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"La puerta del infierno": un enorme cráter se está abriendo en Siberia debido al cambio climático y no hay manera de cerrarlo

Imagen por satélite del cráter siberiano de Batagaika
Google Maps
  • Un enorme cráter se está abriendo en Siberia debido al calentamiento global vinculado al cambio climático y a la deforestación
  • La subida de las temperaturas está provocando que el permafrost que recubre el suelo siberiano se esté recalentando y liberando gases que, a su vez, fomentan el calentamiento global.
  •  Los científicos advierten de que no hay manera de cerrar esa "puerta al infierno" que no para de crecer.
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Un cráter gigantesco se extiende en medio del paisaje de la taiga o bosque boreal del noreste de Siberia, ofreciendo un espectáculo espantoso, hasta el punto que los lugareños se refieren a ello sencillamente como la "Puerta del Infierno", según ha publicado la revista económica Forbes.

Lo más preocupante es que el abismo haya estado creciendo de manera constante durante más de 50 años, y que no haya forma de cerrarlo.

El cambio climático provoca alteraciones en todo el ecosistema

El orígen de ese profundo cráter llamado Batagaika es alarmante: el calentamiento hace que el permafrost o bosque boreal de Siberia se caliente cada vez más. Cerca de la cuenca del río Jana, no solo toda la topografía, sino también la ecología ha cambiado de manera extrema.

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Normalmente, a temperaturas normales, incluso por encima de 0 grados, el permafrost en esta región de Siberia no debería calentarse, según Forbes. De hecho, la porosidad del suelo acumula agua, que permanece congelada durante miles de años.

El derretimiento del permafrost es imparable

El rápido derretimiento del permafrost que se está produciendo actualmente depende principalmente del calentamiento global y del aumento de las temperaturas que lleva asociado. Sin embargo, esto supone un problema adicional: al descongelarse, la superficie de permafrost permite la penetración de bacterias en el suelo, lo que a su vez provoca el escape de metano y dióxido de carbono.

La liberación de estos gases de efecto invernadero aumentan a su vez las temperaturas globales, acelerando el proceso de fusión en un círculo vicioso.

La deforestación ha causado el cráter

El cráter, que se formó en la década de 1960, ahora tiene un kilómetro y medio de largo y casi 120 metros de ancho, y está en constante crecimiento. El origen de la formación de este cráter se encuentra en la deforestación del territorio.

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Al talarse los árboles, también ha desaparecido la protección del suelo. A pesar de ser la zona más fría de la tierra, el suelo que había estado hasta ahora a la sombra ha comenzado a exponerse más al sol y a temperaturas más cálidas, lo que ha provocado que se comience a derretir y que haya continuado haciéndolo cada vez más.

El fenómeno se define científicamente como Megaslump y no solo ocurre en esta zona, según ha publicado la revista Motherboard. Es muy probable que el abismo continúe creciendo hasta que se derrita todo el hielo en el suelo. Se han descubierto cráteres de este tipo en muchas localidades siberianas.

Este abismo ofrece condiciones ideales para la investigación

El cráter es ya irreversible e imparable. Sin embargo, investigadores como el geólogo Julian Murton de la Universidad de Sussex aseguran que ahora podrán sacar algo positivo de ello: en las capas de estratos del suelo, los investigadores pueden analizar las condiciones climáticas de los últimos 200.000 años a través del análisis de isótopos orgánicos e inorgánicos.

De hecho, según Motherboard, ya se han encontrado restos de animales muertos hace mucho tiempo. Los investigadores también hicieron un descubrimiento científico muy particular: hace 125.000 años, la temperatura media era incluso más alta que la actual.

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