Me he alojado en hoteles de 5 estrellas después de años de Airbnb baratos: estas son las 10 cosas que más me han sorprendido

La autora ha descubierto cosas sorprendentes al alojarse en varios hoteles de 5 estrellas en Colorado y Canadá.
La autora ha descubierto cosas sorprendentes al alojarse en varios hoteles de 5 estrellas en Colorado y Canadá.

Monica Humphries/Insider

Después de pasar toda mi vida alojándome en pisos Airbnb o habitaciones de moteles cuando viajo, por primera vez he tenido la oportunidad de disfrutar de una estancia en varios hoteles de lujo en Canadá y Colorado. Esta ha sido mi experiencia y las cosas que más me han sorprendido:

Me encanta viajar pero, hasta el momento, el alojamiento ha sido siempre algo secundario en mi planificación.

El Fairmont at Lake Louise en Banff, Canadá.

Viajo principalmente por las experiencias. Algunos de mis mejores recuerdos incluyen visitar el Parque Nacional Banff para ver algunos de los paisajes montañosos más bonitos del mundo, viajar a Missouri todos los años para pasar tiempo con mi familia y embarcarme con amigos en aventuras en nuevas ciudades para descubrir comidas locales, bandas e historia.

No obstante, cuando se trata de planificar estos viajes, el alojamiento pasa siempre a un segundo plano. Hasta el momento he preferido ahorrar para actividades turísticas y para disfrutar de la comida, así que prefería reservar los Airbnb más baratos, hoteles económicos o incluso dormir en sacos al aire libre con mis amigos. Los hoteles de 5  estrellas nunca habían estado en mi radar ya que no me los podía permitir.

Pero luego, en un lapso de 2 semanas, me he alojado en 3 hoteles de lujo de 5 estrellas. Sin duda, las comodidades que ofrecen estos hoteles me han dejado impresionada.

La autora en el balcón del hotel The Little Nell en Aspen, Colorado.

El pasado otoño, todo cambió. Después de que se cancelara mi viaje a Sudáfrica, mi amiga y yo decidimos ir a Banff, Canadá. Como teníamos un mayor presupuesto, decidimos gastarnos más en una habitación en el Fairmont Chateau Lake Louise, un hotel de 5 estrellas a orillas del lago Louise. Nos costó alrededor de 430 euros la noche y fue, con mucha diferencia, la habitación más cara que he reservado para una sola noche.

2 semanas después, estando en Aspen, Colorado, por trabajo, me gasté unos 740 euros por una noche en The Little Nell y otros 600 más o menos por una habitación en The St. Regis Aspen Resort, 2 de los famosos hoteles de lujo de Aspen. Business Insider ha asumido los costes de estas 2 últimas noches.

Me sentí como una persona famosa durante las 3 estancias. Mi amiga y yo compramos una botella de vino prosecco para celebrar en el lujoso Fairmont Chateau Lake Louise, y en Aspen, sentía que encajaba entre los turistas ricos de la ciudad cada vez que le decía a alguien que me hospedaba en The Little Nell.

Aunque este tipo de hoteles no formen parte de mi itinerario o presupuesto en cada viaje (bueno, en casi ninguno en realidad), está claro que nunca volveré a ver los alojamientos de la misma manera. Si alguna vez has volado en primera clase y luego has tenido que hacer el largo camino de regreso en clase turista, entenderás a lo que me refiero.

Estas son las cosas que más me han sorprendido.

Los hoteles de 5 estrellas tienen las mejores ubicaciones, por lo que gran parte del precio que se paga es por las vistas.

Las vistas desde nuestra ventana en el hotel Fairmont Lake Louise.

Hace poco me alojé en un Airbnb asequible para hacer snowboard en Keystone, Colorado. El edificio estaba a unos 20 minutos de las pistas, por lo que nos informamos bien de los horarios de los autobuses y luego tuvimos que andar un buen rato hasta llegar al sitio. El desplazamiento supuso una molestia.

Pero en Aspen, me alojé en The Little Nell, que es el único hotel con acceso directo a las pistas de esquí. Tiene una de las mejores ubicaciones de la ciudad, las pistas están justo al salir por la puerta del hotel y los mejores restaurantes de la ciudad están a poca distancia. La ubicación es el mayor reclamo y uno de los motivos por lo que es tan caro alojarse.

Del mismo modo, el Fairmont Chateau Lake Louise es el único hotel en el lago. Así que las rutas de senderismo, el patinaje sobre hielo y otras actividades son accesibles desde la propia puerta, lo que me dio un acceso privilegiado sobre otras personas que visitan esta región del Parque Nacional Banff.

No tener que perder el tiempo yendo en coche es una gran ventaja durante estos viajes, y el lujo de la comodidad ha sido mi parte favorita de hospedarme en hoteles de 5 estrellas.

El concepto del mostrador de recepción es algo totalmente nuevo para mí.

El mostrador de recepción del hotel The Little Nell en Aspen, Colorado.

Muchos anfitriones de Airbnb me han ayudado a elegir restaurantes para cenar y me han recomendado rutas interesantes. Sin embargo, ha sido la primera vez que me alojaba en un sitio con un mostrador que da servicio las 24 horas.

En los hoteles de lujo, hay todo un equipo dispuesto a proporcionarte un itinerario de vacaciones. Al principio, temía que los recepcionistas estuvieran algo desactualizados y no me dieran un itinerario adaptado a mi perfil, pero el personal que conocí tanto en el Fairmont Chateau Lake Louise como en The Little Nell eran empleados de temporada de mi edad con excelentes sugerencias locales y consejos dirigidos a viajeros jóvenes como yo.

Incluso antes de llegar a The Little Nell, en la recepción me programaron una semana de reservas para cenar. Todo lo que tuve que hacer fue elegir los restaurantes y los horarios, y ellos hicieron el resto. Cuando mis planes cambiaron, lo comuniqué en el mostrador y ellos se encargaron de todo.

El servicio de recepción es un lujo con el que no estaba familiarizada. Era como tener un asistente personal.

Supuse, erróneamente, que el microondas era un elemento habitual en todos los alojamientos.

Armario en el hotel The Little Nell en Aspen, Colorado.

A lo largo de mi vida siempre me he alojado en hoteles y moteles económicos. Estoy acostumbrada a los vasos de plástico en los baños, máquinas de hielo y microondas en la habitación.

Al hospedarme en The Little Nell sentí que faltaba algo. Hasta que mi amiga no compró una sopa de tomate fría en un restaurante, no nos dimos cuenta de que no había microondas.

Ninguno de los 3 hoteles de lujo tenía, lo que me resultó sorprendente teniendo en cuenta que sí proporcionan otros electrodomésticos como máquinas de café y deshumidificadores.

Luego me enteré de que la mayoría sí tienen mircroondas disponible, pero hay que solicitarlo en recepción.

Los 'amenities' de los baños van mucho más allá del típico champú y acondicionador.

La flecha señala una bandeja con un kit de costura, una lima de uñas, un enjuague bucal y bastoncillos de algodón en The St. Regis Aspen.

En The St. Regis Aspen Resort el baño era de mármol, desde el suelo hasta el techo, pero lo que más me gustó, más allá de lo grande que era, fue la bandeja de amenities.

En el baño de The St. Regis Aspen había un kit de costura en miniatura, una loción y una lima de uñas, y en el Fairmont Chateau Lake Louise daban también bastoncillos de algodón, un gorro de baño y enjuague bucal. ¿Te falta la pasta de dientes? Llama a recepción y te la traen enseguida.

En Aspen me proporcionaron hasta un kit de costura, y aunque no lo necesitaba, lo guardé en mi bolso para la próxima vez que tenga que arreglar un botón o un agujero.

Este tipo de hoteles ofrece obsequios y ventajas que te hacen sentir muy especial.

Aperitivos gratis y un souvenir en el hotel The Little Nell en Aspen, Colorado.

En The Little Nell, un botones nos acompañó y ayudó con el equipaje hasta nuestra habitación. Una vez allí, nos hizo un resumen de los servicios del hotel y sus comodidades. Se aseguró de señalar que el snack bar y las bebidas no alcohólicas era totalmente gratis.

Antes de quedarme en The Little Nell, nunca bebía nada de los minibares. Para mí, son demasiado caros y no valen la pena, por lo que tener acceso a un minibar sin consultar los precios fue algo absolutamente emocionante. Me tomé una Coca-Cola y un paquete de Oreos y guardé los Snickers en mi bolso para el día siguiente.

Esa no fue la única cosa gratis dentro de mi habitación en The Little Nell. Me dejaron una hoja de plata, un obsequio para los invitados que simboliza la historia de la minería de plata de Aspen. Podría haberla colgado de un collar o atado a un bolso, pero la utilicé como adorno para el árbol de Navidad.

Los teléfonos en los baños me dejaron totalmente confundida.

Los teléfonos estaban al lado del WC tanto en The Little Nell como en The St. Regis Aspen.

Los teléfonos de pared parecen un objeto algo obsoleto en 2022, pero me sorprendió aún más que estuvieran en el baño.

Según The Telegraph, este elemento se añadió a los hoteles en las décadas de 1980 y 1990 como indicativo de lujo.

"Originalmente, los teléfonos en los baños de los hoteles se instalaban para la comodidad de los huéspedes que pudiesen estar esperando una llamada, pero el aspecto de seguridad de tener un teléfono en el baño del hotel también era muy evidente y sigue siendo así hoy", ha explicado Jonathan Toni, CEO de Hotel Technology International Ltd, que fabrica y suministra teléfonos para baños a hoteles, a The Telegraph.

El teléfono en el baño de The Little Nell fue el único que pude averiguar cómo funcionaba. Lo utilicé para una consulta sobre el servicio de aparcacoches del hotel.

El albornoz es una garantía en los hoteles de lujo.

Los 3 hoteles proporcionaban albornoces.

Antes de los hoteles de 5 estrellas, la única vez que recuerdo haber tenido albornoz fue en la cabina de un crucero.

Pero cuando llegué al St. Regis Aspen Resort, mi tercer hotel de 5 estrellas, me esperaba encontrar uno en la habitación.

Y efectivamente, había 2.

En mi último viaje a Keystone, me decepcionó descubrir que no incluían esto para los invitados. Mis amigos y yo tuvimos que correr hacia el jacuzzi envueltos en una toalla.

El 'turn down' o servicio nocturno de cobertura es un beneficio exclusivo de las estancias de lujo.

La cama en The St. Regis Aspen Resort.

En los 3 hoteles, el personal nos preguntó si queríamos servicio de cobertura. Consiste en preparar la habitación por la tarde para dormir.

Por lo general, el personal baja las mantas, ahueca las almohadas, se lleva la basura, reemplaza las toallas y, con suerte, dejará una o 2 chocolatinas.

Cuando me lo preguntaron, opté por no hacerlo porque no quería contacto innecesario durante la pandemia de COVID-19. Sin embargo, acepté la chocolatina que me ofrecieron.

Personalmente, el servicio de cobertura me parece innecesario para una estadía de una sola noche, pero si mis reservas de hotel hubieran sido más largas, sí que lo habría aceptado.

Los hoteles incluían muchas comodidades, como alquiler de vehículos gratis y equipo para senderismo.

Mi amiga tiene un par de crampones, que no llegamos a utilizar durante nuestra ruta por la nieve.

Los lujos de los hoteles de 5 estrellas no se limitan a la habitación del hotel.

En el Fairmont Chateau Lake Louise, mi amiga y yo nos dirigimos al mostrador de recepción para pedir recomendaciones de rutas. Mientras estábamos allí, un miembro del personal nos informó de que podíamos tomar prestados unos crampones, que son útiles para caminar en la nieve, de forma gratuita.

Cogimos 2 pares y salimos. El hotel también tenía s'mores gratis (postre tradicional de EEUU y Canadá) cada noche junto a un fuego, su propia tienda de alquiler de esquís y una piscina cubierta.

En Aspen, tanto The Little Nell como The St. Regis Aspen anunciaban alquileres de vehículos gratuitos para los huéspedes. Aunque no aproveché el beneficio, me di cuenta de que podría haber ahorrado dinero al no llevar mi propio coche. The Little Nell también ofrecía servicios como alquiler de oxígeno para combatir el mal de altura, entrega de periódicos locales y un médico de guardia. En The St. Regis, los invitados tenían acceso a niñeras, una estación de carga de vehículos eléctricos y limpiabotas.

Si bien los servicios y las comodidades eran "gratis", yo estaba, por supuesto, pagando por ellos. Muchos hoteles tienen tarifas de resort obligatorias. Por ejemplo, en The Little Nell, pagué una tarifa de resort de 36 euros además de la habitación, que costaba 627 euros.

Los hoteles de 5 estrellas suelen tener muchos restaurantes y tiendas adjuntos a sus edificios.

Zona de comprar en The St. Regis Aspen Resort.

En teoría, no me hacía falta salir del hotel durante mi estancia.

El Fairmont Chateau Lake Louise, The Little Nell y The St. Regis tenían múltiples opciones para comer dentro de sus edificios. Los restaurantes estaban calificados como algunos de los mejores de cada ciudad. Por ejemplo, varias personas me animaron a pedir patatas fritas con trufa en Ajax Tavern, un restaurante conectado con The Little Nell. En Lake Louise, mi amiga y yo cenamos en el Alpine Social, uno de los 6 restaurantes del hotel, y no nos arrepentimos de nuestra elección.

Aparte de los restaurantes, los 3 hoteles tenían zonas de tiendas. El St. Regis Aspen Resort tenía joyerías, The Little Nell contaba con una galería de arte y el Fairmont tenía su propia librería.

Nunca me había alojado en un hotel que tuviera un centro comercial completo en su interior. Me sorprendió encontrar productos y alimentos de alta gama que coincidían con la extravagante reputación de cada hotel.

El precio de este tipo de hoteles no se limita a la habitación.

Entrada de The Little Nell hotel.

En comparación con los alojamientos baratos, hablé con muchos miembros del personal en estos hoteles.

Cuando llegas en tu vehículo, hay una aparcacoches esperando, un botones para recoger las maletas, un miembro del personal para registrarte y personal de limpieza para el servicio de cobertura.

En los hoteles de lujo, se espera que le des propina al personal, lo que puede ser mucho teniendo en cuenta la cantidad de gente que te presta servicio. Antes de mis estancias de 5 estrellas, nunca había presupuestado el dinero de las propinas en los hoteles.

Si puedes permitírtelo, la opción de un hotel de lujo te parecerá un destino en sí mismo, no solo un lugar para dormir.

La autora frente a The St. Regis Aspen Resort.

Antes de conocer Lake Louise y Aspen, los hoteles para mí no eran más que un lugar donde dormir.

Pero mi forma de pensar ha cambiado después de hospedarme en hoteles de lujo. Ya sea utilizando un jacuzzi, saboreando unas patatas fritas con trufas en el restaurante de un hotel o tomando vino prosecco en la habitación, me di cuenta de que un hotel puede ser un destino en sí mismo.

Está claro que los hoteles de 5 estrellas no son accesibles para la mayoría de los viajeros, incluyéndome a mí. Están reservados para aquellos que pueden pagar precios muy elevados.

En mi caso, seguiré limitándome a los Airbnb más económicos que encuentre, pero planeo ahorrar para alguna estancia ocasional en algún hotel de lujo: estoy deseando volver a acurrucarme en uno de esos albornoces, después todo.

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