Seguí el ejemplo de mi abuela y pedí a mis alumnos de la universidad que escribiesen cartas de agradecimiento: recuperé la fe

Estudiante carta de agradecimiento

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  • Mi abuela siempre escribía cartas de agradecimiento a todas las personas importantes de su vida y su costumbre se convirtió en mi fuente de inspiración.
  • Como profesor universitario, les pedí a mis alumnos que escribieran una nota de agradecimiento a alguien en sus vidas.
  • Las cartas me mostraron que los estudiantes pueden ser reflexivos y encantadores.

A mi abuela le encantaba enviar cartas de agradecimiento escritas a mano a todas las personas importantes en su vida.

Murió el pasado mes de diciembre. En su funeral, mi mamá pidió a todos los presentes que levantaran la mano si alguna vez habían recibido una nota de mi abuela. Todos los brazos se alzaron en el aire.

Sus cartas siempre me conmovieron y me ayudaron a sentirme especial, así que transmití su idea a mis alumnos. Soy profesor y he impartido muchos cursos de periodismo y de introducción a la redacción de medios en varias universidades.

A principios de este semestre, pedí a mis estudiantes universitarios que redactaran una breve nota de agradecimiento destinada a alguien que hubiese hecho algo bueno por ellos. Los resultados me sorprendieron gratamente.

Las cartas que escribieron mis alumnos me emocionaron

Cuando se me ocurrió la tarea para mis alumnos, estaba buscando una manera de lograr que escribieran adoptando un tono conversacional. Les di la opción de usar lápiz y papel o sus ordenadores. Para que no se sintiesen demasiado abrumados, les di las instrucciones.

Una estudiante le dió las gracias a una amiga de la familia por el kit de cuidados que le dio tras su apendicectomía: "La máscara para dormir y la manta me han hecho el sueño más agradable durante mi recuperación".

No es cosa de los últimos románticos: la poderosa razón para que sigas escribiendo a mano

Otra estudiante le agradeció a su amiga que la ayudase a cargar sus maletas desde el coche hasta el alojamiento en la nieve. "Sin su ayuda, habría tenido que hacer varios viajes muerta de frío y cargando varias piezas pesadas de equipaje", escribió.

Pero creo que, sin duda, mi nota de agradecimiento favorita es la que versa sobre un espejo. El estudiante le dio las gracias a su hermano por un regalo de Navidad: un espejo de cuerpo entero. Anteriormente, tenía que ir a la habitación de sus padres para verse al completo.

"Ahora ni siquiera necesito poner un pie fuera de mi habitación. Agradezco mucho un regalo tan atento".

Las redacciones mostraron un lado desconocido de mis alumnos

El ejercicio de escritura definitivamente renovó mi fe en los jóvenes. Me di cuenta de que pueden ser considerados y amables.

A la gente le gusta criticar a los estudiantes y, a veces, se lo merecen. Pero la mayoría de las veces sus vidas son asfixiantes: están haciendo malabarismos con los estudios, el trabajo, las pasantías y sus familias.

Esperaba que mi ejercicio de nota de agradecimiento nos asegurara que podían expresarse con claridad. Resulta que pueden hacerlo si se les da la tarea adecuada y un pequeño empujoncito.

 

Cuando mi abuela se sentaba en su hermoso y enorme escritorio para escribir sus notas de agradecimiento, jamás se distraía. Tenía un objetivo singular: hacerles saber a sus amigos y familiares que estaba profundamente agradecida por sus regalos, detalles o muestras de amabilidad. 

Cualquiera que la haya conocido le dirá que esperaba lo mismo a cambio. Cuando mis alumnos se sentaron con un objetivo similar, pudieron aprovechar ese agradecimiento.

No estoy seguro de si mis alumnos recordarán este ejercicio el próximo semestre o el siguiente, pero espero que disminuyan el ritmo y se tomen el tiempo suficiente para redactar con el corazón un texto cada vez que quieran dar las gracias a un amigo, jefe, o familiar. Espero que sean amables los unos con los otros, proyectando la misma bondad que mostraron en mis clases.

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