“Mi jefa me manipulaba para hacerme pensar que no era lo suficientemente buena”: cómo identificar si estás sufriendo acoso laboral y qué puedes hacer

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  • El acoso laboral se produce cuando una persona, normalmente en situación de poder, atenta contra la dignidad de un compañero de trabajo, llegando a humillarlo, a manipularlo o incluso a amenazarlo.
  • Muchas víctimas de acoso laboral desconocen que lo son y muchas otras no se atreven a denunciarlo por miedo a represalias o a perder su única fuente de ingresos.
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Tras soportar durante 5 años manipulaciones, abuso emocional y malos tratos por parte de su jefa, Raquel dejó su trabajo de responsable de Contenido en una empresa tecnológica. Se dio de baja por cuadro ansioso y depresivo. No le dio tiempo a reincorporarse al trabajo porque con el inicio de la pandemia la empresa despidió a medio equipo.

"Una vez pedí un portátil para el trabajo —que tenían todos mis compañeros y era indispensable para mi trabajo—, y mi jefa y otro superior se rieron de mí. Me dieron un Chromebook que tenía como 10 años y que solo servía para entrar en internet", asegura Raquel a Business Insider España. Durante los días siguientes tuvo que aguantar preguntas como: "¿Qué tal el Chromebook?", entre risas.

Como responsable de Contenido, Raquel echaba muchas horas extra organizando rodajes. En una ocasión no estuvo conforme con no poder tomarse los mismos días de descanso que sus compañeros, y su jefa le empezó a decir que había recibido quejas de superiores y que no estaban contentos con su trabajo. Sin embargo, cuando habló con los superiores de su jefa supo que era todo mentira.

"Hablé con ellos y me dijeron que tenían cero quejas por mi trabajo, que estaban supercontentos conmigo", explica. "Ahí me di cuenta de que había sido todo una manera de manipularme", reflexiona.

Además de tener que darse de baja, toda esta experiencia le afectó en otros aspectos personales. En 5 años no pudo tener hobbies porque tenía que estar siempre pendiente del trabajo. Y esa sensación de estar siempre alerta le hacía estar agotada siempre. 

"Yo estaba firmando la hipoteca del piso con una mano y con la otra reservando vuelos para una modelo que había perdido una escala. Justo antes del funeral de mi abuela estaba enviando emails para que alguien pudiera cubrirme en el rodaje del día siguiente", relata Raquel.

Esto es lo que puedes hacer ante una situación de acoso laboral o 'mobbing'

A sus 22 años, Celia empezó a trabajar como becaria en una empresa cubriendo un puesto estructural pero sin remuneración alguna. A las semanas consiguió negociar un "sueldo de 200 euros, pero en negro". Trabajó más horas de las que le correspondían y la sustituyeron por otro becario cuando terminó su convenio.

Por aquel entonces quería ser diseñadora gráfica y se había mudado de Sevilla a Madrid para trabajar en una agencia. Pero, para su sorpresa, nadie en la empresa sabía que la habían contratado. 

"Cuando llegué el primer día ni una persona tenía conocimiento de que iba a entrar una chica en prácticas, me morí de vergüenza", confiesa a Business Insider España Celia, que ya de primeras se sintió frustrada por la falta de organización.

Su jefe se desentendió totalmente de explicarle sus tareas. Fueron unas compañeras que decidieron ayudarla por motivación propia quienes le explicaron cómo tenía que trabajar.

En su contrato estipulaba que trabajaba 5 horas diarias, pero durante 3 meses trabajó el doble, 10. Celia explica que aguantó pensando en que era una oportunidad, dado que dicha agencia tiene una gran reputación: "En ese momento sabía que se estaban aprovechando de mí, pero claro, mi único pensamiento era aguantar porque así conseguiría experiencia". 

Qué es el acoso laboral y cómo identificarlo

Todas estas historias tienen algo en común, y es que las personas que las relatan han sufrido o sufren acoso laboral, también conocido como mobbing

Según Psicología y Mente, el acoso laboral es un patrón de hostigamiento sistemático —no un acto hostil puntual—, hacia una persona dentro del ámbito laboral y que puede darse entre compañeros del mismo nivel jerárquico o de un jefe hacia un subordinado.

"No siempre es fácil identificarlo porque no siempre hay testigos, o a veces la persona que lo sufre no considera que lo que le ocurre sea acoso laboral", dice Rafael San Román, psicólogo en ifeel, plataforma de bienestar emocional y apoyo psicológico para particulares y empresas.

"Existen señales evidentes como malas contestaciones, insultos o explotación laboral. Pero —y de aquí la causa a que sea un problema que se comente poco—, hay otras más sutiles", explica San Román.

Hacer el vacío en reuniones, manipular a la persona para hacerle creer que no es buena profesional, encomendarle tareas que pueden llegar a ser vejatorias, o la utilización de lenguaje pasivo-agresivo —muchas veces con un retorcimiento en la forma de hablar—, son algunas de las mismas.

El mobbing no suele tener un inicio brusco. "Con el tiempo, y poco a poco, las acciones se pueden ir haciendo más frecuentes o más intensas si no encuentran oposición en la víctima o en otros miembros de la empresa", explica a Business Insider España Aída Rubio, directora del Servicio de Psicología TherapyChat.

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El difícil paso de denunciarlo 

El miedo a las consecuencias de denunciar el acoso laboral es una de las razones por la cual muchas personas guardan silencio. En otras el problema es económico: la víctima teme perder su único sustento si se denuncia.

También hay una parte donde la víctima es consciente que no será creída si lo cuenta, por ejemplo, a sus compañeros de trabajo. "¿Pero cómo te va a tratar mal 'X', si es supermajo?". El acosador puede mostrar una versión simpática y desenfadada con el resto y, a su vez, una actitud totalmente hostil hacia la víctima.

Pero si ya es difícil denunciarlo en el entorno de la empresa, lo es aún más hacerlo públicamente. Pocas personas se atreven, y el periodista Fran Pastor es un ejemplo de esta minoría. Escribió una serie de tuits compartiendo sus reflexiones tras dejar un trabajo por presunto acoso laboral. 

Fran Pastor ha accedido a hablar con Business Insider para explicar por qué decidió escribir el hilo. Lo redactó cuando ya había firmado el finiquito y porque sentía que "debía cerrar el capítulo" del acoso laboral convirtiéndolo en "algo bonito". 

"Decidí crear algo más efímero, más abstracto, con lo que pudiera conectar todo el mundo y donde también pudiera dar información de servicio como el teléfono de la Fundación en Acción contra el Acoso, para ayudar a la gente", explica Pastor.

"Las víctimas siempre tenemos que ser impecables [...] así que decidí serlo. Ser asertivo, ser valiente y también sugerente. Sugerir vale mejor que ir contra nadie, y eso fue lo que hice", argumenta.

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Tras publicar el hilo, muchas personas han contactado con el periodista para confesarle que han pasado por el mismo trance. Eso le ha servido para darse cuenta de que lo suyo no era una situación aislada y de que "no estaba solo en su cabeza". 

Una gran parte de las víctimas de mobbing intentan entender el comportamiento de su agresor. "Muchos de los acosados pecan de ser excesivamente empáticos y comprensivos, otros tienen problemas de autoestima y asertividad", explica Rafael San Román, psicólogo en ifeel, dando respuesta a por qué hay víctimas que justifican esos comportamientos hostiles. 

Qué hacer si eres víctima de acoso laboral

"Lo más difícil es el primer paso. Reconocerte como víctima de acoso laboral y tomar conciencia de la situación es quizás lo más importante. Después, un ejercicio de introspección para entender qué es lo que no va bien en el día a día", asegura Aída Rubio, directora de TherapyChat.

Lo siguiente, según Rubio, es hablar y buscar apoyo en el entorno, con amigos, familiares o incluso con compañeros de trabajo que no se hayan convertido en aliados silenciosos del acosador. 

Si esto no sirve, es recomendable pedir ayuda profesional y buscar el apoyo de un psicólogo que te guíe y te permita mejorar en la gestión emocional del problema. "También te ayudará a establecer límites, a recuperar tu espacio y tomar decisiones firmes", explica la psicóloga. Si esto no funciona, tan solo queda la vía legal.

"Para iniciar un procedimiento es recomendable reclamar por escrito a la empresa", dice Fe Quiñones, abogada en el despacho Javaloyes Legal. De esta forma, la empresa puede abrir una investigación y tras ella podrá tomar medidas disciplinarias contra el acosador.

"También es posible presentar directamente una denuncia ante Inspección de Trabajo, en cuyo caso un inspector se personará en el centro para comprobar los hechos. Si se acredita el acoso, se impondrán las sanciones", explica Juan Adrián Rios, experto en temas laborales de Toro Pujol Abogados.

Las fuentes jurídicas consultadas por Business Insider España recomiendan acudir a un abogado experto laboralista que guíe y asesore a la víctima. Si el experto dictamina que sufre acoso laboral, el paso siguiente es recabar pruebas que lo demuestre: correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, grabar llamadas telefónicas o contar con el testimonio de compañeros de trabajo.

"También puede ser bueno tener grabaciones de cámaras, informes médicos —por ejemplo, por ataques de ansiedad—, informes periciales o el Acta de Inspección", asegura Ríos.

Más allá de las acciones legales que puede tomar la víctima, se puede recurrir a asociaciones como por ejemplo la Asociación Española contra el acoso laboral, AECAL; o la Fundación en Acción contra el Acoso, FUNACO.

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