La mujer que se ha autoimplantado en el cuerpo 50 chips, imanes y antenas para convertirse en cíborg

La historia de Lepht Anonym, la biohacker que se ha autoimplantado múltiples chips en su cuerpo, inspiró la novela gráfica cyberpunk 'Metal Made Flesh'.
La historia de Lepht Anonym, la biohacker que se ha autoimplantado múltiples chips en su cuerpo, inspiró la novela gráfica cyberpunk 'Metal Made Flesh'.
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  • Los cíborgs ya han dejado de ser pura ciencia ficción: Lepht Anonym es una hacker británica que, en lugar de hackear su ordenador, modifica su cuerpo añadiendo dispositivos electrónicos de todo tipo.
  • ¿El objetivo de Lepth y otros biohackers como ella? Trascender. Alcanzar un nuevo estado de existencia más allá del ser humano, independientemente del dolor que la experimentación comporte para el cuerpo.
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Darth Vader, RoboCop, el Inspector Gadget o Tony Stark. ¿Qué tienen en común estos 4 personajes? Que todos son cíborgs, esto es, personas cuyos cuerpos contienen dispositivos electrónicos o mecánicos que amplían sus capacidades más allá de las humanas.

Tienen otro elemento en común: todos estos personajes son ficticios. No existen.

No se puede decir lo mismo de Lepht Anonym, una mujer británica bien real que, durante los últimos 14 años, ha superado a la ficción al autoimplementar en su cuerpo más de 50 chips, antenas, imanes... todo ello sin anestesia y sin garantías de que vaya a ser seguro.

¿El motivo de este anhelo por parte de Lepht? Trascender. Dejar atrás el concepto del ser humano para convertirse en algo más avanzado y desarrollado. Todo gracias a combinar su organismo con la tecnología.

Algunos declararán que Lepht quiere ser una cíborg (sin ir más lejos el titular del presente artículo la clasifica así). Mientras tanto, los transhumanistas que la siguen la llaman posthumana. Por ahora, la biohacker prefiere otro término: grinder.

Transhumanismo, biohackers, grinders y sus raíces en el cyberpunk

Imagen del videojuego 'Cyberpunk 2077'.

En su blog, Sapiens Anonym, Lepht se considera "una biohacker británica sin género ni rostro, sin dioses ni dinero, que adora a las personas, la ciencia y el transhumanismo práctico". ¿Qué es exactamente esto último? ¿Qué es el transhumanismo?

Se trata de un movimiento que tiene como fin transformar la condición humana mediante el desarrollo y la fabricación de tecnologías que, a su vez, mejoran las capacidades físicas, psicológicas y/o intelectuales. Dentro de esta corriente, un posthumano será aquel ser que alcance la transformación gracias a la tecnología.

"El transhumanismo es básicamente la filosofía que asegura que debemos y podemos mejorar nuestra calidad de vida mediante la tecnología", apuntó la propia biohacker en una entrevista para BBC en 2016.

En el blog de Lepht, el primer libro que destaca adorar es Neuromante. Es una novela de ciencia ficción de William Gibson considerada la primera gran obra del género cyberpunk, cuyos mundos retratan un futuro en el que la tecnología ha tenido un impacto, muchas veces negativo, en el paradigma social y/o cultural.

Precisamente las raíces del transhumanismo se pueden encontrar en el ciberpunk. Aunque no hayas leído novelas de este género, seguro que has visto grandes películas como Blade Runner (en donde los androides / replicantes apenas son distinguibles de los humanos estándar) o has jugado a videojuegos como Cyberpunk 2077 o Deus Ex, en donde te haces más fuerte con aumentos tecnológicos.

El movimiento tiene su propia jerga, que ya has empezado a atisbar al leer el presente artículo. Por ejemplo, Lepht se considera una biohacker. ¿Qué es eso? Quizás esta asociación te ayuda: si un hacker de ordenadores es aquel que rompe el código del software para modificarlo, un biohacker modifica el organismo (en el caso Anonym, lo hace con componentes electrónicos).

Un biohacker no tiene miramientos en alterar un cuerpo (el suyo o el de otra persona) de esta forma porque, para él o ella, un cuerpo humano es wetware: es un término que concibe el ser humano como una entidad compuesta por hardware (el cuerpo) y el software (la mente)

Finalmente, Lepht dice ser de la rama del transhumanismo práctico. Mientras que algunos transhumanistas se quedan en el plano teórico, Lepht es una aumentadora corporal que hackea literalmente sistemas biológicos con chips, antenas y dispositivos.

¿Cuál es el objetivo? Poco a poco dejar de ser una humana estándar y convertirse en un posthumano. En este sentido, y debido a sus más de 50 operaciones de biohacking, Lepht se considera ya una grinder: una híbrido entre humano y máquina.

Más de 50 operaciones dolorosas en busca de la trascendencia

Lepht Anonym durante una de sus charlas sobre transhumanismo práctico.

En su blog, Lepht lleva un registro más o menos actual (lleva tiempo sin actualizar) de sus implantes quirúrgicos. El primero de ellos ocurrió en 2007 cuando, con la ayuda de una amiga, se insertó en su mano un chip digital para poder usar la palma pagar en lugar de una tarjeta de crédito.

Su primera operación fue tan dolorosa como la primera, ya que, al no contar con acreditación médica, no puede aplicarse anestesia. A Lepht no le importa el dolor:

"No hay otra manera fácil de lograrlo. No voy a esperar a que alguien con un laboratorio de investigación me respalde esta búsqueda", explicó la bloguera para BBC.

Al igual que su primer chip, todas las operaciones han tenido 2 objetivos: descubrir qué dispositivos pueden ayudar al ser humano a trascender, y mejorarse ella misma a ser posible.

Por ejemplo, al igual que un personaje de un videojuego cyberpunk, Lepth quiso adquirir un sentido extra. Para ello se insertó durante diversas operaciones unos imanes en sus dedos. Estos se activan a pequeñas bobinas de cable conectadas a sensores externos como detectores infrarrojos, y permiten a la biohacker sentir la distancia entre sus manos y los objetos.

"Tu sistema nervioso funciona con señales electrónicas, al igual que otro aparato. Estas señales viajan por tu cuerpo hacia tu cerebro, solo que en lugar de circuitos electrónicos tienes nervios. Cuando pones un pequeño nodo en su sistema nervioso, si este genera una señal eléctrica, se conectará a tus nervios sin problemas".

No es la única biohacker con poderes. Por ejemplo, la artista Moon Ribas se diseñó e implementó sensores sísmicos en los pies para percibir los terremotos en tiempo real. Como Ribas es coreógrafa y baila, siente que su cuerpo está conectado a la Tierra gracias a la tecnología.

El transhumanismo práctico tiene sus detractores, personas que consideran que modificar de esta forma el cuerpo, y con tanto dolor implicado, es una locura. "No creo que esté cometiendo una locura porque tengo un propósito".

Lepht no espera que nadie siga sus pasos. Asegura que su objetivo con el blog es dejar constancia de sus éxitos y fracasos. Dice comprender las reacciones adversas que se produce en su cuerpo durante estas operaciones, y que el hecho de no ser doctora le ha metido en problemas.

Experimento fallido: "No se implanten dispositivos grandes en sus brazos, amigos"

Lepht Anonym.

Uno de estos problemas más recientes dio comienzo en 2019. En GrinderFest, un evento para biohackers en Estados Unidos, Lepht presentó un dispositivo experimental: una caja pirata con un chip, almacenamiento USB y antena wifi. "Los usuarios se conectan a ella a través de su teléfono o PC y pueden descargar o cargar archivos, chatear de forma anónima", explicó ella (a través de InfoBae).

Con la ayuda de compañeros y voluntarios, durante la operación se le colocó el dispositivo en la parte superior del brazo derecho. Dolió más de lo que ella esperaba.

Meses después, en enero de 2020, Lepht declaró que su experimento había fracasado pese a que inicialmente había dicho que todo marchaba de perlas. ¿Qué había pasado? Se golpeó el implante contra la puerta de un taxi. El brazo se inflamó, se irritó y la biohacker tuvo que ir a urgencias.

"Allí los médicos me expresaron que estaba fatal, que no entendían por qué me había metido una caja en el brazo. No dejaron de insistir en que me lo quitara. Dejé que lo hicieran porque descubrieron que en una esquina del dispositivo se había abierto un agujero y salía una gran cantidad de una sustancia viscosa".

Lepht se quedó sin caja pirata y, durante un tiempo, sin fuerza en la mano derecha. Hasta le costó escribir la entrada correspondiente en el blog. Logró incluir por eso la lección del día: "No se implanten dispositivos grandes en sus brazos, amigos". Días después, dio una explicación más pormenorizada del experimento para dejar constancia y servir de guía para el futuro.

Mientras algunos negaron con la cabeza y chasquearon la lengua al leer estas entradas, otros han encontrado inspiración en Lepht Anonym.

En 2016, su blog había superado los 600.000 visitantes y se había convertido en una referencia para aspirantes al biohacking o al transhumanismo práctico. Dentro de este sector, Lepht se ha transformado en una suerte de guía, e incluso ya ha inspirado obras de ficción como la novela gráfica cyberpunk Metal Made Flesh.

Cuando se le pregunta al respecto, Lepht deja la posible fama de lado y recuerda cuál es el propósito detrás de sus múltiples operaciones o de su blog: "Mi sueño es conseguir datos para que otros biohackers puedan aprovechar mi experiencia en el futuro".

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