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El Parlamento Europeo quiere que Facebook, Twitter y Google retiren contenidos extremistas en menos de una hora bajo amenaza de sanciones milmillonarias

  • El Parlamento Europeo obligará a que Facebook, Twitter o Google retiren cualquier contenido extremista en un plazo inferior a una hora tras la solicitud de las autoridades nacionales.
  • En caso de no hacerlo de manera sistemática, se enfrentarían a sanciones de hasta el 4% de su facturación global.
  • La UE cree que esta clase de contenidos violentos y que fomentan el odio pueden vincularse con atentados terroristas reales y un riesgo claro para la seguridad de los ciudadanos.

Con 308 votos a favor y 204 en contra, 70 abstenciones mediante, el Parlamento Europeo ha aprobado este miércoles una propuesta para combatir de manera más eficaz la propagación de contenidos extremistas y terroristas en las redes sociales y otros servicios digitales. 

La resolución, que llega tras el atentado terrorista que le costó la vida a cincuenta personas en Nueva Zelanda y que fue retransmitido en directo por Facebook, incluye principalmente la obligación de que los distintos proveedores online retiren cualquier contenido extremista en un plazo inferior a 1 hora tras la solicitud de las autoridades nacionales. En caso de incumplir sistemática y persistentemente con esta premisa, Facebook, Google y Twitter se arriesgarían a multas de hasta el 4% de su facturación global.

"Claramente hay un problema con el material terrorista que circula sin control en Internet durante demasiado tiempo", ha explicado Daniel Dalton, el portavoz del Parlamento en esta propuesta, a Reuters. “Esta propaganda puede vincularse con incidentes terroristas reales y las autoridades nacionales deben poder actuar con decisión. Cualquier nueva legislación debe ser práctica y proporcionada para salvaguardar la libertad de expresión".

Leer más: Facebook ha retirado 1,5 millones de vídeos del terrible atentado de Nueva Zelanda

Por delante queda concretar esta propuesta en una normativa real. En ello jugará un papel clave el próximo Parlamento Europeo, que saldrá de las urnas tras las elecciones del 23 al 26 de mayo. Esos europarlamentarios serán los responsables de negociar los detalles técnicos con la Comisión Europea y los distintos estados miembro.

Entre los aspectos que siguen en el candelero están las preocupaciones sobre el impacto de estas sanciones en las empresas más pequeñas, que no tienen la capacidad ni técnica ni económica de Facebook, Google y Twitter en esta particular batalla contra los contenidos extremistas. Al respecto, los legisladores ya han pedido a las autoridades que tengan en cuenta el tamaño y los ingresos de las empresas afectadas en el articulado del texto final.

Además, la propuesta admite que tendrán que ser los gobiernos nacionales de la UE los que implementen las herramientas para identificar contenido extremista y se pongan manos a la obra para crear un procedimiento de apelación en caso de que se produzca cualquier incidente. 

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