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Empleados de Google exigen la suspensión de Dragonfly, el controvertido proyecto para crear un motor de búsqueda censurado en China

Empleados de Google piden la suspensión de Dragonfly
Aly Song/Reuters
  • Los empleados de Google han firmado una petición pidiendo a Google que cancele su controvertido proyecto de motor de búsqueda chino, llamado internamente "Dragonfly".
  • Dragonfly ha sido objeto de escrutinio, tanto por parte de organizaciones de derechos humanos como de políticos, por sus ambiciones de establecer un motor de búsqueda que entregue datos al gobierno chino, así como de censurar ciertas búsquedas, como la de "derechos humanos".
  • En esta última carta a los ejecutivos de Google, los empleados de la empresa imploran a la empresa que cierre el proyecto por completo.

Este martes por la mañana varios empleados de Google firmaron una petición pidiendo a la empresa que suspenda los trabajos de su polémico motor de búsqueda para China, conocido internamente como "Dragonfly". A primera hora ese texto había sido firmado por 11 ingenieros de Google, con una nota en la que se asegura que habría más firmas de trabajadores.

Desde que fue descubierto en un reportaje de The Intercept en agosto, el proyecto Dragonfly de Google ha sido objeto de un intenso análisis por sus intenciones de incluir en una lista negra palabras como "derechos humanos" y "protesta estudiantil" en los resultados de sus búsquedas, además de proporcionar una forma de vigilancia de datos al gobierno chino, que exige a las empresas que operan en el país que permitan el acceso del gobierno a los datos de los usuarios.

Amnistía Internacional ha lanzado una campaña de protesta contra Dragonfly, con la que el grupo de empleados de Google dijo que se solidarizaba en la carta del martes.

"Somos empleados de Google y nos unimos a Amnistía Internacional para pedir a Google que cancele el proyecto Dragonfly, el programa de Google para crear un motor de búsqueda censurado para el mercado chino que permita la vigilancia estatal", dice la petición.

Leer más: Cerco al secretismo de las tecnológicas: los ingenieros reclaman saber para qué se usarán sus proyectos

Esta es la segunda carta de los empleados de Google en los últimos meses solicitando a la empresa que reconsidere la posibilidad de seguir adelante con el proyecto Dragonfly. A finales de agosto, The Intercept informó que más de 1.400 empleados de Google habían firmado una carta interna en la que solicitaban una mayor transparencia en los planes de la empresa para los motores de búsqueda de China, junto a una revisión ética del proyecto.

Como respuesta a la solicitud de comentarios al respecto de esta carta, un portavoz de Google se refirió a una declaración previa emitida por la empresa sobre el proyecto Dragonfly. "Hemos estado invirtiendo durante muchos años para ayudar a los usuarios chinos, desde el desarrollo de Android, pasando por aplicaciones para móviles como Google Translate y Files Go, hasta nuestras herramientas para desarrolladores. Pero nuestro trabajo alrededor del sistema de búsqueda ha sido meramente exploratorio y no estamos cerca de lanzar un producto de búsqueda en China".

Lee a continuación la petición íntegra de los empleados de Google para cerrar Dragonfly:

Somos empleados de Google y nos unimos a Amnistía Internacional para pedir a Google que cancele el proyecto Dragonfly, el proyecto de Google que pretende crear un motor de búsqueda censurado para el mercado chino que permita la vigilancia estatal.

Estamos entre los miles de empleados que han levantado la voz durante los últimos meses. Las organizaciones internacionales de derechos humanos y los periodistas de investigación también han hecho sonar la alarma, haciendo hincapié en las graves preocupaciones en materia de derechos humanos y pidiendo repetidamente a Google que cancele el proyecto. Hasta ahora, la respuesta de nuestros dirigentes ha sido insatisfactoria.

Nuestra oposición a Dragonfly no tiene que ver con China: nos oponemos a las tecnologías que ayudan a los poderosos a oprimir a los vulnerables, dondequiera que estén. El gobierno chino no es el único que está dispuesto a sofocar la libertad de expresión y a utilizar la vigilancia para reprimir la disidencia. Dragonfly en China establecería un peligroso precedente en un momento político volátil, lo que haría más difícil para Google negar a otros países concesiones similares.

La decisión de nuestra compañía se produce cuando el gobierno chino está ampliando abiertamente sus poderes de vigilancia y sus herramientas de control de la población. Muchos de ellos se basan en tecnologías avanzadas y combinan la actividad en línea, los registros personales y el monitoreo masivo para rastrear y hacer un perfil de los ciudadanos. Los informes ya muestran quién asume el costo, incluidos los uigures, los defensores de los derechos de la mujer y los estudiantes. Proporcionar al gobierno chino un acceso rápido a los datos de los usuarios, tal y como exige la legislación china, haría a Google cómplice de la opresión y de los abusos de los derechos humanos.

Dragonfly también permitiría la censura y la desinformación dirigida por el gobierno, y desestabilizaría las bases sobre las que se asientan la deliberación popular y la disidencia. Dada la supuesta supresión de las voces disidentes por parte del gobierno chino, es probable que tales controles se utilicen para silenciar a las personas marginadas y favorecer la información que promueva los intereses del gobierno.

Muchos de nosotros aceptamos trabajar en Google teniendo en cuenta los valores de la empresa, incluida su antigua postura sobre la censura y la vigilancia china y entendiendo que Google era una empresa dispuesta a poner sus valores por encima de sus beneficios. Después de un año de decepciones, incluyendo el Proyecto Maven, Dragonfly y el apoyo de Google a los perpetradores de actos de violencia, ya no creemos que éste sea el caso. Por eso estamos luchando.

Nos unimos a Amnistía Internacional para exigir a Google que cancele Dragonfly. También exigimos que los líderes se comprometan con la transparencia, la comunicación clara y la auténtica responsabilidad. Google es demasiado poderoso para no tener que rendir cuentas. Merecemos saber lo que estamos construyendo y merecemos tener voz en estas importantes decisiones.

Firmado,

David H. Alexander, Ingeniero de Software; Pierre Bourdon, Ingeniero de Software; Damien Desfontaines, Ingeniero de Privacidad; Amr Gaber, Ingeniero de Software; Colin McMillen, Ingeniero de Software; Steven Monacelli, Gerente de Programa; Matthew Siegler, Ingeniero de Software; Joëlle Skaf, Ingeniero de Software; Zora Tung, Ingeniera de Software; Meredith Whittaker, Líder de Investigación Abierta de Google; Jean Zheng, Gerente Senior de Tecnología.

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