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Las grandes estrellas de YouTube nos cuentan que están 'quemados' por la presión que sienten por tener que subir vídeos periódicamente

Youtubers quemados
PewDiePie, Casey Neistat y AlishaMarie tienen en conjunto más de 100 millones de seguidores en Youtube. Yutong Yuan/Business Insider
  • Detrás de la aparentemente perfecta realidad que muestran los youtubers se esconde una verdad difícil de encajar: la ansiedad.
  • A algunos les genera tanto estrés el hecho de subir vídeos que gusten a su público que se acaban tomando descansos para poder luchar contra la enfermedad, como ocurrió con Rubius o PewDiePie.
  • "Esto ocurre cuando la recompensa que recibes por haber hecho tu trabajo no es igual o superior al esfuerzo que has puesto. Hace falta más educación online y más aceptación personal", explica Jennifer Saiz, psicóloga en el Instituto SAFMAN y experta en adolescentes, a Business Insider España.
  • Tekendo, un youtuber con más de 1,8 millones de suscriptores, destaca que, para él, su canal es su startup y que solo para para comer y dormir. "No tengo casi vida social", señala.
  • Esto abre un nuevo paradigma para los psicólogos, ya que tienen que enfrentarse a las nuevas generaciones cuyo sueño es ser youtuber, ya que los más pequeños no ven cual es la realidad de esa utopía que hay detrás de la pantalla.

Los niños de hoy en día ya no quieren ser futbolistas, sino youtubers. Es la profesión soñada por muchos pequeños que buscan parecerse a sus grandes ídolos, como Vegeta777, PewDiePie o Dulceida. 

Sin embargo, detrás de la aparentemente perfecta realidad que muestran, se esconde una verdad difícil de encajar: la ansiedad. El caso más sonado en España es el de Rubén Doblas, más conocido como Rubius, que con tan solo 28 años ha llegado a facturar 2,5 millones de euros al año, pero que tuvo que tomarse un descanso para hacer frente a este trastorno.

Entre los hitos que le rodean se encuentra el de ser el tercer creador de contenido con más suscriptores del mundo (33 millones), la publicación de un libro, tres cómics y una serie de televisión. En definitiva, una verdadera máquina.

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Sin embargo, todos esos proyectos le pasaron factura el año pasado, tal y como relató en un vídeo publicado el 24 de mayo. "No me estoy encontrando bien. Cada vez me cuesta más ponerme delante de la cámara, grabar vídeos y hacer directos como he hecho estos siete últimos años. Cada día siento más presión, me pongo más nervioso... y me cuesta más respirar. Me dan como bajones", explicó. 

Para luchar con esos "demonios que tenía en la cabeza", se cogió una baja de cuatro meses. Y no es el único caso. 

Las grandes estrellas internacionales también están en riesgo

PewDiePie
PewDiePie Business Insider España

YouTube

Rubius es uno de los muchos youtubers que, en los últimos años, han tenido problemas de estrés relacionados con su profesión. De hecho, en inglés se conoce a este hecho como 'burnout' (quemarse, estar quemado, en español). 

Por ello, estrellas de la talla de Felix Kjellberg, más conocido como PewDiePie, y con 80 millones de seguidores a sus espaldas, decidió abandonar la plataforma durante un tiempo por la ansiedad que le generaba. "Cuando tienes la suerte de tener muchas oportunidades es difícil decir que no y, de repente, te puedes encontrar con demasiadas obligaciones a las que hacer frente. Desde entonces, he aprendido a ser más cauteloso y sé dónde están mis límites", señalaba a INSIDER.

Por algo parecido pasó Alisha Marie, una youtuber estadounidense especializada en estilo de vida con casi 8 millones de seguidores. Esta creadora de contenido subió un vídeo hace unos meses en el que, entre lágrimas, contaba que se iba a tomar un descanso de la plataforma de vídeos. "Necesito un paréntesis del canal. Ya no soy tan creativa. Cuando comencé solía estar muy orgullosa de cada cosa que subía. Ahora miro al milímetro cada cosa que hago... estoy quemada", explicaba antes de 'marcharse' durante dos meses.

"Antes de tomarme un tiempo intenté decírselo a mi hermana, pero ni siquiera me salían las palabras de la boca. Físicamente, no podía", relata a INSIDER. Fue, en ese momento, cuando se dio cuenta de que realmente necesitaba desconectar de su vida online, ya que ni su cuerpo respondía a lo que verdaderamente quería hacer.

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Jennifer Saiz, psicóloga en el Instituto SAFMAN y experta en adolescentes, explica a Business Insider España que esto ocurre cuando la recompensa que recibes por haber hecho un esfuerzo no es igual o superior al esfuerzo que has puesto.

"Una de mis pacientes es una famosa youtuber e influencer y me habla de esto constantemente. La presión que siente por mejorar sus ratios, agradar a la gente y recibir feedback positivo le provoca ansiedad", explica.

La experta destaca que las consecuencias de este trastorno son, grosso modo, sentirse cansado constantemente, sin ganas de hacer nada, estar enfadado todo el día o pensar que lo que haces no merece la pena.

El problema: falta educación online y autoestima

soledad
Business Insider España

Saiz destaca que es "normal" que ocurran estas cosas. "Nos han dado un instrumento que es Internet, pero no nos han enseñado a manejarlo. Falta educación online. De hecho, hay muy pocas campañas de prevención sobre este tema", explica.

Además, advierte de otro gran problema: la falta de aceptación personal. "Nos exponemos a lo que los demás digan y no nos enseñan a aceptarnos. Tenemos que estar metidos dentro de un rol en redes sociales y todo en la vida gira alrededor de lo que se publica. El inconveniente surge cuando recibimos comentarios negativos porque la gente no ha aprendido a encajar esas opiniones. La 'recompensa' del día son los likes o las críticas positivas. Cuando no los consiguen, se hunden", explica.

Esto es precisamente lo que señala Chris Boutté, que cuenta con un canal de casi 97.000 suscriptores en el que intenta educar a su audiencia sobre lo importante que es la salud mental. De hecho, habla de su propia experiencia como youtuber para ilustrar a sus seguidores. 

"Cuando los creadores llegan a la culmen del éxito y, de repente, no ven los resultados que esperaban se presionan a ellos mismos con cosas como que tienen que hacer más vídeos o 'mejores contenidos' porque intentan encontrar la felicidad de esta forma", relata Boutté a INSIDER

Además, añade que hay un problema real con las expectativas de los youtubers. Y es que señala que no puedes pretender ser famoso sin que la gente hable de ti — y aquí se incluyen, por supuesto, los comentarios negativos, los trolls o las cuentas falsas.

"Tienes que estar preparado para estas cosas porque, si no es así, acabarás quemado", destaca. 

"De mayor quiero ser youtuber"

Las apps para niños están plagadas de anuncios
PxHere

Otra de las consecuencias de este fenómeno que, generalmente se olvidan, es la imagen que se proyecta en los más pequeños.

"Cada niño que viene a mi consulta tiene, de media, unas tres cuentas en redes sociales y su obsesión es conseguir seguidores. Están constantemente subiendo cosas y, si les preguntas qué quieren ser de mayores, su respuesta es siempre la misma: youtubers", destaca Saiz. 

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Así, la especialista explica que el problema viene porque no ven la realidad o el esfuerzo que supone llegar a triunfar en la plataforma, tanto a nivel físico de horas de trabajo como psicológico.

De hecho, a parte de Boutté, hay pocos youtubers que cuenten cómo es ser youtuber de una forma tan clara y precisa, con sus pros y contras, algo que acaba distorsionando la realidad de los más pequeños. 

Eso, en cierto modo, también es culpa de la educación que reciben. "Los padres tienen que educar a los niños a vivir con Internet, ya que la Red no tiene límites", destaca Saiz.

Ser youtuber es vivir en 'El Día de la Marmota'

Tekendo
Tekendo Business Insider España

YouTube

El caso de Daniel Álvarez, más conocido como Tekendo, es todavía más impactante. Este joven tiene una imagen juvenil, fresca y alegre. De hecho, aparenta 19 años cuando en realidad supera los 26. "Todo el mundo me echa mucha menos edad de la que tengo", dice entre risas a Business Insider España

Estudió Business Administration en ESADE (Barcelona) y, después, hizo un Máster en Marketing. Trabajó durante seis meses para Trident y, justo a continuación, consiguió un empleo en una consultoría de la ciudad condal... hasta que llegó a YouTube. "Cuando vi que el canal me proporcionaba los mismos ingresos que mi trabajo, decidí dejarlo porque era lo que verdaderamente me motivaba y me hacía feliz. Recibir comentarios como Me has alegrado el día o Gracias a ti estoy sonriendo hacía que me sintiera bien", comenta.

De hecho, a día de hoy, ese feedback positivo de sus 1,8 millones de suscriptores es lo que hace que su proyecto siga en pie. "Me encanta cuando los padres me paran y me dicen que les agrada que no diga palabrotas y que se sienten seguros dejando que su hijo vea mis vídeos. Es un lujo porque sientes que lo estás haciendo bien", dice.

Sin embargo, bajo esas gafas redondas y esa sonrisa se esconde una vida llena de sacrificio por lo que él considera su empresa. "Mi canal es mi startup. Yo soy mi propio jefe: yo tengo la idea, la grabo, la publico, hago el marketing... todo. Y así día tras día", explica. 

Por eso, señala que ser youtuber es como vivir en el Día de la Marmota, refiriéndose a la famosa película de 1993 protagonizada por Bill Murray en el que se repiten las mismas 24 horas una y otra vez. "Es un ciclo que nunca acaba y no sabes hasta dónde puede llegar. La constancia es clave en este mundo porque sino te olvidan. Hoy estás en el top of mind de los usuarios, mañana puede que no", explica.

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En este sentido, destaca que la Generación Z —se llaman así a los nacidos entre 1995 y 2005— tiene una atención a la pantalla de 8 segundos y que, si no les atraes en ese tiempo, estás fuera. "Si no subo un vídeo en un mes perderán la costumbre de ir al canal y, como el consecuencia, los ratios empeorarán", explica.

Su límite lo alcanzó en un viaje a Japón, cuando empezó a subir vídeos diarios de su experiencia. "No paraba de pensar que tenía que amortizar la experiencia, así que por las mañanas grababa y por las tarde/noche editaba. Tenía ansiedad. No me lo pasé bien, no disfruté nada. Cuando volví, pensé: me he pasado, este es mi límite", destaca.

Sin embargo, y aunque las cosas han cambiado desde entonces, asegura que no tiene casi vida social. "Ahora mismo toda mi vida es YouTube. Entre semana grabo y paro para comer y dormir. Durante los fines de semana edito. Con suerte, algún sábado o domingo me permito ir a cine. En Navidad con mi familia estoy trabajando, en vacaciones también. No paro. El momento es ahora, esto es mi vida, es mi startup, es como emprender un negocio", explica.

Tekendo explica que tiene la necesidad de estar todo el día reinventándose porque todo va muy rápido. De hecho, señala que si quieres triunfar en el mundo de YouTube tienes que ser un 'workaholic'.

El otro lado de la balanza: Ro en la Red y Koko DC

Koko DC
Koko DC Business Insider España

YouTube

"Tendría que haber un psicólogo de youtubers", explica Koko DC a Business Insider España. Este joven de 24 años tiene un canal con 1,8 millones de seguidores de entretenimiento. En sus vídeos habla de fútbol, inclusión, memes y demás variedades. 

Pero él no tiene periodicidad en su canal. "Ni si quiera sé cada cuánto subo vídeos. Soy consciente de que está mal, pero es que no siento la necesidad o presión de subir contenido porque sí, no quiero esa obligación", dice.

En la misma línea se encuentra Ro en la Red, una de las youtubers más veteranas del sector. Esta creadora de contenido lleva subiendo vídeos desde 2012 sobre su vida, sus experiencias y, sobre todo, sobre su pasión: el baile. Sin embargo, no se presiona a la hora de subir sus grabaciones. 

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"Emocionalmente queremos gustar y tendemos a hacer lo que se espera de nosotros. Sin embargo, eso está mal: no hay que hacer lo que gusta a la gente, sino lo que te gusta a ti", me explica.

Y, la verdad, es que lo sigue al pie de la letra. Si no puede subir vídeos los viernes, pues no los sube, incluso se ríe de sí misma cuando eso pasa. "Si no te lo tomas así, es como ponerte la zancadilla a ti mismo, es ser tu peor enemigo", destaca. 

De hecho, en su versión del reto "Roast Yourself" (en el que los youtubers tenían que hacer una canción autocrítica en tono de sátira) hablaba sobre este hecho. "Que subes vídeos los viernes, ¡y una mierda! Ni un solo vídeo a tiempo tienes", decía la letra.

Ro en la Red
Ro en la Red Business Insider España

YouTube

De esta forma, señala que así su audiencia se lo toma a broma cuando no le es posible subir un contenido en la fecha indicada, aunque intenta tenerlo siempre que puede. "Es mi trabajo y le doy importancia, pero no quiero meterme una presión innecesaria. La gente que lo hace luego tiene que descansar, es normal", destaca. 

Lo que está claro es que YouTube es un medio relativamente nuevo, comparado con la televisión, el cine o la radio. Por eso, todavía no se toma demasiado en serio la presión que sienten estos creadores, el efecto que puedan tener los comentarios negativos sobre ellos, o la lucha constante con los trolls.

Y quizás sea el momento de prestarle atención porque, detrás de esa pantalla de tu ordenador, están los creadores, personas que como tú y como yo sienten y padecen, aunque para algunos solo sean celebrities.

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