Los empleados de OpenAI de verdad, de verdad, no querían marcharse a trabajar para Microsoft

Kali Hays,
Darius Rafieyan,
Sam Altman

OLIVIER DOULIERY/Getty Images

  • En un momento dado, a finales del mes pasado, Microsoft prometió que contrataría a Altman y al resto del personal de OpenAI.
  • En realidad, nadie quería fichar por Microsoft, según han explicado a BI antiguos y actuales empleados de OpenAI.

Tras el despido de Sam Altman de OpenAI a finales del mes pasado, los empleados de la startup amenazaron con marcharse y aceptar una oferta global de Microsoft para contratarlos a todos.

Se trataba de un atrevido farol y la mayoría de los empleados no tenían ningún interés real en trabajar para Microsoft, según han confesado varios trabajadores y extrabajadores a Business Insider.

Tras la repentina destitución de su CEO, cientos de empleados de OpenAI firmaron una carta abierta exigiendo la restitución de Altman y la dimisión del consejo de administración. En aquel momento, su principal baza era un plan para que todos renunciaran y se unieran a Altman y al presidente Greg Brockman en un nuevo grupo de IA dentro de Microsoft.

Al final, los empleados no tuvieron que seguir adelante con esta idea. Altman, Brockman y la mayoría de los altos cargos han vuelto a OpenAI. Ya hay nuevos miembros en el consejo de administración, y vendrán más.

Ahora, la verdad detrás de la amenaza de Microsoft está saliendo a la luz. Algunas personas de Microsoft han manifestado a BI que la contratación de todos los miembros de OpenAI se consideraba internamente como el último recurso. Y al menos para algunos de esos empleados de OpenAI, es un alivio no tener que ir a trabajar a Microsoft.

"Fue una especie de farol que al final funcionó", explica un antiguo empleado que sigue en contacto con los empleados actuales. Esta persona, y otras que han hablado con BI, han pedido que no se les identifique al hablar de asuntos delicados.

Un empleado actual de OpenAI admite que, a pesar de que casi todo el personal se apuntó para seguir a Altman a la salida, "nadie quería ir a Microsoft". Esta persona califica a la empresa como "la más grande y lenta" de todas las grandes tecnológicas, justo lo contrario de cómo los empleados de OpenAI ven su startup.

Presión para firmar

Dada la falta de interés en unirse a Microsoft, muchos empleados de OpenAI "se sintieron presionados" para firmar la carta abierta, admite el empleado. La carta fue redactada por un grupo de empleados veteranos, que son los que tienen más influencia y dinero en juego, ya que cuentan con años de experiencia en el sector y un mayor salario. El empleado explica que empezaron a llamar a otros empleados a última hora de la noche del domingo, instándoles a firmar.

"Todos salimos de esas grandes empresas para movernos rápido y construir cosas emocionantes", dice el empleado. "La burocracia de algo tan grande como Microsoft aplasta el alma".

Aunque los empleados de OpenAI hubieran cumplido su amenaza y se hubieran unido a Microsoft, probablemente se habrían marchado a la primera oportunidad a otras startups de IA como Anthropic, Hugging Face y Cohere, añade este empleado.

OpenAI ChatGPT

Desprecio de la tecnología tradicional

Otro antiguo empleado de OpenAI se muestra de acuerdo y afirma que la gente que trabaja en la startup con sede en San Francisco "desprecia lo que consideran empresas tradicionales" y "se ven a sí mismos como innovadores que están cambiando radicalmente el mundo."

Productos de OpenAI como ChatGPT y DALL-E iniciaron la actual fiebre por la IA en la tecnología y el mundo de la inversión. El propósito declarado de la startup es la inteligencia artificial general, o AGI, que se define como la tecnología que puede "superar a los humanos en la mayoría de los trabajos económicamente valiosos". Se trata de un objetivo muy ambicioso que se sale de la norma para Microsoft, y algunas personas de OpenAI creen que el gigante del software empresarial no habría sido capaz de continuar con esta misión.

"Aunque tenemos una alianza con Microsoft, internamente, no tenemos ningún respeto por su listón de talento", explica a BI el actual empleado de OpenAI. "A la gente le sentó mal la idea de ser gestionados por ellos".

OpenAI no ha querido hacer comentarios, mientras que Microsoft no ha respondido a la petición de comentarios.

El dinero, el gran motivador

Más allá del choque cultural entre las dos empresas, había otro factor importante en juego para los empleados de OpenAI: el dinero. Mucho dinero que desaparecería ante sus ojos si OpenAI se derrumbara repentinamente bajo un éxodo masivo de personal.

"Sam Altman no es el mejor CEO, pero están en juego millones y millones de dólares y capital", afirma el actual empleado de OpenAI.

Los empleados de OpenAI no sólo están muy bien pagados en metálico, con sueldos base que suelen partir de los 300.000 dólares, sino que un paquete típico de acciones ronda los 2 millones de dólares en cuatro años, y bastante más para algunos trabajadores.

Una idea irrisoria

Microsoft acordó contratar a todos los empleados de OpenAI con su mismo nivel de remuneración, pero sólo fue un acuerdo verbal en caliente.

Otro empleado de OpenAI esbozó abiertamente una sonrisa ante la idea de que Microsoft hubiera pagado a los empleados salientes el capital que habrían perdido por seguir a Altman.

Así, se habría cancelado una operación de licitación programada que iba a permitir a los empleados vender sus acciones ya adquiridas a inversores externos. Todo ese capital habría valido "nada", afirma este empleado.

El antiguo empleado de OpenAI calcula que, de los cientos de personas que firmaron la carta diciendo que se irían, "probablemente el 70% de los que estaban en esa lista decían: "Oye, ¿podemos, ya sabes, hacer que esta operación se lleve a cabo?".

Gracias al éxito de su órdago a la grande, Altman ha vuelto y la venta de acciones sigue adelante según lo previsto, lo que valora a OpenAI en más de 80.000 millones de dólares. Incluso se ha ampliado hasta el 5 de enero, según CNBC, lo que da a los empleados más tiempo para hacerse millonarios, si es que no lo son ya.

 

Los empleados de Microsoft, furiosos

Algunos empleados de Microsoft, mientras tanto, se enfadaron porque la empresa prometió igualar los salarios de cientos de empleados de OpenAI. La oferta llegó después de que Microsoft hubiera despedido a más de 10.000 empleados, congelado salarios y recortado primas y premios en acciones este año.

"¿Cuántos empleados leales se quedaron en Microsoft mientras trabajaban más de 12 horas diarias y vivían con el miedo constante de ser despedidos durante todo el año?", comenta un empleado de Microsoft a BI. "Ahora nos llega OpenAI".

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