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Trump quiere cargarse los mensajes cifrados en iPhone o WhatsApp: por qué es tan peligrosa esta propuesta

Donald Trump, en julio de 2017.
Donald Trump, en julio de 2017. AP Photo/Alex Brandon
  • El Consejo de Seguridad Nacional de los EEUU se reunió hace días y trataron la posibilidad de obligar a las tecnológicas a implantar llaves maestras o puertas traseras para desbloquear los mensajes cifrados.
  • Afectaría a plataformas como WhatsApp o a los teléfonos iPhone: tras el atentado terrorista de San Bernardino en 2015 hubo un duro litigio entre el FBI y Apple.
  • La medida se está estudiando, según ha avanzado Politico. Su propuesta pública abriría un nuevo cisma entre la Casa Blanca y Silicon Valley.
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La administración Trump vuelve a considerar acabar con los mensajes cifrados, un protocolo de seguridad que utilizan los mensajes en los teléfonos iOS de Apple —en su app de Mensajes o en FaceTime— o en plataformas como WhatsApp.

Este tema se trató en una reunión del Consejo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos el pasado miércoles, que sin embargo no ha salido a la luz hasta finales de esta semana, según ha publicado Politico citando a tres fuentes cercanas al encuentro.

El desafío de estos mensajes cifrados obligó a que las segundas espadas de varias agencias gubernamentales de los Estados Unidos tuviesen que participar en esta reunión, que promueve prohibir —con las leyes en la mano— la posibilidad de que las tecnológicas ofrezcan a sus usuarios la posibilidad de enviar mensajes cifrados extremo a extremo.

La clave es que la encriptación de estos mensajes no puede ser vulnerada ni por las autoridades gubernamentales de los Estados Unidos.

Las fuentes que Politico cita detallan que para el Departamento de Justicia estadounidense y para el FBI, "atrapar criminales y terroristas debe ser la principal de las prioridades". El Departamento de Comercio, por su parte, no termina de verlo: no cree que incluir "puertas traseras" en las comunicaciones digitales tengan buenas consecuencias en tres claves: económicas, de seguridad, y diplomáticas.

La disputa entre Apple y los EEUU tras el ataque de San Bernardino

El encritpado de mensajes extremo a extremo vuelve a ser una de las principales preocupaciones del Gobierno estadounidense. Para hablar de este tema es inevitable no recordar la masacre de San Bernardino, en el que dos francotiradores abrieron fuego en esta ciudad californiana contra un banquete que tenía lugar en un auditorio con un centenar de personas presentes.

Fallecieron catorce civiles y los dos perpetradores del atentado terrorista. Lo único que se salvó de Syed Farook, el criminal neutralizado tras este crimen, fue su iPhone 5C.

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Sin embargo, la sorpresa llegó cuando los agentes del FBI encontraron que el teléfono estaba bloqueado. Durante más de seis semanas hubo un mediatizado litigio entre las autoridades estadounidenses y los de Cupertino, hasta que un comunicado de la agencia americana zanjó la polémica: "Ya no requerimos la ayuda de Apple".

Apple se negó a colaborar con el FBI al entender que eso implicaba vulnerar la privacidad de los usuarios, porque cualquiera podría utilizar una llave maestra para atacar a sus dispositivos.

Por qué es peligroso que Trump quiera acabar con los mensajes cifrados

Lo que el Gobierno de Donald Trump quiere es obligar a Apple y al resto de tecnológicas a implantar o puertas traseras o llaves maestras para sus teléfonos. Ambas opciones pueden ser interesantes si se lee en materia de seguridad, pero esto siempre es más complicado.

Que solo el Gobierno de los Estados Unidos tuviese acceso a esas herramientas de descifrado para los cifrados de las grandes tecnológicas tiene una primera implicación: la geoestratégica.

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EEUU ha acusado en varias ocasiones a Huawei por ser el brazo tecnológico del espionaje chino. Si EEUU es el único país del mundo con la posibilidad de desbloquear mensajes encriptados, el argumento se tambalea.

Por otro lado, aunque los Estados Unidos sean los únicos que consigan legalmente descifrar los referidos mensajes, nada impide a terceros estados o a grupos de piratas informáticos hacerse con estos instrumentos.

De salir adelante la medida que la administración Trump estudia, la privacidad y las libertades de los usuarios volverán a estar en un brete.

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