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El PSC pide reconocer a Cataluña como nación, una de las razones que impulsó el independentismo, en plena negociación para formar Gobierno en España

Miquel Iceta, líder del PSC
Miquel Iceta, líder del PSC, durante una intervención en el Parlament. Reuters
  • Miquel Iceta pedirá también una reforma federal de la Constitución y pedir que las direcciones de TV3 y Catalunya Ràdio sean elegidas por concurso internacional.
  • Los socialistas apuestan, por orden, por un gran pacto entre catalanes, uno a nivel estatal y culminar así en un referéndum en toda España.
  • Proponen una "hacienda federal" similar a la que recoge el Estatut d’Autonomia, medida que revive algunos fantasmas del pasado.
  • El Tribunal Constitucional anuló el acuerdo en el año 2010 y precipitó el auge del independentismo catalán.
  • La disputa en el seno del partido le estalla a Sánchez en plenas negociaciones para formar Gobierno.
  • El PSC se acerca así a postulados propios de ERC, cruciales en la próxima investidura.
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Los socialistas catalanes empiezan a tomar posiciones de cara a su próximo congreso.

Del 13 al 15 de diciembre el PSC defenderá una hoja de ruta con 3 posiciones inamovibles: reconocer a Cataluña como nación, reconocer a España como un país plurinacional y reformar la Constitución con miras hacia una Carta Magna de aires federalistas.

En el documento marco adelantado por la Cadena SER el partido liderado por Miquel Iceta argumenta que este reconocimiento de Cataluña como nación y de España como un Estado "plurinacional, plurilingüe y pluricultural" es la forma que tienen los socialistas catalanes de entender "la unión y la igualdad en la diversidad".

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La reforma federal de la Constitución, por su parte, sería a sus ojos una vía para "recomponer los consensos rotos y modernizar el país". El marco diferenciador sería la crisis catalana, que ha evidenciado cómo los conflictos se han de defender a través del "diálogo, la negociación y el pacto", siempre en el marco de la legalidad.

La hoja de ruta, por pasos, está clara: un acuerdo de las fuerzas catalanes, una posterior negociación a nivel estatal y, finalmente, un referéndum en toda España para avalar todas las reformas interpuestas. Es, además, un punto de choque con la dirección federal del PSOE, abocado a entenderse con los independentistas para lograr un Gobierno a nivel estatal.

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El PSC también define la financiación de las comunidades como un elemento "prioritario" a la hora de construir ese Estado federal y, por ello, apuesta por crear una "hacienda federal", en la línea, dicen, de lo que recoge el Estatut d’Autonomia.

Otro tema escabroso que abordará Iceta será la situación de TV3 y Catalunya Ràdio. Los socialistas definen la televisión y la radio pública catalanas como "instrumentos de agitación y propaganda", por lo que se comprometen a impulsar una reforma para que sus direcciones sean escogidos en un concurso internacional.

Las referencias al Estatut reviven la sentencia del Constitucional y el auge del independentismo

Pasqual Maragall y José Luis Rodríguez Zapatero, en 2006.
Pasqual Maragall y José Luis Rodríguez Zapatero, en 2006. REUTERS/Andrea Comas

Asegura el PSC que la financiación de las comunidades es un elemento "prioritario" a la hora de construir el Estado federal y, por ello, apuesta por crear una "hacienda federal". Esta cita revive un antiguo hecho terriblemente polémico hace unos años: el Estatut d’Autonomia.

Retrotraerse al Estatut implica volver al año 2006, cuando Zapatero era presidente del Gobierno y Pasqual Maragall de la Generalitat. Ambos líderes firmaron entonces un acuerdo estatutario que derivaría, al poco, en un recurso del Tribunal Constitucional que sería el germen del ascenso independentista.

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A grandes rasgos, el acuerdo definía a Cataluña como "nacionalidad" y fijaba las cesiones a la comunidad autónoma del 50% del IRPF (en vez del 33% que tenía entonces) y del IVA (en vez del 35%), así como el 58% (antes 40% de los impuestos especiales, como el de hidrocarburos). Dictaba además la fundación de una Agencia Tributaria Catalana y de la "devolución" de entre 2.600 y 3.000 millones de euros a Catalluña en concepto de inversiones equivalentes al PIB que la región aportaba a España.

El PP de la época, liderado por Mariano Rajoy, presentó un recurso antes el Tribunal Constitucional que anularía la medida por completo. El fallo, conocido en el año 2010, fue uno de los casus belli de la nueva ola independentista que emergería en Cataluña durante los años venideros.

Recurrir al Estatut podría ser un intento de acercamiento a ERC, quien cuenta con los apoyos necesarios para lograr una investidura de Pedro Sánchez en el Gobierno central.

Otras medidas polémicas

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en su escaño en el Congreso de los Diputados
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Reuters

La reforma federal de la Constitución es, a ojos del PSC, una vía para "recomponer los consensos rotos y modernizar el país". El marco diferenciador sería la crisis catalana, que ha evidenciado cómo los conflictos se han de defender a través del "diálogo, la negociación y el pacto", siempre en el marco de la legalidad.

La hoja de ruta, por pasos, está clara: un acuerdo de las fuerzas catalanes, una posterior negociación a nivel estatal y, finalmente, un referéndum en toda España para avalar todas las reformas interpuestas. 

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El PSC también define la financiación de las comunidades como un elemento "prioritario" a la hora de construir ese Estado federal y, por ello, apuesta por crear una "hacienda federal", en la línea, dicen, de lo que recoge el Estatut d’Autonomia.

Otro tema escabroso que abordará Iceta será la situación de TV3 y Catalunya Ràdio. Los socialistas definen la televisión y la radio pública catalanas como "instrumentos de agitación y propaganda", por lo que se comprometen a impulsar una reforma para que sus direcciones sean escogidos en un concurso internacional.

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