Científicos chinos crean un fascinante hielo flexible capaz de doblarse como un alambre

Hielo

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  • Un equipo de investigadores chinos han conseguido desarrollar delgadas hebras de hielo que se pueden doblar y rizar como si se tratase de alambres.
  • Este descubrimiento, que ha visto la luz en la revista Science, tiene potencial para diferentes aplicaciones, como transmitir luz de forma similar a la fibra óptica o desarrollar sensores capaces de medir la polución en el aire. 
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La ciencia de materiales vive una época dorada: prácticamente cada semana salen a la palestra nuevas soluciones más sostenibles, veloces o eficaces para ámbitos como la medicina, la construcción o la industria. La variedad brilla: desde hongos como material para edificios a una seda de araña vegana para reemplazar al plástico o biomateriales a partir de residuos comunes como los huesos de aceituna

Desde Asia llega otra fascinante novedad: tal y como recoge Gizmodo, científicos chinos han logrado desarrollar un hielo flexible, con delgadas hebras que pueden doblarse y rizarse como si de alambre se tratase. 

En su artículo publicado en la revista Science, los investigadores describen su descubrimiento como microfibras de hielo elásticas. El vídeo que plasma el hallazgo es realmente sorprendente: en vez de quebrarse o romperse al ejercer presión sobre él, este hielo especial revela su enorme elasticidad. 

Para crear el hielo, los científicos transfirieron vapor de agua a una pequeña cámara que luego se enfrió con nitrógeno líquido. El siguiente paso fue poner un alfiler de tungsteno electrificado dentro de la cámara y electrificarlo 2.000 voltios. El proceso atrajo el vapor de agua y lentamente las microfibras de hielo se formaron.

El último paso para completar el avance fue hacer fluctuar la temperatura de la cámara para ver el comportamiento de las hebras de hielo, que demostraron ser increíblemente flexibles a las temperaturas más frías.

A la máxima temperatura fría, las microfibras resultantes mostraron sorprendentes propiedades elásticas, curvándose a una deformación máxima del 10,9%. Por el contrario, el hielo normal tiene una deformación elástica del 0,3%. El hielo flexible se acerca al límite teórico de cuán flexible se supone que es el hielo, al 15%. Todavía existe un margen de mejora.

Como ventaja inesperada, el hielo era increíblemente transparente, lo que significa que las microfibras podrían eventualmente usarse para transmitir luz, similar a los cables de fibra óptica. Los científicos dijeron que esta tecnología podría eventualmente aprovecharse para crear pequeños sensores capaces de detectar la contaminación del aire.

Transmisión de luz y monitorización de la contaminación, sus aplicaciones potenciales

Otra de las propiedades increíbles que demostró el experimento físico fue su increíble transparencia, lo que permitiría la transmisión de luz de forma muy similar a los cables de fibra óptica. "Pueden guiar la luz de un lado a otro", explicó al New York Times Limin Tong, un físico de la Universidad de Zhejiang en China que formó parte del equipo responsable de desarrollar el hielo. 

Otra de las variadas y sorprendentes aplicaciones potenciales de este hielo especial se trata de la creación de sensores capaces de detectar y medir la polución en el aire, ya que partículas como el hollín pueden adherirse al hielo, lo que además facilita el estudio del movimiento de la luz a través de la microfibra. Con él se podrían extraer datos acerca de la cantidad y el tipo de contaminación que podría haber en un área determinada.

“El descubrimiento de estas fibras de hielo flexibles abre oportunidades para explorar la física del hielo y la tecnología relacionada con el hielo a escalas micro y nanométricas”, explica el documento.

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