Pasar al contenido principal

Un instituto catalán está usando reconocimiento facial para controlar la asistencia a clase, algo por lo que ha sido multado con 19.000 euros un colegio sueco

Instituto reconocimiento facial
Getty Images
  • ​​​​​​Un instituto público de Badalona está utilizando un sistema de reconocimiento facial para controlar la asistencia a clase de los alumnos de primero de ESO.

  • Cuando un colegio sueco ha sido multado recientemente con casi 19.000 euros por incumplir el reglamento europeo al realizar una prueba similar con un sistema de reconocimiento facial con sus alumnos.

  • La agencia sueca de protección de datos estima que el reconocimiento facial supone una intromisión en la intimidad e integridad de los alumnos, y que hay otros métodos menos invasivos para controlar la asistencia.

  • En España, la Agencia Española de Protección de Datos especifica en su guía sobre el uso de videocámaras que estas no podrán utilizarse en los colegios para controlar la asistencia.

  • Varios juristas apuntan que el método es demasiado invasivo para un fin, el de saber si los alumnos han asistido a clase, que puede conseguirse de otros modos, de acuerdo con el reglamento europeo de protección de datos (GDPR), así como que cabría un apercibimiento por parte de la AEPD y la retirada del sistema.

  • Por qué el reconocimiento facial y los datos biométricos solo deberían usarse en situaciones excepcionales, según los expertos.

  • Descubre más historias en Business Insider España.

Un instituto público de Badalona está utilizando un sistema de reconocimiento facial para controlar la asistencia de sus alumnos de primero de ESO, la misma tecnología que empleaba una escuela sueca que recientemente ha sido multada por ello con casi 19.000 euros por violar el reglamento europeo de protección de datos pese a contar incluso con el consentimiento expreso de los padres.

El instituto público Enric Borràs de Badalona (Barcelona) utiliza desde 2012 "un sistema de reconocimiento facial y envío de SMS a la familia" para "controlar la asistencia de los alumnos de 1º de ESO", según aparece en la Guía de información educativa de Badalona del curso 2019-2020, y han confirmado los propios alumnos y el AMPA del instituto a Business Insider España.

Asimismo, dos colegios privados de Madrid y Barcelona, el SEK-Catalunya (La Garriga, Barcelona) y el SEK Ciudalcampo (San Sebastián de los Reyes, Madrid) también han utilizado hasta el curso pasado en el primer caso y hasta hace dos en el segundo el mismo sistema, en este caso para regular la asistencia al comedor, según la institución educativa SEK.

Hace unas semanas, un colegio sueco fue multado con casi 19.000 euros por probar un sistema de reconocimiento facial con cámaras para vigilar la asistencia de sus alumnos, como adelantó Business Insider España.

La sanción se produce en un momento de incertidumbre ante la eclosión de las cámaras y sistemas de reconocimiento facial en espacios públicos, que son ya una realidad en algunas partes de China pero se están encontrando con obstáculos en sociedades occidentales por las implicaciones a nivel de privacidad

La Agencia de Protección de Datos sueca ha considerado que el sistema de la escuela viola varios artículos del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD, por sus siglas en español, GDPR en inglés) de la UE, incluso habiendo conseguido el colegio el consentimiento de los padres de los alumnos.

El organismo estima que la tecnología de reconocimiento facial supone una intromisión en la integridad e intimidad de los alumnos al estar vigilados por cámaras en su vida diaria, así como que ese mismo control puede llevarse a cabo mediante otros métodos que violan menos la privacidad.

Leer más: Por qué el reconocimiento facial y los datos biométricos solo deberían usarse en situaciones excepcionales, según los expertos

La multa finalmente ha recaído sobre el municipio de Skellefteå, en el norte de Suecia y donde se encontraba el colegio, último responsable de los datos en el caso de Suecia, según ha explicado una portavoz de la agencia ante las preguntas de Business Insider España.

El colegio sueco ha decidido apelar la multa, según medios suecos.

Varios expertos cuestionan el método usado por el instituto y sugieren un posible apercibimiento y retirada del sistema por parte de la AEPD

Consultado por Business Insider Españael jurista especializado en protección de datos Samuel Parra tiene claro que una agencia de protección de datos sancionaría a estos colegios siguiendo el reglamento europeo de protección de datos, ya que "para la finalidad que persigue obtener este tratamiento de datos personales hay otros métodos menos intrusivos, por ejemplo pasar lista", especifica.

"No es lo mismo un mecanismo que utiliza datos biométricos de la cara que un profesor pasando lista con un boli", afirma, recordando que la normativa europea considera los datos biométricos "especiales" y para tratarlos no es suficiente contar con el consentimiento de los afectados o sus tutores, sino que el GDPR insiste en que el tratamiento "debe ser proporcional".

Parra incluso recuerda que la Agencia Española de Protección de Datos especifica que en los colegios no podrán utilizarse cámaras para controlar la asistencia, según recoge el organismo en su Guía sobre el uso de videocámaras para seguridad y otras finalidades

A cambio, la misma guía menciona que sí se pueden instalar cámaras en el patio o en comedores al considerarlos espacios donde se puede "poner en riesgo" la "integridad" de los niños.

Sin embargo, Parra recalca que no cabría la imposición de una sanción económica, sino, como mucho un "apercibimiento" y la petición de que el instituto retire el sistema de reconocimiento facial. 

En el mismo sentido, la abogada y experta en derecho digital y ciberseguridad Susana González señala que este tipo de tratamientos de datos biométricos exige, según el reglamento europeo de protección de datos, tanto conseguir el consentimiento explícito e informado como haber realizado antes (y poderlo acreditar) una evaluación de impacto para la privacidad.

González indica que esta evaluación busca valorar "la proporcionalidad del tratamiento" ya que "el tratamiento [en este caso, el reconocimiento facial] tiene que ser idóneo para conseguir el objetivo perseguido [controlar la asistencia]".

"Es necesario que se acredite que cualquier otra alternativa no es menos intrusiva y que el beneficio del tratamiento frente al posible perjuicio para el derecho de los interesados es superior", resume.

La agencia sueca estimó que el instituto no debía utilizar el reconocimiento facial con sus alumnos porque es un método que se entromete en exceso en la intimidad de los menores, y hay otros métodos menos invasivos que conseguirían el mismo fin.

"La Inspección de Datos establece que el reconocimiento facial a través de una vigilancia con cámara a los estudiantes en su entorno cotidiano supone una invasión de su integridad y que el control de la asistencia puede realizarse con otros métodos que violan menos la privacidad que el reconocimiento facial", explica literalmente la agencia sueca en su comunicado (aquí resumido y en inglés).

Un sistema de más de 20.000 euros que analiza e identifica las caras de los niños a través de terminales inteligentes

Mientras que el instituto sueco utiliza una cámara web convencional para grabar a los alumnos conforme entran al aula (como puede apreciarse en este vídeo), el instituto catalán usa otro sistema, que provee la empresa española XIP Solucions, para llevar a cabo el reconocimiento facial.

Si a primera hora un alumno no ha pasado por uno de los terminales que se encuentran en el hall y en un pasillo superior, el sistema automatizado envía un SMS al móvil de su tutor avisándole.

El sistema funciona con dos cámaras, una de vídeo y otra infrarroja, que detectan los puntos más representativos de la cara del niño, según ha detallado a Business Insider España la empresa responsable. 

Dispositivo de reconocimiento facial de la empresa Etiden.
Dispositivo de reconocimiento facial de la empresa Hanvon que utiliza el instituto Enric Borràs. Etiden

Otros métodos de control biométrico son más difíciles de implementar entre niños, como la lectura de huella dactilar, que suele fallar en dedos pequeños, tal y como explica a Business Insider España el director técnico de XIP Solucions, Oriol Martí.

El aparato es capaz de detectar más de 150 caras distintas en unos 5 minutos, una vez las ha registrado todas en los primeros días del curso, precisa Martí.

Leer más: Facebook ha decidido dejar de venderse como "gratis para siempre" cambiando silenciosamente por primera vez en 10 años un aspecto clave su web

El alumno se pone delante de la cámara y el terminal le indica lo que debe hacer: mover la cabeza de arriba a abajo, trazar círculos con la nariz, sonreír, posar serio... lo que se traduce en un algoritmo que "no se equivoca", según Martí, y que tampoco recopila fotografías de los alumnos. 

El sistema tiene un coste de entre 20.000 y 25.000 euros y también lo utilizan instituciones como el Ayuntamiento de Girona, además de empresas, para el control horario de los trabajadores, según la misma empresa.

Varios exalumnos del instituto, contactados por vías diferentes y sin relación entre sí, han confirmado el uso de esta herramienta a Business Insider España.

Portavoces del AMPA del instituto aseguran a este medio que la mayoría de los padres están encantados con el método por la tranquilidad que supone saber que recibirán un SMS si sus hijos, los alumnos de 1º de ESO (los más pequeños del instituto) no han llegado a clase, y tan solo unos minutos después de la hora de llegada.

Los mismos padres también han confirmado que dicho mensaje llega también a los padres de los alumnos del resto de cursos que no estén en el aula a primera hora, después de que los profesores hayan pasado lista.

"Lo que hace es ayudarnos a los padres", asegura una madre, que ha preferido mantener su anonimato. Además, cree que este sistema "deberían tenerlo todos los colegios".

El instituto Enric Borràs ha declinado hacer declaraciones sobre el tema a Business Insider España, y tampoco el grupo SEK ha contestado a las preguntas sobre por qué ha retirado recientemente este sistema.

Y además