¿Te gustaría tener un superyate como Jeff Bezos, Amancio Ortega o Mark Zuckerberg? Esto es lo que cuesta mantenerlos

Madeline Berg
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El mantenimiento del Amadea, un megayate confiscado a un oligarca ruso, cuesta casi un millón de dólares al mes.
El mantenimiento del Amadea, un megayate confiscado a un oligarca ruso, cuesta casi un millón de dólares al mes.

Eugene Tanner/AFP via Getty Images

  • Los superyates son uno de los activos más caros que se pueden comprar.
  • El coste real que supone ser propietario de un superyate es aún mayor: vaios millones al año.

Los asesores financieros no dudan en advertir a los futuros propietarios de que un barco no es más que un agujero en el agua en el que tirar el dinero. Cuando se trata de superyates, más vale tener bolsas y bolsas de dinero.

Como comentó un agente de lujo a Business Insider en el Salón Náutico Internacional de Palm Beach: "Adquirir un barco, es una compra enorme, y nadie necesita un yate".

Un superyate, generalmente de más de 30 metros de eslora, es uno de los activos más caros que el dinero puede comprar, y los más grandes cuestan más que muchos inmuebles o un jet privado. Multimillonarios como Jeff Bezos, Mark Zuckerberg y Steve Jobs gastaron cada uno nueve cifras en sus megayates.

Eso no incluye los costes de mantenimiento. Los expertos explican a Business Insider que los propietarios deben desembolsar cada año alrededor del 10% del precio de construcción del yate. Eso supone decenas de millones de dólares anuales para los barcos más lujosos.

"Es un negocio en sí mismo", afirma Jeffrey Beneville, vicepresidente senior de la aseguradora NFP, especializada en asesorar a clientes sobre yates.

A diferencia de muchas embarcaciones más pequeñas, los superyates necesitan personal, no solamente un capitán. Algunos superyates tienen espacio para docenas de tripulantes, entre ellos un chef, un ingeniero y un masajista para los invitados a bordo. Cada uno recibe un salario anual —los miembros de mayor rango ganan seis cifras— y otras prestaciones.

Luego están los gastos de combustible, amarre, mantenimiento rutinario y seguro. Esto último depende de muchos factores, desde la reputación del astillero del yate hasta dónde quiera llevarlo el propietario (si un barco viaja con frecuencia al mar del Sur de China, por ejemplo, tendrá que pagar una prima más alta). Si un superyate tiene un yate de apoyo —o un superyate de apoyo, en el caso de Bezos—, es de esperar que se pague anualmente otro 10% del precio de esa embarcación.

"El coste de mantenimiento de un yate es tan alto que simplemente piensan que ese dinero se está quemando", explica a Business Insider Matthew Fleissig, consejero delegado de la firma de gestión de patrimonios Pathstone, sobre sus clientes que optan por el alquiler en lugar de la propiedad.

Así es el exclusivo mundo de los superyates, donde la élite mundial se reúne para relajarse y hacer negocios lejos de miradas indiscretas

Uno de los clientes de su empresa que sí es propietario tiene un yate de 23 metros valorado en 5,2 millones de dólares (4,82 millones de euros). El coste anual de personal, mantenimiento, amarre y seguro de la embarcación es de 346.297 dólares (alrededor de 321.000 euros), según la documentación facilitada a Business Insider. La mayor parte se gasta en tasas del puerto deportivo (95.970 dólares o unos 89.000 euros) y trabajos de mantenimiento (88.408 dólares o unos 82.000 euros). Aunque no es exactamente un Sunfish, esa embarcación es demasiado pequeña para considerarse un superyate.

Con 106 metros, el Amadea, propiedad de un oligarca ruso sancionado, sí lo es. El mantenimiento de este yate de 300 millones de dólares (278 millones de euros), incautado en 2022 y atracado en San Diego, costaba 922.000 dólares (856.000 euros) al mes, según una declaración judicial: 360.000 dólares (334.000 euros) en salarios de la tripulación, 75.000 dólares (69.500 euros) en combustible, 144.000 dólares (133.500 euros) en seguros, 178.000 dólares (165.000 euros) en tasas de amarre en seco y 165.000 dólares (153.000 euros) en mantenimiento, eliminación de residuos, comida para la tripulación y otros gastos.

"Y eso es un yate inactivo que está en el agua", afirma Beneville, de NFP.

Si estuviera operativo y transportara pasajeros, los costes serían aproximadamente el doble, es decir, entre 20 y 30 millones de dólares (entre 18,5 y 27,8 millones de euros) al año, añade.

Por supuesto, tiene más sentido económico para los que no son fanáticos alquilar un yate, y muchos de los clientes de Fleissig lo hacen. Y algunos propietarios optan por ofrecer sus yates en alquiler –los más lujosos cuestan hasta un millón de dólares (927.000 euros) a la semana– para compensar los gastos.

"Si alquilas el barco 50 días al año, te va a ayudar mucho", explica a Business Insider Anders Kurtén, director general de la empresa de intermediación Fraser Yachts.

Por otra parte, los costes de funcionamiento no importan tanto a partir de cierto punto. "Si tienes un patrimonio de 30.000 millones de dólares (27.800 euros), no es nada. Y si tienes 117.000 millones de dólares (108.500 millones de euros), siguen haciéndolo mientras disfruten", afirma Beneville. "No es una cuestión de dinero".

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