantaciones de palmeras. Desde la ONG consideran que las empresas con sede en países con mercados sostenibles, como Europa y América del Norte deberían haber eliminado de su cadena de suministro el aceite de palma que contribuye a la deforestación y destrucción de ecosistemas.

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