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Un grupo de científicos de Stanford ha diseñado una máquina para oxigenar mascarillas N95

Mascarilla N95 con oxígeno
Prototipo de 'oxigenador' para mascarillas N95.

Universidad de Stanford.

  • Un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford ha creado una máquina complementaria a las mascarillas N95 que permite una mayor entrada de oxígeno.
  • Esto ayudará a los profesionales que pasan muchas horas utilizándolas y mejorará su capacidad respiratoria con ellas.
  • Este artefacto permite introducir oxígeno a través de un tubo y a la vez retirar en CO2 que produce la persona al exhalar.
  • John Xu, el científico e investigador que lidera el proyecto, no tiene en mente de momento comercializar su invento pero tampoco lo descarta.
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Un equipo de investigadores ha creado una versión de las mascarillas N95 que permite una mayor entrada de oxígeno. Está pensada sobre todo para médicos, barrenderos, policías,... en general para todos aquellos profesionales que tienen que pasar largas horas con ellas.

Este tipo de mascarillas (N95) se caracterizan por filtrar el 95% de las partículas del aire, pero es cierto que son algo incómodas si tienes que pasar varias horas con ella puesta, apunta Scientific American

De hecho, un estudio reciente ha concluido que pueden reducir la cantidad de oxígeno disponible hasta en un 20%. Es por esto que un grupo de científicos de la Universidad de Stanford ha creado un dispositivo que bombea O2 directamente dentro de la mascarilla. 

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"Las personas que usan N95 durante largos períodos de tiempo sienten que se están 'sobrecalentando', casi como si no pudieran respirar porque la mascarilla aprieta demasiado y ocupa una superficie grande de la cara", ha explicado a Scientific American Yousi 'Josey' Oquendo, estudiante de medicina en la Facultad de Medicina de Stanford e ingeniero de robótica en el Laboratorio de 'Haptics and Robotics in Medicine' de la universidad.

Oquendo apunta que la falta de oxígeno y el exceso de CO2 son incómodos por naturaleza, lo que podría llevar a la gente a ajustar su mascarilla con frecuencia, tocando su cara más de lo que debería; y es justo lo que se tiene que evitar.

John Xu, el científico e investigador que lidera el proyecto, afirma que su principal motivación "es tratar de recuperar la concentración de oxígeno en la mascarilla". Y por eso ha creado un dispositivo que es capaz de 'introducir' oxígeno en ellas, explica Fast Company.

Utiliza un proceso electroquímico para producir oxígeno a partir del agua; pero también hay un proceso que implica pasar aire a través de una membrana varias veces para concentrar oxígeno en uno de los lados, ha explicado Xu. 

Como informa el portal BreakingnewsFR, el equipo aún está probando ambos enfoques para desarrollar una pequeña caja que se pueda llevar en la cintura y que suministre oxígeno puro y limpio a una mascarilla N95 estándar a través de un tubo. Y eso es justo en lo que consiste el prototipo funcional que han creado. 

La máquina, que va a la cintura, se llena de agua, la batería se carga para convertir el agua en oxígeno, y este fluye directamente a la mascarilla. Mientras tanto el segundo tubo retira o 'absorbe' el CO2; así la persona que utiliza esta mascarilla N95 respirará un aire más limpio y la única queja posible será si aprieta o no demasiado, ha detallado Fast Company

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Aunque esto es un prototipo, lo cierto es que ya hay respiradores encargados de estas funciones, como PAPR, pero esta aparatosa alternativa a estas mascarillas no parece muy apropiada para los movimientos rápidos y precisos que necesitan hacer los sanitarios.

El siguiente paso en la creación de Xu será mejorar el prototipo en 2 direcciones. Primera ajustar la cantidad de oxígeno necesaria para las N95 y demostrar que realmente esta es la alternativa más cómoda y, segunda, finalizar el factor de forma de aparato, concretamente estimar cuánta batería será necesaria por ejemplo para un turno de 6 horas.

Xu ha dicho a Fast Company  que el siguiente peldaño después de eso sería la producción del aparato, pero no se quiere comprometer a ello durante la pandemia de COVID-19, aunque tampoco descarta totalmente esta posibilidad.

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