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3 formas de aprovechar los seguros para planificar la herencia

Cómo planificar la herencia y ahorrar impuestos con los seguros
Diggity Marketing / Unsplash
  • Los seguros de vida no forman parte de la masa hereditaria.
  • Permiten repartir la herencia porque puedes elegir quién es el beneficiario.
  • Pueden liquidarse anticipadamente para pagar impuestos.
  • Los seguros de vida-ahorro fueron el producto de ahorro español que más creció según los datos de Unespa.
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Planificar la herencia siempre supone un elevado nivel de estrés. Por un lado están las cuestiones legales, que no siempre son fáciles e entender, y por otro las cuestiones morales sobre cómo debe ser el reparto del patrimonio entre los herederos. Y todo esto con la cuestión fiscal en el aire. Uno de los principales objetivos al hacer testamento y herencia es siempre minimizar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Los seguros de vida son una buena fórmula para lograr un home run en los tres apartados. Estas son las tres formas en los que puedes aprovechar un seguro para planificar la herencia.

Los seguros no forman parte de la herencia

El Código Civil indica cómo debe ser el reparto de una herencia. El texto limita lo que se puede hacer con los bienes y establece una serie de herederos legítimos que siempre tendrán derecho a una parte de la herencia. De forma resumida, divide la herencia en tres partes: el tercio de la legítima, que irá siempre a parar a los herederos forzosos a partes iguales, el tercio de mejora, que se podrá adjudicar libremente pero sólo entre los herederos forzosos y el tercio de libre disposición, el único que podrás usar para lo que quieras.

El testamento permite elegir distribuir el tercio de mejora si, por ejemplo, se quiere dejar algo más a un hijo que a otro y también hacer el uso que se quiera del tercio de libre disposición, pero poco más. Ahí es donde los seguros de vida y de vida-ahorro suponen una ventaja cualitativa.

Los seguros de vida permiten designar libremente al beneficiario o beneficiarios. Es decir, elegir quien cobrará el dinero en caso de fallecimiento quien cobrará la renta en caso de supervivencia. Además, como los seguros no forman parte de la herencia, permiten saltarse esa distribución tan encorsetada del patrimonio.

Leer más: Donación o herencia ¿Cuál es la mejor forma de dejar la casa a los hijos?

Para que lo entiendas mejor, con un seguro de vida puedes dejar a un hijo más capital del que le correspondería sólo con la legítima o dejar a tu pareja un dinero que de otra forma iría a parar a los hijos. E incluso puedes dejar dinero a una persona fuera del núcleo familiar sin que los herederos legitimarios puedan reclamar, ya que el dinero de las pólizas no forma parte de la herencia. Hay varias formas de hacerlo, desde un producto de vida-ahorro como un PIAS o un Unit Linked, que vas construyendo mediante ahorro, o con un seguro de vida al uso.

Los seguros pueden servir para adelantar los impuestos por la herencia

Los seguros no forman parte del caudal hereditario, pero sí tributan dentro del Impuesto de Sucesiones y Donaciones cuando el tomador, el asegurado y el beneficiario no coinciden (cuando quien está asegurado es una persona diferente a la que cobrará la prestación). En concreto, cuando los herederos son también los beneficiarios, el dinero del seguro se sumará al del resto de la herencia.

Lo que le diferencia de otros bienes como la vivienda, es que la ley permite hacer una autoliquidación parcial por ese dinero, que se puede usar después para pagar los impuestos por la herencia. E incluso cuando esto no es posible, muchas aseguradoras estarán en disposición de adelantar parte de ese dinero para pagar la herencia, sabiendo que cuentan con el seguro como respaldo. Por eso son una buena fórmula para asegurar que los hijos tienen dinero para pagar los impuestos por heredar.

Una de las razones es que, al no formar parte de la masa hereditaria, puedes renunciar a la herencia si tiene deudas, pero aún así seguirás siendo beneficiario del seguro y cobrarás ese dinero. Por eso, son una buena fórmula para dejar un dinero a tus hijos, aunque tengas deudas.

Ventajas fiscales para pagar menos impuestos

Los seguros de vida-ahorro como los PIAS y los Unit Linked cuentan también con la ventaja del diferimiento fiscal durante la vida del producto, algo de lo que también disfrutan fondos de inversión y planes de pensiones. Con un seguro de este tipo irás acumulando beneficio y capital sin tener que tributar hasta su rescate final. En el caso de los Unit Linked podrás saltar de una cesta de fondos a otra sin pagar impuestos y con los PIAS podrás traspasar tu dinero de un PIAS a otro sin tributar. Así evitarás pagar entre un 19% y 23% a hacienda por estas operaciones.

Leeer más: En qué invertir tus ahorros para pagar menos en la renta

A esto se añaden algunas ventajas concretas en el caso de los PIAS si se recupera el dinero como renta vitalicia dependiendo de la edad del beneficiario en ese momento.

Por último, también es posible aprovechar los seguros de vida para atomizar el reparto de la herencia y romper la progresividad del impuesto. Así ahorrarás algo en este impuesto, que varía en cada comunidad autónoma

Un ejemplo concreto

Nada como un ejemplo concreto para entender las ventajas de este producto y su crecimiento en los últimos años. Vamos a imaginar el caso de un padre de familia al que le preocupa dejar 100.000 euros a sus hijos en caso de fallecimiento. Cuenta con 35 y puede tomar dos caminos. El clásico, que pasa por contratar un seguro de vida al uso y mantenerlo hasta el fallecimiento, y el que está más de moda y tiene ciertas ventajas financieras: contratar un PIAS.

Con un seguro de vida normal, sus herederos recibirán una cantidad de dinero a su fallecimiento a cambio de una prima anual. Es decir, cada año pagará a la aseguradora por esa garantía. Además, conforme cumpla años, la cuantía del seguro irá creciendo e incluso es posible que llegados a los 80 años no se renueve la póliza.

Un PIAS puede ser una solución a este problema. Un PIAS es un seguro de vida-ahorro pensado para el ahorro a largo plazo. En este sentido, se divide entre un seguro de vida con una cuantía limitada y plan de ahorro que acepta pequeñas inversiones periódicas. Imaginemos que este padre opta por contratar un PIAS con y ahorrar en él 150 euros al mes. Con una rentabilidad del 4% el primer año, al cabo de 10 años tendría ya 23.000 euros y podría reducir el importe del seguro de vida a 80.000 euros. En 15 años tendía 38 euros y podría dejar el seguro de vida en solo 62.000 euros y así sucesivamente hasta que ya no necesitase pagar ese seguro de vida.

A los 65 años ya tendría más de 100.000 euros ahorrados y podría dejar de realizar aportaciones, que el interés compuesto seguiría haciendo su trabajo.

Al ser un seguro, este padre podría legar el PIAS a sus hijos directamente antes incluso de morir y podría incluso indicar que recuperasen el dinero en forma de renta vitalicia.

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