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5 razones por las que tiene sentido que La Liga vaya a Estados Unidos (y varios obstáculos a tener en cuenta)

Dinero y Fútbol
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La histórica decisión de LaLiga de trasladar algunos de sus partidos oficiales a Estados Unidos y Canadá a lo largo de los próximos 15 años con el Real Madrid y Barcelona como grandes reclamos deja claro que el fútbol dejó hace tiempo de ser un simple deporte para convertirse en uno de los mayores negocios del planeta.

El fútbol español toma el ejemplo de algunas grandes ligas norteamericanas con el objetivo de internacionalizarse para atraer a nuevas audiencias con las que inflar (todavía más) sus cifras en una carrera que parece infinita que ya ha llevado a los dos grandes clubes españoles a figurar entre las entidades deportivas más valiosas del mundo.

Será la primera vez que se disputen partidos de una liga europea en otro continente, un movimiento estratégico en el que han pesado mucho las cifras y parece que ha importado menos la opinión de futbolistas y aficionados a la vista de las quejas de unos y otros.

El acuerdo se hace realidad gracias a la intermediación de Relevent, una multinacional de medios, deportes y entretenimiento presidida nada menos que por Stephen M. Ross, propietario de los Miami Dolphins de la NFL y del su estadio, el Hard Rock Stadium de Miami.

Relevent y LaLiga han llegado a un acuerdo para poner en marcha LaLiga North America, una joint venture a 15 años en la que ambas entidades tendrán una participación del 50% y que tendrá la representación exclusiva de LaLiga en Estados Unidos y Canadá con el objetivo de promocionar el fútbol español en esos países.

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El acuerdo incluye la celebración de partidos oficiales de LaLiga en Estados Unidos, un hecho insólito que según Ross supondrá "el siguiente gran paso en la creciente popularidad del fútbol en Norteamérica" de cara al Mundial de 2026 que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México.

Además de llevar allí partidos del Real Madrid y el Barcelona, Relevent se encargará de abrir nuevas vías de negocio para LaLiga en Estados Unidos y tendrá un papel fundamental en la expansión internacional del fútbol español. Aunque los detalles exactos del acuerdo no se han hecho públicos, las entidades aseguran que el contrato incluye la creación de escuelas infantiles, la formación de entrenadores de fútbol base, acuerdos de marketing, activaciones de marca con consumidores o partidos de exhibición.

A continuación repasamos las 5 razones por las que tiene sentido que LaLiga juegue partidos en Estados Unidos y algunos grandes interrogantes que se abren a corto, medio y largo plazo:

Asia es territorio conquistado por la Premier League, así que LaLiga ha decidido expandirse hacia América

 

 

La Premier League mostró hace más de una década el camino de la internacionalización al resto de ligas europeas y hoy recoge sus frutos. Los clubes han dedicado todo tipo de esfuerzos a nivel de marketing a sus aficionados asiáticos, que se han enamorado de un producto muy cuidado en el que además prima la competitividad y la incertidumbre: cada temporada cinco o seis clubes parten con posibilidades de alzarse como campeones. 

Los aficionados al fútbol en China son ya legión y, por tanto, un negocio redondo. Si hasta ahora la Premier League ingresaba 13 millones de libras esterlinas (unos 14,5 millones de euros) por emitir sus partidos en China gracias al último acuerdo con la cadena PPTV esa cantidad se ha disparado hasta los casi 180 millones de libras (aproximadamente 200 millones de euros) por cada año.

La enorme popularidad de la Premier League en China ha obstaculizado en mayor o menor medida el progreso del resto de competiciones en ese país. La visibilidad del Real Madrid o Barcelona sí está en el primer nivel, pero los partidos del resto de equipos ceden rápido su hueco a duelos similares del fútbol inglés y, cada vez más, de la pujante Superliga china.

Históricamente LaLiga siempre ha mirado más hacia América que hacia Asia y, sin menospreciar ésta última, parece evidente que este movimiento va encaminado a fortalecer la presencia del fútbol español en Estados Unidos. Allí, de acuerdo a un estudio de 2016, de los 47 millones de aficionados al fútbol que hay la gran mayoría (33 millones) son seguidores de LaLiga.

El Real Madrid, de hecho, figura cuatro veces entre los 5 partidos de fútbol disputados en Estados Unidos con mayor número de aficionados en las gradas, todos ellos pertenecientes a la International Champions Cup que organiza también Relevent. Aún así la Premier League sigue liderando en las audiencias televisivas, en buena medida porque sus partidos tienen una enorme visibilidad al ser retransmitidos por los canales de la NBC mientras que el fútbol español se emite actualmente por beIN Sports, que no está presente en todas las ofertas de TV por cable.

En cualquier caso, el fútbol es el deporte que más crece porcentualmente en popularidad cada año en Estados Unidos y tiene una enorme penetración entre los grupos de edad más jóvenes de la población. Eso a medio e incluso corto plazo puede traducirse en inversiones y mucho dinero a través de anunciantes, una de las tareas fundamentales para que la joint venture tenga éxito.

LaLiga no se olvida de Asia sino que parece apostar por una estrategia diferente. No es casualidad tampoco que LaLiga haya decidido apostar por Facebook como socio para expandir su negocio en determinadas zonas de Asia como la India. Allí se podrán ver en directo a través de la red social 380 partidos de la temporada oficial en un medida encaminada a impulsar la visibilidad y, como consecuencia, la popularidad de la competición.

El ejemplo de la NBA, la MLB o la NFL

NFL en Londres
NFL

Las grandes ligas norteamericanas son un ejemplo del deporte como espectáculo y, por supuesto, como negocio. Allí se entendió hace tiempo que para crecer hace falta también atraer nuevas audiencias en otros países: la NBA experimentó en la década de los 90 exportando partidos a Japón y México. Ahora los esfuerzos se centran en Europa, principalmente en Londres, escenario de un partido de la temporada regular el pasado mes de enero entre los Boston Celtics y los Philadelphia 76ers.

El béisbol también se aventuró a jugar lejos de Norteamérica hace años. Los primeros pasos fueron en México, pero a continuación llegaron partidos en Japón, Australia o Puerto Rico. La MLB busca nuevos aficionados en todos los continentes y, por eso, la próxima temporada llevará su espectáculo a Tokio y Londres.

La NFL de fútbol americano, el pasatiempo con mayúsculas de Estados Unidos, también ha acelerado en los últimos tiempos su internacionalización. A pesar de que una de sus señas de identidad es contar con un calendario de partidos muy corto que incide en una asistencia siempre hasta la bandera de sus estadios, el otro football ya ha llevado más de una treintena de partidos fuera de las fronteras del país de las barras y estrellas.

La próxima temporada la NFL disputará un partido de la temporada regular en México y tres de ellos en Londres, ciudad en la que la NFL ya es una tradición más y en la que se rumorea desde hace años se acabará instalando una de las 32 franquicias del campeonato. Un paso inimaginable (e imposible) en LaLiga.

No se trata únicamente de enamorar al público de Estados Unidos, sino de rentabilizar el mercado hispano

Aficionado TV Futbol
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LaLiga North America tendrá su sede en Nueva York y estará dirigida por Boris Gartner, un empresario del mundo de los medios de comunicación con una dilatada experiencia que ha ocupado puestos ejecutivos en Univision, Televisa o Fusion (una joint venture entre Univision y Disney/ABC) y que figuró en el listado de los nuevos líderes de Hollywood publicado por Variety en 2013.

La comunidad hispana es una de las responsables de la eclosión del fútbol en Estados Unidos, que hoy por hoy sigue hablando español. Además el público hispano enganchado al fútbol es más joven que los no hispanos, según Nielsen, lo que es un elemento también interesante de cara a los anunciantes.

Lo que sí está cambiando poco a poco en el país, y es otra de las grandes tareas que tiene por delante la joint venture, es que el público que sigue el fútbol es cada vez más heterogéneo según ese mismo estudio de Nielsen. Tener una presencia fuerte en Estados Unidos, sobre todo si llegan los acuerdos comerciales, puede tener un efecto dominó en el resto de países del entorno, como Canadá donde hoy por hoy el fútbol es un deporte minoritario.

Horarios (algo) más compatibles con la audiencia española

Husos horarios
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Los husos horarios no mienten y son, precisamente, una de las razones por las que el fútbol español tiene buen encaje con el público de Estados Unidos. A día de hoy resulta complicado imaginar que se dispute un partido de LaLiga en Estados Unidos durante la madrugada española, en pleno prime time norteamericano. Claro que no es estrictamente necesario.

El horario de máxima audiencia en España al que se reservan los partidos más potentes es perfectamente compatible al otro lado del Atlántico. Las seis horas de diferencia entre Miami y Madrid hacen viable y apetecible en términos televisivos un partido a las 21:00 horas en España (las 15:00 horas en Miami).

Esa compatibilidad no existe con China, donde es imprescindible mover los partidos al mediodía con el objetivo de llevarlos lo más cerca posible del prime time chino.

Los precedentes de la ICC y el clásico Real Madrid-Barcelona del año pasado

ICC 2014
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La International Champions Cup suena a torneo veraniego pero es un auténtico éxito en las gradas. El duelo que en 2014 mantuvieron el Manchester United y el Real Madrid sigue siendo el partido de fútbol visto por más aficionados en directo en la historia de Estados Unidos, con más de 109.000 espectadores.

La edición de este verano ha llevado a las gradas a más de un millón de personas, con una media de casi 40.000 espectadores por partido que supera con creces los números de los estadios españoles. Eso sí, con algo de trampa ya que buena parte de los estadios americanos tienen una capacidad mucho mayor que la de los europeos.

Sea como sea la presencia de pública en las gradas de la competición es bastante sólida, con duelos puntuales que superan los 80.000 e incluso los 90.000 aficionados en un estadio.

Parece un negocio redondo... en el que los interrogantes se multiplican

Claro que no todo es un camino de rosas para LaLiga en Estados Unidos. Para que el movimiento estratégico sea un éxito la aventura tendrá que resolver algunos de estos interrogantes.

Para empezar no existe noticia alguna del visto bueno institucional, ya que trasladar un partido de LaLiga a Estados Unidos requiere la aprobación de las Federaciones de Fútbol de ambos países, además de la UEFA, la CONCACAF y la FIFA. Ninguna de estas entidades se ha pronunciado por el momento. Y además:

Ni siquiera la NFL ha logrado convertir la idea en un negocio rentable para los equipos (al menos de manera directa)

NfL balones
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Charlie Stillitano, director ejecutivo de Relevent, reconoce en palabras a USA Today uno de los mayores problemas que tienen los acuerdos de este tipo y que conocen a la perfección los aficionados de la NFL. "Ningún equipo quiere renunciar a jugar un partido en casa", explica al tiempo que reconoce que actualmente ni se plantea llevar un clásico Real Madrid-Barcelona de Liga al otro lado del Atlántico.

Mover un partido oficial a otro país implica algunos gastos importantes y unos ingresos que no siempre llegan de manera directa. Por un lado el equipo local debe renunciar a los potenciales ingresos de taquilla, lo que la NFL resuelve pagando 1 millón de dólares a ese club por este concepto. Las cifras económicas, sin embargo, no se han hecho públicas en el caso español.

Echando un ojo a las reglas de la NFL jugar un partido en Londres parece más bien un peaje que un premio: la liga exige a los equipos que estén jugando en estadios temporales o que hayan albergado recientemente una Super Bowl a disputar un partido internacional.

Y según Bloomberg a pesar de que las entradas se agotan siempre la NFL sigue perdiendo dinero organizando este tipo de partidos. Lo que la competición busca es establecer una base de aficionados sólida que pueda ir generando ingresos a medio y largo plazo, no solo con la venta de entradas sino con el merchandasing e incluso con la televisión: en Reino Unido los partidos de la NFL en Londres se emiten por abierto por la BBC para ganar visibilidad, como va a hacer LaLiga en la India.

Los futbolistas y los aficionados se sienten perjudicados por la idea

real madrid fan
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Los futbolistas tienen un calendario ya de por sí bastante apretado de septiembre a mayo entre partidos de Liga, Copa del Rey, Champions League (o Europea League) o compromisos con las respectivas selecciones nacionales (a partir de este año con la European Nations League) con un largo listado de viajes casi siempre en avión.

Un partido al otro lado del Atlántico supone hacer un encaje (más) de bolillos, teniendo que lidiar con el jet lag y la aclimatación a horarios e incluso climas diferentes antes del partido. "LaLiga prescinde de la opinión de los futbolistas y los compromete en acciones que solo a ella benefician, sin importar la salud y los riesgos de los jugadores", ha denunciado la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE).

Tampoco parece una idea especialmente atractiva para los aficionados. Dos hinchadas se quedarán sin ver un partido de su equipo (salvo desembolso mayúsculo) seguramente en muchos casos habiendo pagado ya por adelantado el precio del abono como ha lamentado la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE): "Es inadmisible, incluso considerándonos como meros consumidores, el abusivo trato que supone cambiar hasta el continente donde se jueguen algunos partidos por los que las masas sociales de los clubes hemos pagado con antelación, impidiéndonos de esta manera seguir a nuestros equipos".

Los aficionados extranjeros no están interesados en LaLiga, sino en el los clubes más representativos. Y eso puede suponer una enorme amenaza

El problema de fondo de LaLiga es, sin duda, la ausencia de incertidumbre en un campeonato conquistado en 14 de las 16 últimas ocasiones por Real Madrid o Barcelona. La desigualdad de los equipos rebaja el interés de todos aquellos partidos en los que no estén involucrados Real Madrid, Barcelona o Atlético de Madrid.

Esa teoría coincide incluso con la asistencia media en las gradas de los aficionados y podría convertir el partido de LaLiga en Estados Unidos en una especie de show al estilo de los Harlem Globetrotters. Y es que hoy por hoy, el Barcelona y el Real Madrid no son conocidos mundialmente por jugar en LaLiga, sino que LaLiga es popular en todo el planeta gracias al enorme poderío de Barcelona y Real Madrid en la Champions League. 

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