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Más de 170 millones de euros por ocho meses de bloqueo político y Cortes paralizadas: la factura total del Gobierno en funciones

Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en el Congreso de los Diputados. REUTERS/Sergio Perez
  • Esta semana han terminado más de ocho meses de bloqueo político y Gobierno en funciones.
  • El Congreso se ha reunido en casi un año solo para celebrar dos sesiones constitutivas, dos debates de investidura y una sesión de control al Gobierno.
  • A pesar de ello, diputados y senadores han recibido más de 10 millones de euros en salarios entre mayo y septiembre, y desde diciembre —por estar las Cortes constituidas—.
  • Un buen pellizco de los más de 170 millones se lo lleva la repetición electoral —136 millones— y las subvenciones electorales.
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El salario de diputados y senadores ha acabado mordiendo de las arcas públicas cerca de 10 millones de euros en un año, el 2019, en el que las Cortes han celebrado apenas una media docena de sesiones parlamentarias.

Esta es una de las cifras que arroja el saldo final que los contribuyentes tendrán que costear por los más de ocho meses de bloqueo político. Desde que el Gobierno de Pedro Sánchez entró en funciones en las elecciones generales del 28 de abril, han pasado 254 días... hasta que este 7 de enero el socialista ha logrado revalidar su mandato.

Lo hizo en una votación de infarto y con una diferencia de apenas dos votos —solo necesitaba sumar más síes que noes—.

La asignación básica para diputados y senadores es similar: cerca de 2.982 euros al mes en catorce pagas. Teniendo en cuenta que las Cortes se constituyeron tras el 28-A el 21 de mayo, sus señorías pudieron disfrutar de sus emolumentos por ser parlamentarios al menos hasta septiembre. Fue entonces cuando el rey no propuso a ningún candidato para un segundo debate de investidura, y el país se preparaba para celebrar las segundas elecciones generales en un año, las del 10 de noviembre.

Pero se habla, de hecho, de la asignación básica: se están dejando fuera todas las dietas por desplazamiento o los complementos por ser portavoz o portavoz adjunto de un grupo parlamentario, presidir o estar bien situado en una comisión parlamentaria, o estar directamente en la mesa de una de las dos cámaras.

Leer más: Los pactos de Sánchez con sus nuevos socios: qué tendrá que ceder el Gobierno tras la investidura

Incluyendo todas estas cifras, la partida destinada a salarios de diputados y senadores se dispararía por encima de los 10 millones de euros.

Basta tener en cuenta que si la asignación básica son 2.981,86 euros al mes para un diputado, y hay 350 parlamentarios en la Cámara Baja, el gasto mensual en nóminas se eleva a los 1.043.651 euros. A pesar de la prácticamente nula actividad parlamentaria, los políticos disfrutaron de tener las Cortes abiertas —aunque en periodo de sesiones extraordinarias, por ser verano— algo más de cuatro meses.

Cuatro meses a los que hay que sumarles, claro está, el mes de diciembre en la XIV legislatura. Las Cortes se constituyeron a principios de diciembre y no ha sido hasta un mes después cuando Sánchez ha logrado ser investido. Como mínimo, 5,2 millones de euros para los diputados. Y más de 3,9 millones para los senadores.

Por cierto, sin tener en cuenta los suplementos que perciben los parlamentarios por estar en las comisiones de sendas cámaras, vale la pena mencionar que los suplementos a los miembros de las mesas del Congreso y del Senado ascienden a 300.000 euros en cinco meses.

Las subvenciones a partidos políticos son un buen pellizco

El aumento de grupos parlamentarios en el Congreso —se han pasado de ocho a diez grupos por la división del Grupo Mixto— también ha significado un aumento del gasto en las subvenciones a dichos grupos. En otras palabras: cada grupo parlamentario se lleva 29.026,04 euros públicos al mes. Si en la XIII legislatura —de mayo a septiembre de 2019— eran ocho los grupos, el gasto mensual era de 232.208,32 euros.

Si en la XIV legislatura —que acaba de comenzar— hay diez grupos parlamentarios, este gasto mensual crece hasta los 290.260,4 euros. Otra vez, y como mínimo, los grupos habrán percibido en 2019 más de un millón de euros.

Las cuentas son similares en el Senado. En el caso de la Cámara Alta, las subvenciones a grupos ascienden a los 15.200 euros al mes. Tanto en la XIII como en la XIV legislaturas, el Senado ha mantenido su número de ocho grupos. Si hay ocho grupos, quiere decir que el gasto ha sido de 121.600 euros al mes. En cinco meses —y haciendo cálculos más bien conservadores—, se habrán destinado un total de 608.000 euros públicos en este concepto.

En este punto ya se están bordando los 7 millones de euros. Pero todavía no se ha contemplado las subvenciones que reciben los grupos tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado por cada uno de los parlamentarios que consiguen. Cada grupo tiene que multiplicar 1.645,49 euros por el número de parlamentarios que tengan en la Cámara Baja. En el Senado, las cuentas se hacen con 1.900 euros por parlamentario.

Si cada grupo percibe 1.645 euros por escaño y hay 350 diputados; y 1.900 por senador y hay 265... los números ya crecen hasta los 6,8 millones de euros en apenas cinco meses de actividad parlamentaria —que ni siquiera ha sido tal—.

La mayor parte del desglose de la factura recae en la repetición de elecciones el 10-N

Más de 13 millones de euros y con cálculos muy conservadores. Pero todavía no se ha contado con el gasto de la repetición electoral del 10-N y con el de las subvenciones electorales. A pesar de que una reforma legal de 2016 hizo que los gastos se redujesen sustancialmente, los números siguen disparándose.

El Ministerio de Interior en funciones adelantó antes del 10-N que el coste de los comicios generales de finales del año pasado ascendería a 136 millones de euros, una cuantía similar a lo que supusieron las elecciones en abril.

Por supuesto, en estos 136 millones no se contemplan los más de 225.000 euros que recibieron los partidos: cada escaño obtenido en alguna de las dos cámaras se recompensaba con 14.817 euros, un premio un 30% inferior a las subvenciones que los partidos recibieron en las generales de abril.

Ídem con el precio de cada voto. Cada voto al Congreso se pagaba a 57 céntimos a los partidos. Al Senado, a 22 céntimos. Para cada cámara se registraron más de 24 millones de papeletas: en total algo más de 19,1 millones de euros para las organizaciones políticas. 

Incluso haciendo todas las cuentas a la baja, estos ocho meses de parálisis política, Gobierno en funciones, inactividad parlamentaria, falta de Presupuestos... se han saldado con un coste de más de 170 millones de euros —como mínimo— que tendrán que salir del bolsillo de todos los españoles.

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