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5 claves para entender las semejanzas (o diferencias) entre la investidura de Sánchez de este año y el intento fracasado de 2016

Pedro Sánchez, sentado en su escaño en el Congreso de los Diputados.
Pedro Sánchez, sentado en su escaño en el Congreso de los Diputados. REUTERS/Juan Medina
  • En 2016 la investidura fracasó y Pedro Sánchez abocó el país a nuevas elecciones.
  • El lunes arranca una nueva sesión de investidura y el PSOE no tiene todavía garantías de que prospere.
  • Estas son las semejanzas y diferencias entre aquella ocasión y la que toca ahora.
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El presidente del Gobierno en funciones y candidato socialista a la investidura, Pedro Sánchez, adujo en la entrevista que le realizaron esta semana en Al Rojo Vivo de La Sexta que no podía contar con el secretario general de Podemos en el Consejo de Ministros.

Este es el motivo por el que la investidura de Sánchez, que arranca el próximo lunes, no cuenta con todas las garantías de que salga adelante: las negociaciones entre socialistas y Podemos siguen rotas.

Por otro lado, Sánchez también rechazó la idea de que Unidas Podemos tuviese que entrar en el Gobierno con ministerios para 'controlar' la labor ejecutiva del PSOE. Este argumento, que emplea Podemos, no es la primera vez que se oye.

En diciembre de 2015 Mariano Rajoy ganó las elecciones con los populares pero no se presentó a la investidura: rechazó el mandato del rey Felipe VI al no contar con apoyos parlamentarios. En su lugar se postuló Sánchez en marzo de 2016, sin éxito.

Leer más: Estas son las medidas que pactaron PSOE y Podemos en la anterior legislatura y que Sánchez no ha incluido en su propuesta de negociación con Iglesias

El fracaso de Sánchez desembocó en una convocatoria de elecciones que volvió a ganar Rajoy ampliando su mayoría.

El próximo lunes será la sesión de investidura después de las generales del 28 de abril, y una vez más Sánchez no cuenta con todos los apoyos y tampoco tiene garantizada la mayoría simple que podría servirle en segunda votación, a las 48 horas.

Además, Sánchez ha confirmado que no, que no se presentará como candidato en una nueva sesión de investidura en septiembre, lo que desencadenaría una convocatoria electoral en noviembre de este año.

Estas son las semejanzas y diferencias entre el fracaso de la investidura de 2016 y la que está por realizarse.

Podemos quiere estar en el Gobierno para 'garantizar' políticas sociales. En 2016, Iglesias a Sánchez: "Ustedes no son de fiar"

Pablo Iglesias llega al debate electoral de Atresmedia en taxi
Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos, llega al debate electoral de Atresmedia en taxi. REUTERS/Juan Medina

Es uno de los principales puntos de desencuentro. Unidas Podemos ha instalado la idea en el debate de que quieren entrar en el Consejo de Ministros para garantizar que Sánchez cumple con el programa de políticas sociales.

Precisamente en la sesión de investidura fracasada de 2016 Iglesias cargó contra el candidato socialista en las mismas líneas: "Ustedes solos no son de fiar". Estas fueron las palabras que pronunció contra el PSOE.

La distancia entre los "socios preferentes" existe, pero no es tan abismal como hace 3 años

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Palacio de La Moncloa
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el Palacio de La Moncloa Reuters

Por supuesto, el intento de investidura de Sánchez pasó primero por un acuerdo de gobierno con Ciudadanos que en principio los de Albert Rivera aceptaron. Esto provocó un inabarcable cisma entre las dos fuerzas de la izquierda.

Hoy, las negociaciones siguen rotas, pero ha habido más entendimiento que nunca entre Sánchez e Iglesias desde que Pedro Sánchez lograra sacar adelante una moción de censura contra Mariano Rajoy en junio de 2018.

Iglesias, hace unos años: "Gobernar con el PSOE nos destruiría"

Pablo Iglesias, secretario general de Podemos
Pablo Iglesias, secretario general de Podemos Reuters

El periodista José Antonio Zarzalejos recordaba en una columna en El Confidencial publicada este jueves cómo opinaba Iglesias en un libro que publicó en 2015 titulado Una nueva transición.

En el manual, Iglesias apostillaba lo siguiente: "Un Podemos con la fuerza suficiente para exigirle al PSOE dos ministerios importantes y entrar en el Gobierno podría ser algo que nos diera experiencia de gobierno, pero nos destruiría electoralmente".

No se quedaba ahí: "Igual que para el PSOE entrar en un Gobierno con nosotros sería terrible. Y votar a favor de ellos en una investidura nos haría muchísimo daño".

Entonces Podemos también consultó a sus bases qué le parecía el acuerdo entre el PSOE y Cs

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y la portavoz del partido, Irene Montero
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y la portavoz del partido, Irene Montero. Reuters

En 2016 los socialistas alcanzaron un acuerdo de Gobierno con Ciudadanos que sirvió de poco. Entonces, los de Iglesias lanzaron una consulta digital a las bases militantes del partido para ver qué opinaban y en función del resultado, decidir el voto en la sesión de investidura.

El 'no' ganó con más de un 88%, aunque participaron menos del 40% de los militantes. El lunes habrá una nueva sesión de investidura y este fin de semana se conocerán, presumiblemente, los resultados de la nueva encuesta de Podemos.

Aun con esas, en la consulta de este año, Podemos pregunta por qué tipo de Gobierno prefieren apoyar: uno en el que haya ministros de Podemos u otro que sea monocolor con Sánchez. Eso, para Sánchez, es una opción de Iglesias "para parapetarse detrás de sus afiliados". Evidentemente, ha ganado la opción de que Podemos se integre en el Gobierno del PSOE.

Ahora la cosa es solo entre PSOE y Podemos: PP y Cs se mantienen al margen

Mariano Rajoy tras la moción de censura
PP

En 2016 había otros actores: el PP tenía opciones para gobernar —como acabó sucediendo tras las nuevas generales de ese año— y Ciudadanos apostó en un principio por permitir la investidura de Sánchez.

Esta vez, Ciudadanos y PP se mantienen al margen de cualquier debate asegurando el 'no' a Sánchez. Ni siquiera continúa Mariano Rajoy al frente del PP: ahora lo está Pablo Casado. Aunque Sánchez ha buscado a ambas organizaciones para intentar rascar al menos la abstención, ha sido en vano.

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