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Una gran parte de las hormonas de las píldoras anticonceptivas podrían acabar en el agua del grifo y por eso se están estudiando sus efectos para la salud

Birth-control pills could add 10 million doses of hormones to our wastewater every day. Some of that estrogen may wind up in our taps.
Rich Pedroncelli/AP
  • Las hormonas de las píldoras anticonceptivas pueden viajar a través de duchas, inodoros y lavadoras hasta las instalaciones locales de aguas residuales.
  • En su libro, "Troubled Water", el activista Seth Siegel cuenta que las píldoras anticonceptivas agregan más de 10 millones de dosis de estrógeno sintético a las aguas residuales de Estados Unidos a diario.
  • A partir de ahí, las hormonas podrían acabar en ríos y lagos que sirven como fuentes de agua potable.
  • Solo una pequeña porción del estrógeno en las aguas residuales llega a los grifos estadounidenses, pero Siegel considera que deberíamos eliminarlo.
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Después de tragar una píldora anticonceptiva, sus componentes no tardan mucho en ingresar a los sistemas de agua locales. Eso es porque el cuerpo generalmente solo absorbe una pequeña porción de la dosis. El resto de los componentes de la píldora, hasta el 90%, se excreta, ya sea en el inodoro como desecho o a través del sudor que acaba en los desagües de la ducha o en las lavadoras.

A veces, las gente incluso decide tirar las pastillas anticonceptivas no utilizadas, enviando una dosis completa al inodoro.

Las hormonas luego viajan a una planta de aguas residuales, y desde allí, pueden acabar en vías fluviales cercanas, como ríos y lagos, algunos de los cuales se utilizan como fuentes de agua potable.

Eso significa que las recetas que se toman con mayor frecuencia, como los anticonceptivos, podrían terminar en agua corriente en pequeñas cantidades. En su nuevo libro, "Troubled Water", el activista Seth Siegel dice que los científicos aún no entienden los efectos de esta posible contaminación en la salud. Pero Siegel cree que todos los compuestos farmacéuticos deberían eliminarse de nuestros grifos de inmediato.

Es difícil saber cuánto estrógeno de los anticonceptivos termina en nuestros grifos

En España el 17,3 % de las mujeres recurren a la píldora como método anticonceptivo, según la última Encuesta Nacional sobre Anticoncepción de la Sociedad Española de Contracepción (SEC).

Los efluentes de aguas residuales contienen una mezcla compleja de productos químicos, incluidos productos farmacéuticos, que no se eliminan completamente durante el tratamiento. Entre ellas se encuentran los estrógenos esteroideos, tales como 17α-etinilestradiol (EE2), que contienen las píldoras anticonceptivas, y que según ha sido demostrado afectan negativamente a la reproducción de peces. 

En Estados Unidos, por ejemplo, son alrededor de 15 millones de mujeres las que toman regularmente píldoras anticonceptivas, que generalmente se componen de una forma sintética de estrógenos conocida como EE2. Dado que es un disruptor endocrino, EE2 puede interferir con las hormonas reproductivas y el desarrollo si se consume en exceso.

Según Siegel, las píldoras anticonceptivas agregan más de 10 millones de dosis de estrógeno sintético a las aguas residuales de Estados Unidos todos los días. Esa estimación se basa en el número de mujeres que toman anticonceptivos orales en el país, y presupone que estas toman la píldora 21 días al mes y excretan alrededor del 90% de la dosis en las aguas residuales.

Birth-control pills could add 10 million doses of hormones to our wastewater every day. Some of that estrogen may wind up in our taps.

Muy poca cantidad de ese estrógeno llega a nuestros grifos, ya que la mayoría de los sistemas de tratamiento de agua lo filtran junto con otros contaminantes. Un estudio de 2010 determinó que las píldoras anticonceptivas representan menos del 1% de la cantidad total de estrógeno que se encuentra en el agua potable de EEUU. Pero dado que los sistemas de agua locales no analizan EE2, señalaron los autores del estudio, es difícil decir con certeza cuánta hormona hay en el agua.

La mayor parte del estrógeno en el agua potable proviene de otras fuentes, como el ganado que excreta estrógeno natural, que puede viajar a través del suelo y hacia el agua subterránea local.

Pero Siegel argumenta en su libro que el ganado no puede ser el único responsable del estrógeno en nuestras aguas residuales, ya que otros compuestos farmacéuticos, como los utilizados para fabricar antidepresivos, también lo hacen allí.

"Nadie le está dando Zoloft a una vaca", dijo Siegel a Business Insider. "La única fuente posible de eso es a través de las aguas residuales. Por eso es tan relevante, tan aterrador".

Eso no significa que las mujeres deban dejar de tomar la píldora

Algunos expertos en agua, dijo Siegel, acatan el dicho de que "la solución a la contaminación es la dilución". En otras palabras, verter agua que contiene compuestos farmacéuticos en cuerpos de agua más grandes diluye las concentraciones de hormonas lo suficiente como para minimizar su amenaza para los humanos o el medio ambiente.

Pero Siegel dijo que incluso en los cuerpos de agua más puros, los científicos han encontrado residuos de antidepresivos como el Prozac en los peces locales.

Birth-control pills could add 10 million doses of hormones to our wastewater every day. Some of that estrogen may wind up in our taps.
AP Photo/Steven Senne

Científicos han descubierto que el estrógeno en los ríos y lagos puede causar que los peces machos desarrollen biomarcadores femeninos como los ovarios. Otros estudios han demostrado que la exposición a EE2 ha llevado a los peces a ser menos fértiles de generación en generación.

Los científicos no saben si estos hallazgos tienen alguna implicación para la salud humana, pero Diana Aga, experta en contaminación química de la Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo, le dijo a Siegel que es posible que aparezcan efectos similares entre "criaturas más complejas". ".

"Hay muchas razones para creer que el estrógeno y los compuestos farmacéuticos que estamos ingiriendo en micro cantidades están teniendo un efecto", dijo Siegel. "¿Por qué no sería posible que un recién nacido o un feto, o un niño de tres años que recibe una dosis irregular, no muestre algún efecto en su desarrollo cerebral?"

La solución, dijo, no es dejar de hacer o tomar medicamentos, sino asegurarse de que estos compuestos se eliminen deliberadamente en las plantas de tratamiento de agua.

"Los productos farmacéuticos han hecho grandes cosas para la salud de Estados Unidos. No estoy diciendo que debamos prohibir todas estas cosas", dijo Siegel. "Lo que digo es que deberíamos obtener todos los beneficios de estos productos y también agua pura para beber. Se pueden hacer ambas cosas".

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