Esto es lo que la marihuana le hace realmente a tu cuerpo y cerebro

Darrin Harris Frisby / Drug Policy Alliance

  • En algunos lugares, como los Países Bajos o EEUU, el consumo de marihuana es legal.
  • En Estados Unidos, en concreto, uno de cada 3 ciudadanos vive ahora en un estado donde los adultos pueden comprar legalmente marihuana para uso recreativo.
  • Nueva Jersey, Arizona, Montana y Dakota del Sur legalizaron la marihuana para mayores de 21 años. Nueva York está a punto de hacerlo y pronto podría convertirse en el decimoquinto estado en legalizar el consumo para adultos.
  • La investigación ha descubierto que el cannabis puede aliviar el dolor, tratar la epilepsia y mejorar la vida sexual de las personas. Sin embargo, también se ha asociado con problemas de memoria a corto plazo, distorsión del tiempo y una disminución del recuento de espermatozoides.
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A pesar de las limitaciones para los científicos que estudian la droga, un creciente cuerpo de investigación y numerosos informes han encontrado vínculos entre el cannabis y varios beneficios para la salud, incluido el alivio del dolor y el potencial de ayudar con ciertas formas de epilepsia.

Además, los investigadores dicen que hay muchas otras formas en que la marihuana podría afectar la salud que quieren comprender mejor, incluido un misterioso síndrome que parece enfermar gravemente a quienes la consumen.

Inversión en cannabis: la regulación es la clave para su potencial a futuro en los mercados

Junto con varios otros estudios recientes, un informe publicado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina en 2017 ayudó a resumir cosas que ya se sabían, y otras que no, sobre la ciencia de la marihuana.

Esto es lo que debes saber sobre cómo la marihuana afecta al cerebro y al cuerpo.

La marihuana es legal para todos los adultos en 14 estados de EEUU, pero su designación federal como droga ilegal ha dificultado el estudio de la sustancia.

La designación oficial de la marihuana en EEUU como droga ilegal, lo que significa que actualmente "no tiene un uso médico aceptado", ha supuesto que sea difícil de estudiar.

Ese sigue siendo el caso, a pesar de que, a nivel estatal, la droga es cada vez más accesible para el público en general.

A partir del día de las elecciones de 2020, cuando Arizona, Montana, Nueva Jersey y y Dakota del Sur dieron luz verde al uso de marihuana para adultos, 1 de cada 3 estadounidenses pasó a vivir en un estado donde pueden comprar cannabis legalmente.

Nueva York pronto se convertirá en el decimoquinto estado en legalizarla para uso recreativo. El 28 de marzo, los funcionarios del estado de Nueva York anunciaron que presentaron un proyecto de ley para legalizar la sustancia para todos los adultos y votarían sobre la legislación en los días siguientes.

El consumo de marihuana está relacionado con un síndrome poco común que causa náuseas y vómitos.


Getty Images/John Moore

Hace poco, concretamente en marzo de 2019, un estudio analizó más de 2500 visitas a urgencias relacionadas con el cannabis en Colorado. Descubrieron que los problemas estomacales como las náuseas y los vómitos eran el principal motivo de acudir al hospital, incluso antes de los problemas psiquiátricos como la intoxicación y la paranoia. 

En 2004, los médicos australianos comenzaron a investigar estos síntomas estomacales basándose en las experiencias de una mujer local que solía fumar marihuana sin problemas, y luego, aparentemente de la nada, comenzó a tener reacciones adversas similares a las del estudio de 2019

Le dieron un nombre a su condición: síndrome de hiperemesis cannabinoide o CHS. La rara enfermedad es todavía bastante nueva y poco estudiada, pero los investigadores creen que podría afectar a una gran población.

"El CHS no es muy raro de ver", comentó anteriormente a Business Insider Andrew Monte, profesor asociado de medicina de emergencia en el Hospital de la Universidad de Colorado de UCHealth, que dirigió el estudio de marzo. "Lo vemos absolutamente todas las semanas en nuestra sala de urgencias", añadió.

La marihuana puede hacerte sentir bien

Festival anual de marihuana 4/20 en Denver en abril de 2019.

Uno de los ingredientes activos de la hierba, el tetrahidrocannabinol (THC), interactúa con el sistema de recompensa del cerebro, la parte preparada para responder a las cosas que nos hacen sentir bien, como comer y tener relaciones sexuales.

Cuando está sobreexcitado por las drogas, el sistema de recompensa crea sentimientos de euforia. Esta es también la razón por la que algunos estudios han sugerido que el consumo excesivo de marihuana puede ser un problema para algunas personas: cuanto más a menudo desencadenas esa euforia, más cuesta sentir otras experiencias.

A corto plazo, también puede hacer que el corazón se acelere.

A los pocos minutos de inhalar marihuana, la frecuencia cardíaca puede aumentar entre 20 y 50 latidos por minuto. Esto puede durar entre 20 minutos y 3 horas, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EEUU..

El informe no arrojó evidencias suficientes para apoyar o refutar la idea de que el cannabis podría aumentar el riesgo general de un ataque cardíaco. Sin embargo, el mismo informe también encontró algunas pruebas limitadas de que fumar podría ser desencadenante de un ataque cardíaco.

Los efectos de la marihuana en el corazón podrían estar relacionados con los efectos en la presión arterial, pero esta posible relación necesita más investigación.

El pasado agosto, un estudio publicado en el European Journal of Preventive Cardiology parecía sugerir que los fumadores de marihuana enfrentan un riesgo 3 veces mayor a morir por algo relacionado con la presión arterial alta que las personas que nunca han fumado, pero la investigación incluía una advertencia importante: entendía como consumidor a cualquiera que la haya probado alguna vez.

Esta sugiere que esta es una suposición pobre y que podría haber interferido en los resultados del estudio. Según una encuesta reciente, alrededor del 52% de los estadounidenses han probado el cannabis en algún momento, pero solo el 14% consumía la droga al menos una vez al mes.

Otros estudios también han llegado a la conclusión opuesta. Según la Clínica Mayo, el consumo de marihuana podría provocar una disminuciónno un aumento, de la presión arterial.

Entonces, si bien es probable que exista un vínculo entre fumar marihuana y tener la presión arterial alta, aún no hay suficiente investigación para afirmar que una cosa conduce a la otra.

La marihuana también puede ayudar a aliviar algunos tipos de dolor.

Plantación de cannabis cerca de la ciudad de Safed, a norte de Israel, el 11 de junio de 2012.

La marihuana contiene cannabidiol o CBD, una sustancia química que no altera los sentidos, pero se cree que es responsable de muchos de los efectos terapéuticos de la marihuana. Esos beneficios pueden incluir alivio del dolor o tratamiento para ciertos tipos de epilepsia infantil.

La nueva investigación también descubrió evidencias concluyentes de que el cannabis puede ser un tratamiento eficaz para el dolor crónico, que podría tener que ver tanto con el CBD como con el THC. El dolor también es la principal razón por la que las personas solicitan marihuana medicinal.

El alivio del dolor podría incluir el malestar de la artritis.

Una de las formas en que los científicos creen que la marihuana puede ayudar con el dolor es reduciendo la inflamación, un componente de enfermedades como la artritis reumatoide.

Un estudio preliminar de 2005 de 58 pacientes con artritis, aproximadamente la mitad de los cuales recibió un placebo, mientras que la otra mitad recibió un medicamento a base de cannabis llamado Sativex, descubrió mejoras estadísticamente significativas en el dolor al moverse, el dolor en reposo y la calidad del sueño asociados al Sativex.

Otros estudios que prueban otros productos cannabinoides y la marihuana inhalada han mostrado efectos analgésicos similares.

Las personas con enfermedad inflamatoria intestinal también pueden encontrar algún alivio.

Un voluntario muestra cogollos de cannabis en el dispensario de marihuana medicinal de La Brea Collective en Los Ángeles, California, 18 de marzo de 2014.

Algunas personas con enfermedades inflamatorias del intestino como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa también podrían beneficiarse del consumo de marihuana, según sugieren los estudios.

Un artículo de 2014, por ejemplo, describe 2 estudios de personas con enfermedad de Crohn crónica. La mitad recibió el medicamento y la otra mitad un placebo. Ese estudio mostró una disminución de los síntomas en 10 de los 11 sujetos que consumían cannabis, en comparación con solo 4 de los 10 del placebo. Pero cuando los investigadores hicieron un estudio de seguimiento con CBD en dosis bajas, no vieron ningún efecto en los pacientes.

Los investigadores dicen que, por ahora, necesitamos más investigación antes de saber si el cannabis puede ayudar con estas enfermedades.

La marihuana también puede ser útil para controlar las convulsiones epilépticas

En junio de 2018, la FDA aprobó un medicamento con CBD llamado Epidiolex.

El medicamento se puede recetar a personas con síndrome de Lennox-Gastaut y síndrome de Dravet, 2 formas raras de epilepsia. De hecho, es la primera opción de tratamiento aprobada por la FDA para el síndrome de Dravet.

En el ensayo clínico del fármaco, los efectos secundarios comunes incluyeron somnolencia, fatiga, disminución del apetito, diarrea e insomnio.

Por otro lado, puede afectar al sentido del equilibrio

Foto de archivo de un hombre gesticulando durante una manifestación en apoyo a la legalización de la marihuana frente al edificio de la Corte Suprema en la Ciudad de México

La marihuana puede alterar el equilibrio, ya que influye en la actividad del cerebelo y los ganglios basales, 2 áreas del cerebro que ayudan a regular el equilibrio, la coordinación, el tiempo de reacción y la postura.

También puede distorsionar el sentido del tiempo

Sentir que el tiempo se acelera o se ralentiza es uno de los efectos más comunes del consumo de marihuana. Un documento de 2012 intentó sacar algunas conclusiones sólidas de los estudios sobre esos informes anecdóticos, pero no pudo hacerlo.

"Aunque el 70% de los estudios de estimación del tiempo indican sobreestimación, los hallazgos de los estudios de producción y reproducción del tiempo siguen sin ser concluyentes", rezaba el documento.

En un estudio de 1998 que usó imágenes por resonancia magnética (IRM) para enfocarse en los cerebros de voluntarios que tomaban THC, los autores notaron que muchos habían alterado el flujo sanguíneo al cerebelo, lo que probablemente juega un papel en nuestro sentido del tiempo.

Las limitaciones sobre el tipo de investigación permitida sobre la marihuana hacen que sea particularmente difícil estudiar este tipo de efecto.

Puede enrojecer los ojos

Dado que la hierba hace que los vasos sanguíneos se expandan, puede provocar enrojecimiento de los ojos.

Es probable, además, que te dé muchas ganas de comer.

Los antojos no son producto de la imaginación: tanto los consumidores ocasionales como los que consumen marihuana habitualmente tienden a comer en exceso cuando fuman.

Un estudio reciente en ratones sugiere la posibilidad de que la marihuana pueda cambiar efectivamente un circuito en el cerebro que normalmente es responsable de sofocar el apetito, provocando que comamos.

Todo se reduce a un grupo especial de células en el cerebro que normalmente se activan después de haber ingerido una gran cantidad de comida para decirnos que hemos tenido suficiente. El ingrediente psicoactivo en la hierba parece activar solo un componente de esas células supresoras del apetito, haciéndonos sentir hambrientos en lugar de satisfechos.

Un estudio de 2014 concluyó que el consumo de marihuana no tenía ningún efecto sobre el peso corporal, a pesar del fenómeno de los bocadillos comúnmente asociado con el consumo.

Algunas mujeres han afirmado tener relaciones sexuales más satisfactorias cuando consumen marihuana.

Un pequeño estudio de 373 mujeres de diferentes razas, orientaciones sexuales y estado civil concluyó que las personas que afirmaron haber consumido marihuana antes de tener relaciones sexuales tendían a tener una experiencia más placentera que aquellas que no consumían la sustancia.

Específicamente, algunas mujeres indicaron haber tenido orgasmos más satisfactorios y un aumento en su deseo sexual.

Los investigadores no pudieron precisar por qué la marihuana tenía este efecto, pero sugirieron que podría deberse a la capacidad de la sustancia para reducir el estrés y la ansiedad.

El cannabis también puede interferir con la forma en que se forman los recuerdos.

La marihuana puede alterar tu memoria al cambiar la forma en que tu cerebro procesa la información, pero los científicos aún no están seguros de cómo sucede esto exactamente. Aún así, varios estudios sugieren que la marihuana interfiere en la memoria a corto plazo, y los investigadores tienden a ver más de estos efectos en consumidores poco experimentados o poco frecuentes que en consumidores habituales y frecuentes.

Como era de esperar, estos efectos son más evidentes en el sentido agudo: inmediatamente después del uso, cuando las personas están colocadas.

Según el nuevo informe de NASEM, había pruebas limitadas que mostraban una conexión entre el consumo de cannabis y el rendimiento académico deteriorado, algo que se ha demostrado que es especialmente cierto para las personas que comienzan a fumar regularmente durante la adolescencia. (También se ha demostrado que esto aumenta el riesgo de uso problemático).

Es importante destacar que, en la mayoría de los casos, decir que el cannabis está relacionado con un mayor riesgo no significa que el consumo de marihuana haya causado ese riesgo.

En algunas personas, la marihuana podría aumentar el riesgo de depresión

Cogollos de marihuana en el dispensario de marihuana medicinal 'Oregonon's Finest' en Portland.

Los científicos no pueden decir con certeza si la marihuana causa depresión o si las personas deprimidas simplemente tienen más probabilidades de fumar. Pero un estudio de los Países Bajos sugiere que fumar marihuana podría aumentar el riesgo de depresión en los jóvenes que ya tienen un gen especial de la serotonina que podría hacerlos más vulnerables a la depresión.

Esos hallazgos se ven reforzados por el informe NASEM, que encontró una evidencia moderada de que el consumo de cannabis estaba relacionado con un pequeño aumento del riesgo de depresión.

Y también puede aumentar el riesgo de desarrollar esquizofrenia

Joven fumando marihuana en la feria Expo Cannabis en Montevideo, Uruguay, el domingo 14 de diciembre de 2014.

El informe NASEM también encontró evidencias sustanciales de un mayor riesgo entre los consumidores frecuentes de marihuana de desarrollar esquizofrenia.

El consumo habitual de marihuana también puede estar relacionado con un mayor riesgo de ansiedad social.

Bob Leeds, copropietario de Sea of ​​Green Farms, muestra parte de la marihuana que produce durante un recorrido por las instalaciones de su empresa en Seattle, Washington, el 30 de junio de 2014.

Los investigadores creen que es posible que el CBD sea un tratamiento útil para los trastornos de ansiedad, y eso es algo que varias instituciones están tratando de estudiar actualmente.

El informe reciente sugirió que la evidencia de un vínculo entre la marihuana y un mayor riesgo de la mayoría de los trastornos de ansiedad era limitada.

Sin embargo, los autores escribieron que existe evidencia moderada de que el consumo regular de marihuana está relacionado con un mayor riesgo de ansiedad social. Como en otros casos, es difícil saber si el consumo de marihuana provoca ese aumento o si las personas consumen marihuana debido a un mayor riesgo de ansiedad.

También podría afectar al recuento de espermatozoides.

Un pequeño estudio de 37 hombres concluyó que aquellos que consumían marihuana tenían recuentos de espermatozoides inferiores a aquellos que no lo hacían. El estudio no especificó los métodos de consumo de marihuana utilizados.

Sin embargo, otro estudio descubrió que la marihuana en realidad aumentaba el recuento de espermatozoides en los hombres. Este estudio fue más amplio y examinó a 1.215 hombres jóvenes sanos. Descubrieron que los hombres que consumían marihuana en la actualidad o anteriormente tenían un recuento de espermatozoides más alto y concentraciones de esperma más altas que los hombres que nunca habían consumido la sustancia.

Una persona podría necesitar más sedantes para la cirugía si fuma cannabis habitualmente

Un pequeño estudio en la edición de mayo de 2019 de The Journal of the American Osteopathic Association descubrió que las personas que afirmaban fumar marihuana habitualmente necesitaban una mayor dosis de sedación.

Los investigadores también vieron que las personas que consumían marihuana diaria o semanalmente necesitaban un 14% más de fentanilo, un 19,6% más de midazolam y un 220,5% más de propofol (todos los medicamentos que se utilizan para la sedación).

Los investigadores no han determinado por qué esto es así, pero creen que la marihuana podría desensibilizar los receptores del cuerpo que procesan los sedantes.

Vale la pena señalar que la marihuana probablemente se ha vuelto más fuerte desde la década de 1980, y que su proporción de THC a CBD también ha cambiado.

Dispensario del Grupo de Pacientes y Cuidadores de Los Ángeles en West Hollywood, California, EEUU, 18 de octubre de 2016.

El contenido de THC de la marihuana en EEUU se ha triplicado desde 1995, según un macroestudio reciente en el que los investigadores revisaron cerca de 39.000 muestras de cannabis. Si bien los niveles de THC rondaban el 4% de media en 1995, se dispararon a aproximadamente el 12% en 2014.

Mientras tanto, el contenido de CBD en la marihuana, la parte responsable de muchos de los efectos terapéuticos de la droga, ha disminuido, según los investigadores, cambiando la proporción de THC a CBD de 14:1 en 1995 a aproximadamente 80:1 en 2014.

Aún así, rastrear la potencia del THC a lo largo del tiempo puede ser complicado. Cuanto más envejece una muestra de marihuana, más parece degradarse su THC. También importa cómo se almacena. Estas 2 barreras podrían estar interfiriendo de alguna manera con las métricas sobre la potencia de la marihuana.

Lo más importante es que el uso regular de marihuana está relacionado con algunos cambios cerebrales específicos, pero los científicos no pueden decir con certeza si uno causa el otro.

En un estudio reciente, los científicos utilizaron escáneres cerebrales por resonancia magnética para obtener una mejor imagen del  cerebro de los adultos que han fumado marihuana al menos 4 veces a la semana durante años.

En comparación con las personas que rara vez o nunca consumieron la droga, los consumidores a largo plazo tendían a tener una corteza orbitofrontal más pequeña, una región del cerebro fundamental para procesar las emociones y tomar decisiones. Pero también tenían conexiones entre cerebros más fuertes, que los científicos creen que los fumadores pueden desarrollar para compensar.

Aún así, el estudio no muestra que fumar marihuana provocara el encogimiento de ciertas regiones del cerebro; otros estudios sugieren que tener una corteza orbitofrontal más pequeña podría aumentar la probabilidad de que alguien comience a fumar.

La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que las personas más propensas a sufrir cambios cerebrales son aquellas que comienzan a consumir marihuana con regularidad durante la adolescencia.

Una estudiante de secundaria usa un vapeador cerca del campus de una escuela en Cambridge, Massachusetts.

Un pequeño estudio con adolescentes en Europa estableció que las personas que consumían marihuana tenían más materia gris en el cerebro, lo que puede afectar la forma en que las personas maduran con el tiempo.

Los investigadores notaron estos cambios a nivel cerebral en adolescentes que se habían fumado solo uno o 2 porros en su vida.

Aunque los investigadores no están seguros de si un mayor volumen cerebral es malo para la salud, saben que el volumen cerebral disminuye naturalmente durante el proceso de envejecimiento, según los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

Un metaanálisis internacional de 23.317 adultos jóvenes también descubrió que el consumo de marihuana podría aumentar el riesgo de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.

"Aunque las causas del trastorno depresivo mayor son multifactoriales y complejas, este metanálisis sugiere que la exposición al cannabis podría ser un factor que contribuya a la depresión en la edad adulta joven", escribieron los investigadores.

El consumo de marihuana afecta los pulmones, pero no parece aumentar el riesgo de cáncer de pulmón.

Una mujer fuma un porro de marihuana durante la 'Marcha de la Marihuana' en la playa de Ipanema, en Río de Janeiro, Brasil, el sábado 7 de mayo de 2016.

Las personas que fuman marihuana con regularidad tienen más probabilidades de sufrir bronquitis crónica, según investigaciones. También hay evidencia de que dejar de fumar alivia estos síntomas.

Sin embargo, quizás sorprendentemente, los autores del estudio encontraron ciertas evidencias de que el cannabis no estaba relacionado con un mayor riesgo de cáncer de pulmón o de cabeza y cuello asociados a los cigarrillos.

Algunos atletas piensan que la marihuana podría usarse de maneras que podrían mejorar ciertos tipos de rendimiento físico.

Un snowboarder en el Cooper terrain park el día de la inauguración en el área de esquí de Copper Mountain el viernes 4 de noviembre de 2011.

Algunos atletas, especialmente en ciertos deportes de resistencia y aventura, dicen que el consumo de cannabis puede mejorar su rendimiento atlético. Esto puede deberse a los efectos antiinflamatorios o analgésicos que facilitan la realización de un entrenamiento prolongado o la recuperación de uno.

Al mismo tiempo, hay formas en las que la marihuana puede afectar el rendimiento deportivo, ya que afecta a la coordinación y la motivación y entorpece el proceso de recuperación natural del cuerpo.

Sin más investigación, es difícil saber qué impacto real tiene en el rendimiento deportivo.

Existe evidencia de que el consumo de marihuana durante el embarazo podría tener efectos negativos.

Según el nuevo informe de NASEM, existe evidencia sustancial que muestra un vínculo entre la exposición prenatal al cannabis, cuando una mujer embarazada consume marihuana, y el bajo peso al nacer. También podría causar complicaciones y aumentar el riesgo de que un bebé tenga que pasar tiempo en una unidad de cuidados intensivos neonatales.

Un estudio publicado en JAMA Psychiatry en septiembre de concluyó que las mujeres embarazadas que consumían marihuana tenían un mayor riesgo de que sus hijos tuvieran TDAH y/o comportamientos psicóticos que se han relacionado con la esquizofrenia.

Y un análisis, publicado en Nature Medicine en agosto de 2020, relacionó el consumo de cannabis entre las mujeres embarazadas con el autismo en sus hijos. El estudio, realizado en Ontario, Canadá, incluyó datos de 3.000 mujeres que consumieron cannabis durante el embarazo.

Aún así, las mujeres embarazadas y en período de lactancia han informado que la usan para para aliviar las náuseas, el dolor y los síntomas de depresión, ya que los analgésicos tradicionales no están permitidos durante el embarazo.

Los expertos dicen que tienen poca información sobre los posibles riesgos para la salud asociados con esta práctica, por lo que instan a las madres a abstenerse del consumo de hierba.

Las píldoras de CBD podrían ayudar a las personas a reducir el consumo de marihuana o dejarla por completo.

El trastorno por consumo de cannabis es un diagnóstico que describe la dependencia del cannabis, lo que dificulta consumir menos o nada de la droga.

Pero en un estudio publicado el pasado mes de julioinvestigadores del Reino Unido descubrieron que el uso de pastillas de CBD podría hacer que las personas abandonen el cannabis si se les diagnostica dicho trastorno.

"A diferencia del THC, el CBD no produce efectos intoxicantes o gratificantes y muestra potencial para tratar varios otros trastornos médicos", dijo el autor principal, el Dr. Tom Freeman.

Todavía hay tantas preguntas sobre cómo afecta la marihuana al cuerpo y al cerebro que los científicos dicen que se necesita mucha más investigación.

La marihuana tiene usos médicos potencialmente valiosos. Al mismo tiempo, sabemos que, como ocurre con cualquier sustancia, no todo uso está libre de riesgos.

Se necesita más investigación para descubrir cómo tratar mejor las condiciones en las que el cannabis puede ayudar y cómo minimizar los riesgos asociados con el uso médico o recreativo.

Staci Gruber, profesora asociada de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard y directora del programa Marijuana Investigations for Neuroscientific Discovery en McLean Hospital, dijo a Business Insider que la investigación del cannabis es esencial para determinar "la mejor manera de consumirlo, cuáles son las formas más seguras y cuáles son los riesgos reales".

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