Silicon Valley ha mimado a los trabajadores durante décadas: ahora, los despidos les están haciendo bajar a la Tierra

Asia Martin
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Durante décadas, las empresas tecnológicas mimaron a sus trabajadores con incentivos que contribuyeron a crear un sentimiento de excepcionalidad tecnológica.

iStock; Robyn Phelps/Business Insider

  • Durante décadas, las empresas tecnológicas mimaron a sus trabajadores con incentivos que contribuyeron a crear un sentimiento de excepcionalidad tecnológica. 
  • Ahora que las empresas tecnológicas están despidiendo trabajadores, ese brillo se está desvaneciendo.
Análisis Faldón

Los despidos en las grandes empresas tecnológicas han provocado una crisis de identidad a muchos de los trabajadores afectados.

"Si te identificas con tu salario, cosa que hace mucha gente, y si te identificas con trabajar para una empresa llena de encanto como Microsoft, Google o Meta, entonces tu identidad sufrirá un duro golpe", explica Laurie Swanson, orientadora profesional y reclutadora en InspiHER Tech.

El origen de todo está en la noción de excepcionalidad tecnológica: cuando empresas como Google, Facebook y Salesforce se convirtieron en los gigantes que son hoy, parecían desafiar a la naturaleza: ganaban dinero a manos llenas y mimaban a sus empleados con ventajas que parecían demasiado buenas para ser verdad, como masajes, mesas de ping-pong y comida gratis.

Ahora las cosas están cambiando, y el mundo de las lujosas ventajas y los sueldos exorbitantes que los inversores entusiastas apoyaban se está frenando. Las empresas ya han despedido a unos 100.000 empleados este año, más de la mitad de los que despidieron en 2022, según Layoffs.fyi, una web que hace un seguimiento de los despidos en el sector tecnológico. Empresas como Google, Meta, Microsoft y Amazon han eliminado más de 50.000 puestos de trabajo en total, y todas ellas afirman que contrataron demasiado durante el apogeo de la pandemia.

Desde el punto de vista de las empresas y los inversores, esta corrección del mercado debería haberse producido hace tiempo. Pero para los trabajadores del sector tecnológico, a los que se les vendió el glamuroso estilo de vida que estas empresas han proporcionado en las últimas décadas, supone un duro golpe para la imagen que tienen de sí mismos. La tecnología parecía ser la solución a tantas cosas que algunos empleados pensaban que eran la excepción a las reglas del capitalismo.

"La sensación era que era algo excepcional, increíble, fuera de este mundo", afirma Reyhan Ayas, economista de la empresa de inteligencia laboral Revelio Labs. "Tengo la sensación de que se ha bajado a la Tierra". 

Los CEOs de las tecnológicas no merecen su sueldo, sino ser despedidos por su mala gestión.

La carrera armamentística por ofrecer las mejores ventajas

Para entender cómo la cultura de Silicon Valley ha dado lugar a cierto tipo de trabajador tecnológico excesivamente mimado, hay que empezar por una lección de historia. 

Vijay Govindarajan, profesor de la Escuela de negocios Tuck de Dartmouth College (Nuevo Hampshire, Estados Unidos), cuenta a Business Insider que, ya en los años 80, las empresas tecnológicas aspiraban a una cultura de oficina abierta y más informal, para fomentar la innovación. Parte de ese enfoque consistía en crear fuertes vínculos sociales entre los empleados. Los planos abiertos de las oficinas, las cocinas comunes y los detalles gratuitos, como la comida y el café, animaban a los empleados a reunirse y compartir ideas. De este modo, la hora de comer y las pausas para el café se convertían en horas de trabajo. 

También se convirtió en una herramienta de contratación. Cuando las empresas quisieron atraer y retener a los padres, empezaron a ofrecer prestaciones por maternidad, guarderías y salas de lactancia. Michael Malone, historiador de la tecnología y escritor que recuerda haber visto balones de Pilates y videojuegos en Yahoo, el antiguo gigante de los motores de búsqueda, afirma que, para contratar a jóvenes profesionales recién salidos de la universidad, las empresas intentaron imitar las residencias universitarias. 

"Tu vida privada y tu vida laboral empezaron a mezclarse. Era una especie de cinismo por parte de estas empresas en el sentido de que 'esperamos que vivas aquí'", afirma Malone.

El diseño de las oficinas y las ventajas sociales acabaron convirtiéndose en una carrera armamentística en la que las empresas competían no sólo por los empleados con más talento, sino también por aquellos a los que no les importaba trabajar muchas horas. Si una empresa ofrece comida gratis, la otra debe subir la apuesta, afirma Govindarajan. 

Google se hizo famosa por sus autobuses para ir al trabajo, su rocódromo, su gimnasio y sus masajistas o sillones de masaje, según el campus. Microsoft pagaba la asistencia sanitaria de sus empleados. Apple empezó a celebrar fiestas de la cerveza en las que ofrecía a sus empleados cerveza gratis, comida y conciertos de artistas populares como Maroon 5. Meta instaló servicios dentales y sanitarios, así como una tintorería y un taller de reparación de bicicletas. Y tanto Apple como Meta pagan una parte de los costes de congelación de óvulos de sus empleadas para ganarse a las futuras madres.

Estas ventajas también trajeron consigo un aumento de las expectativas salariales. 

Los jóvenes se graduaban con deseos de convertirse en el próximo Mark Zuckerberg mientras veían "La red social" en 2010, observaban cómo su empresa conseguía 1.500 millones de dólares en capital riesgo en 2011 y cómo lograba salir a bolsa en 2012. 

Según The New York Times, Google aumentó el salario de los puestos de nivel inicial hasta en 20.000 dólares para mantener el flujo de universitarios a la empresa. En todo el sector, las empresas pasaron de ofrecer acciones limitadas en menos de la mitad de los paquetes retributivos a convertirlas en una de las principales ventajas para los empleados. 

La pandemia alimentó el furor antes de caer a la Tierra

Los recientes despidos en el sector tecnológico se produjeron después de un período de fuertes contrataciones que tuvo lugar durante el cambio inducido por la pandemia hacia el trabajo digital en 2020 y 2021. La industria y sus ansiosos inversores estaban convencidos de que las órdenes de quedarse en casa habían acelerado al país y al mundo hacia su futuro digital. 

Los profesionales de la tecnología se beneficiaron porque aumentó la demanda de sus conocimientos y su remuneración. La Gran Dimisión, por la que muchos estadounidenses dejaron sus puestos en busca de oportunidades mejor pagadas en otros lugares, también reforzó la idea de que el sector ofrecía seguridad laboral. 

Los jóvenes trabajadores del sector tecnológico se lanzaron a TikTok para mostrar sus oficinas, sus ventajas y el estilo de vida que se permitían con sus elevados salarios de principiante o junior. Los vídeos atrajeron cientos de miles, por no decir millones, de visitas e impulsaron la idea de que la tecnología era el sector de moda.

Los despidos están obligando a los trabajadores del sector tecnológico a enfrentarse a una dura realidad: el lugar de trabajo no es lo mismo que una familia.

La realidad se impone a la industria tecnológica

Sin embargo, la realidad se impuso cuando la economía empezó a torcerse.

"Pasaron de negociar salarios como locos y quejarse de que tenían que trabajar más allá de las 4 de la tarde o lo que fuera, a darse cuenta de que trabajar en el sector tecnológico no les hace tan excepcionales y además están a merced de posibles despidos", explica Ayas sobre el momento de inflexión.

Pasar tantos años en el reconfortante regazo del mundo tecnológico, y luego recibir la dura llamada de atención de la realidad, desorientó y trastornó a muchos, independientemente de si les había afectado o no.

Una ex-Googler que recibió una carta de despido virtual confiesa a Business Insider que "lloraba" por la pérdida de su trabajo y que el despido le pareció impropio de Google. Una reclutadora despedida de Meta dijo que se sentía "dolida". Los que siguen en nómina se han quedado con sentimientos de culpabilidad del superviviente y ansiedad por saber si serán los siguientes.

Es lamentable, afirma Govindarajan, pero añade que estas empresas tecnológicas han provocado alteraciones en otros sectores, como la fotografía, la automoción y los grandes almacenes.

"Hay muchas industrias que el sector tecnológico ha trastocado y en las que se ha despedido a gente. Pero ahora es el turno del propio sector tecnológico", sentencia a Business Insider.

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