Pasar al contenido principal

El CEO de Airbnb ha visto cómo el imperio que construyó a lo largo de 12 años se ha desmoronado en apenas 6 semanas: "Los viajes tal como los conocíamos se han terminado"

Brian Chesky, CEO y cofundador de Airbnb.
Brian Chesky, CEO y cofundador de Airbnb. REUTERS / Mike Segar
  • Tras más de 12 años levantando una de las empresas más esperadas por la Bolsa, el CEO y fundador de Airbnb, Brian Chesky, ha visto cómo una pandemia ha dado al traste con su negocio en menos de 6 semanas.
  • Debido al coronavirus, la empresa de alquiler de pisos ha reducido sus expectativas de facturación en 2020 a menos de la mitad que en el ejercicio anterior.
  • Ya durante los primeros compases de la pandemia en Estados Unidos Chesky despidió a más de 1.900 trabajadores, un cuarto de su plantilla a nivel mundial, debido a los malos resultados.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

"Hemos pasado 12 años levantando el negocio de Airbnb, y lo hemos perdido prácticamente todo en 4-6 semanas".

Son las palabras del CEO y fundador de Airbnb, Brian Chesky, en declaraciones a la cadena estadounidense CNBC. Chesky, uno de los multimillonarios más jóvenes del mundo, lamenta así el derrumbe de su imperio de alojamientos "compartidos" y las malas perspectivas del negocio del turismo, que a sus ojos "ha cambiado para siempre".

En varias ocasiones, el ejecutivo ha asegurado que la nueva cultura de viajes pasará por destinos más económicos y más cerca de casa. Además, con el desempleo aumentando día tras día, un viaje al extranjero se encuentra fuera de las posibilidades de muchas familias ya no sólo por miedo a salir del país, sino por falta de medios económicos.

Esta cultura ha afectado al millonario negocio de Chesky, que en un solo día despidió a uno de cada cuatro de sus empleados en todo el mundo: 1.900 trabajadores de la plataforma, después de haber iniciado recortes al inicio de la pandemia y perdiendo más de un 40% de su valoración de mercado privado.

En su carta de despido, el empresario recordaba a los exempleados que el negocio de Airbnb se había visto "muy afectado" durante los primeros compases del 2020, facturando unos ingresos potenciales de menos de la mitad que el año anterior y permitiendo a los despedidos participar de las acciones de la compañía nada más abandonar la empresa.

En el eje del asunto está, por supuesto, el abandono de los viajes corporativos, el cierre de fronteras y, en definitiva, la crisis del turismo derivada del coronavirus.

La compañía, que estaba preparando su salida a bolsa y ahora está en el aire, se enfrenta a un futuro incierto debido a las restricciones por la pandemia así como por el temor de rebrotes. "El turismo tal y como lo conocíamos se ha acabado. No quiero decir que el viajar se haya terminado, sino que el modelo que conocíamos ha muerto y no va a volver", se ha lamentado.

Leer más: El CEO de Airbnb, Brian Chesky, vaticina un futuro muy diferente para los viajes y la vida en general, y no suena nada mal

"La gente quiere salir, pero estar segura. No quiere montarse en un avión, ni viajar por negocios, ni cruzar fronteras", ha comentado para luego hacer una reflexión: no descartar la salida a Bolsa planeada para este 2020, pero tampoco comprometerse con sus inversores al no saber qué será de ellos tras la crisis.

La incertidumbre también ha llevado a Chesky a reenfocarse en el negocio principal de Airbnb: volver a las raíces y dejar de diversificarse en hoteles, viajes de lujo y transporte. A sus ojos, la compañía había perdido el rumbo "y nos habíamos desviado", según él mismo.

"Cuando se tiene mucho éxito, se tiende a pensar que se puede hacer todo al mismo tiempo", afirmó Chesky. "Traté de hacer demasiadas cosas a la vez".

Y además