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7 gastos que tendrás en el futuro pero que puedes planificar desde hoy

Un hombre mira varias lavadoras.
Reuters
  • Los gastos imprevistos son uno de los mayores impedimentos para ahorrar.
  • Muchos gastos que puedes considerar imprevistos en realidad se pueden planificar, como cambiar de coche.
  • Ahorrar e invertir para hacer frente a gastos como la universidad te mantendrá fuera de las deudas y facilitarán tu gestión de las finanzas. 

Uno de los motivos por los que a los españoles les cuesta tanto ahorrar son los gastos imprevistos. Esta es una de las conclusiones que se desprende tanto del Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente de Rastreator como de una encuesta realizada por Preahorro.

Gastos imprevistos que pueden ir desde tener que cambiar la lavadora hasta la boda de tu primo, que llega justo en el peor momento, pasando por la penúltima caída del móvil al suelo con rotura de pantalla incluida.

La diferencia entre estos tres gastos es que por lo menos uno de ellos es totalmente previsible. Se trata de un gasto futuro que podrías planificar desde hoy mismo. Así pasaría a formar parte de tu presupuesto y no desequilibraría tus finanzas cuando tengas que hacer frente a él. Cambiar de lavadora puede ser un gasto que puedes planificar.

Como cualquier electrodoméstico, una lavadora tiene una vida útil determinada. En este caso, la media se sitúa en torno a los 11 años. A partir de ahí puede empezar a fallar e incluso a dejar de funcionar. Sabiendo esto, puedes planificar ese gasto futuro para que pase de imprevisto a presupuestado.

La lavadora es sólo un ejemplo, y no precisamente el más caro. Como este hay otras muchas compras que harás a lo largo de tu vida, gastos que sabes que tarde o temprano tendrás que afrontar. Conocerlos y planificarlos es la mejor forma de que no afecten a tu situación financiera y a tu plan de ahorro.

1. Cambiar de electrodoméstico

Todos los electrodomésticos tienen una vida útil determinada. La media varía en función del aparto, pero en algún momento todos empezarán a fallar y será mejor cambiarlos.

Esto es lo que duran de media los principales electrodomésticos según la OCU:

  • Frigoríficos: 12 años
  • Lavavajillas: 11 años
  • Secadoras: 11 años
  • Lavadoras: 10 años
  • Microondas: 9 años
  • Aspiradoras: 8 años
  • Planchas: 6 años

Lo ideal es estar preparado para ese momento, de manera que no tengas que recurrir a financiación ni ‘tirar’ de ahorros que tenías reservados para otras cosas. Una fórmula de hacerlo es tener un buen colchón para imprevistos en el que ya hayas incluido estos gastos.

2. Renovar el móvil y los equipos informáticos

Con el móvil, tablet y los ordenadores ocurre lo mismo que con los electrodomésticos. Su vida útil es limitada y por más que quieras no vas a poder mantener tu móvil 10 años, por lo menos si quieres usar todas las aplicaciones básicas.

Los españoles cambiamos de móvil cada dos años de media dependiendo del uso y la gama del terminal. Si tienes un móvil de gama media deberías reservar cerca de 200 euros cada dos años para afrontar ese gasto.

Con los ordenadores y demás equipos informáticos ocurre algo parecido. En este aso el uso sí que tiene mucho que ver y también los conocimientos informáticos que tengas. Algo como cambiar de sistema operativo puede obrar maravillas.

3. Comprar un coche nuevo

Hace unos años este era un gasto ineludible. Hoy en día ya no lo es tanto gracias a la mejora del transporte público y a nuevas alternativas de movilidad como el carsharing. Si no es tu caso y necesitas tener coche sí o sí, es un gasto que deberías tener presupuestado. A fin de cuentas, se trata del segundo mayor desembolso que hacemos en nuestra vida detrás de la casa.

Además, en el caso del coche se junta un riesgo adicional, el de la deuda. Todos los concesionarios te ofrecerán fórmulas de financiación para pagar el coche. Más allá de que pagarás más por tu vehículo debido a los intereses, so lo financias, también es fácil que compres un coche más caro de lo que tenías pensado, sólo porque puedes gracias a la financiación.

4. Planificar tu boda

Casarse en España cuesta una media de 16.000 euros, aunque la cantidad varía en función de la comunidad y de cada pareja. Es normal que ahora pienses que tu boda será más reducida y económica. La realidad es que llegado el momento es muy fácil caer en pequeños gastos que van sumándose al presupuesto hasta dar una cifra final más alta de la que tenías en mente.

Si tienes claro que vas a querer casarte, empezar a apartar un dinero para hacerlo es una gran idea. Así evitarás tener que endeudarte o que mirar todos los gastos al céntimo.

5. Los estudios de los hijos

La educación en España es universal, pero eso no quiere decir que sea 100% gratuita en todas sus fases. Incluso la universidad pública supone un importante desembolso en concepto de matrícula y créditos.

Según los datos de Yaq, el coste medio de estudiar una carrera en España es de 1.323 euros al año. Se trata de una cantidad importante que deberías ahorrar si no quieres tener que recurrir a los préstamos universitarios, que son la norma en Estados Unidos y empiezan a llegar a la Península.

Por fortuna, en este caso hablamos de 18 años para planificar si empiezas pronto. Con tanto tiempo por delante puedes hacer algo más que sólo ahorrar. Si inviertes y aprovechas el interés compuesto, puedes obrar milagros con muy poco.

Para que lo entiendas mejor, ahorrando e invirtiendo 50 euros con una rentabilidad del 4% desde su nacimiento, a los 18 años sumarás 15.718 euros, de los cuáles casi 5.000 euros serán intereses.

6. Tu jubilación

Este es sin duda el gran gasto futuro que deberás afrontar y que harías bien en planificar sí o sí. Todos nos vamos a jubilar en algún momento y confiar exclusivamente en la pensión pública es ahora mismo un riesgo innecesario.

El futuro de las pensiones públicas es una incógnita y hay más dudas que certezas sobre la viabilidad del actual sistema de pensiones. Además, en cualquier caso, es algo que escapa de tu control. Es el Gobierno quien decide lo que hacer con las pensiones, no tú. La solución pasa por crear tu propia pensión o, por lo menos, ahorrar e invertir para completar los ingresos que obtengas del Estado. A fin de cuentas, incluso con el actual sistema perderás un 30% de tu poder adquisitivo al jubilarte.

7. Adquirir una vivienda

Y por supuesto, no hay que olvidar la vivienda. Comprarse casa no es barato y salvo excepciones, la banca sólo financiará el 80% del precio mediante hipoteca. El 20% restante tendrás que aportarlo como entrada, además de sumar los gastos de formalización de la hipoteca y los impuestos por comprar casa.

De nuevo, un gasto previsible para el que es posible ahorrar ya mismo.

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