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El retiro chino de Iniesta multiplicará por 20 las ventas de sus bodegas

Si el fútbol de Andrés Iniesta se apaga, sus bodegas se preparan para despegar. El jugador del FC Barcelona abandonará en verano la disciplina azulgrana y pondrá previsiblemente rumbo al Chongqing Dangdai Lifan chino. Además de un salario anual de 27 millones que le convertirá en el tercer futbolista mejor pagado del planeta, el club asiático se comprometerá a comprarle seis millones de botellas de vino. El pedido disparará las ventas del negocio vinícola del manchego.

A pesar del foco mediático que acompaña al apellido, Bodegas Iniesta es una compañía pequeña que apenas facturó 2,2 millones de euros en 2016, el último ejercicio con las cuentas disponibles en el Registro Mercantil. Según El Mundo, el conjunto chino pagará seis euros por cada unidad, lo que supondrá una inyección de 36 millones de euros a la empresa.

De este modo, este simple pedido ya multiplicará por 19 las ventas de las bodegas. Además, el mercado del gigante asiático ya es una de las grandes esperanzas de productores españoles como el cavista Codorníu. Los datos de Euromonitor señalan que se espera que en 2020 se consuman 94 millones de cajas frente a los 52,7 millones de cajas de 2016; un crecimiento del 79%.

El impulso internacional debería sacar de los números rojos a una compañía que no ha ganado nunca dinero. Las cifras a las que ha tenido acceso Economía Digital revelan unas pérdidas acumuladas de 1,88 millones de euros en los últimos seis años. El agujero fue de 332.694 euros en 2016, todavía lejos de un 2013 negro en el que perdió 508.867 euros.

Sí se aprecia un crecimiento a nivel de ventas. Desde los 715.671 euros que Bodegas Iniesta facturó el 2011 saltó a los 2,2 millones de 2016.

Un vino orientado al gran público

Las botellas del futbolista se ubicarán en los lineales chinos por encima de los elaboradores locales, que acostumbran a elaborar unos caldos de baja calidad, según un informe del Instituto Español de Comercio Exterior. Mientras, los vinos de exportación acostumbran a multiplicar por seis o siete su precio original. 

El experto en vinos Zoltan Nagy define los vinos del deportista como un producto "orientado al gran público, para tratar de gustar a las masas". "Dentro del segmento de vinos entre 6 y 10 euros se trata de un producto correcto, organoléptica y químicamente bien hecho", desgrana.

No obstante, el vino queda lejos de "vinos de autor, de buena calidad y con variedad de matices", añade. Y zanja: "¿Si yo compraría un vino de Iniesta? La respuesta es no, no me llama la atención".


  Artículo original de Economía Digital.

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