Pasar al contenido principal

El mito de los asesinos de instituto que persiste desde Columbine

masacre del instituo de columbine
Los motivos de los asesinos de Columbine siguen estando incomprendidos tras los informes erróneos de los primeros días. AP Photo/David Zalubowski
  • En 1999, en el instituto Columbine, en Littleton, Colorado, tuvo lugar el que hasta ese momento fue el mayor tiroteo escolar en la historia de Estados Unidos.
  • Los mitos sobre los dos tiradores y sus motivos se crearon en los primeros informes tras la masacre.
  • Los asesinos no eran góticos intimidados por los deportistas.

La masacre del Instituto Columbine no se pareció en nada a lo que se había visto en EE. UU. hasta que, aquel abril de 1999, llegaron los medios de comunicación a cubrir el suceso. En ese momento, fue el tiroteo escolar más letal de la historia de ese país, que quiso conocer respuestas inmediatas a por qué los tiradores habían matado a 12 estudiantes, un maestro y luego se suicidaron. Pero muchos detalles reflejados en los primeros informes terminaron siendo falsos.

"La mayoría de los informes iniciales estaban equivocados", escribió Dave Cullen, un periodista que pasó 10 años investigando y componiendo un libro sobre Columbine. "Estábamos tan ansiosos por responder a esa pregunta candente, que llegamos a conclusiones sobre pequeños fragmentos de evidencias en los primeros días, incluso solo horas". 

Leer más: Los mensajes de profesores y estudiantes durante el tiroteo en la escuela de Florida: "Si no salgo de esta, te quiero"

Una de las primeras tergiversaciones fue la del perfil de los dos tiradores y la exposición de sus motivos. Eric Harris y Dylan Klebold fueron retratados inicialmente como góticos y solitarios que formaban parte de una especie de "mafia de las gabardinas". Los medios dijeron que fueron intimidados por los chicos deportistas y que buscaron venganza contra compañeros que los trataban como parias sociales. Diecinueve años después, esa idea sobre los asesinos del Instituto Columbine persiste

Pero es un mito. Harris, el autor intelectual de los disparos, no era el deprimido y acosado chico que reflejaron los primeros informes. En realidad, él era un psicópata. Expresaba desprecio por la sociedad, le deleitaba mentir y manipular a los demás, y carecía de empatía.  Después de todo, esa habilidad para manipular hizo que sus compañeros y maestros lo describieran como agradable y bien hablado. 

Klebold, sin embargo, se parecía más al perpetrador típico de un asesinato en masa, según Cullen. "Klebold es más fácil de comprender, un tipo más familiar, exaltado, depresivo y suicida. Se culpaba a sí mismo por sus problemas". Los dos no buscaban venganza contra ningún grupo en particular, sino que querían ser terroristas con la misma notoriedad que Timothy McVeigh. 

"Harris y Klebold planearon durante un año y soñaron un ataque mucho mayor", escribió Cullen. "La escuela sirvió como un medio para un fin más grande, para aterrorizar a toda la nación atacando un símbolo de la vida estadounidense. Su matanza estaba dirigida a estudiantes y profesores, pero no fue motivada por el resentimiento de ellos en particular". 

Como la sociedad estadounidense todavía miran hacia Columbine para tratar de evitar futuros tiroteos escolares, es importante entender las motivaciones de aquellos tiradores correctamente. "Quien no  comprende la historia, está condenado a repetirla", le dijo a la CNN Kirsten Kreiling, presidenta de Columbine Memorial Foundation.

Te puede interesar

Lo más popular