Pasar al contenido principal

12 hábitos de pareja que aumentan las probabilidades de divorcio, según la ciencia

Researchers have pinpointed multiple factors that make it more likely a married couple will split up.
Los investigadores han identificado múltiples factores que hacen que sea más probable que una pareja casada se separe. PeopleImages/Getty Images
  • Hay múltiples señales de advertencia de que tú o tu pareja tenéis más probabilidades de divorciaros.
  • La educación, el estatus laboral y el historial de divorcios en la familia puede tener un gran impacto.
  • Hemos recopilado 12 factores que pueden predecir el final de un matrimonio, según los hallazgos de la ciencia.
  • Descubre más historias en Business Inisider España.

Nadie puede decir con certeza plena que una pareja está encaminada al divorcio.

Sin embargo, los científicos sociales se han vuelto bastante buenos prediciendo quienes son más proclives a terminar así. Estas parejas comparten ciertos puntos en común —la manera en la que ellos pelean y en la forma en la que describen su relación, pero también su nivel educativo y su estatus laboral.

Incluso si un matrimonio termina en divorcio, eso no significa que haya fallado. Sin embargo, las dinámicas culturales al rededor del divorcio atraen al público: este año la película de Netflix Historia de un matrimonio ha ganado varias nominaciones a los Globos de Oro y los Oscar.

A continuación 12 factores que pueden predecir un divorcio. Puedes identificarlos tanto en las películas como en el mundo real.

Casarse muy joven o después de los 32

Getting married in your teens or after age 32
Las parejas que se casan muy jóvenes o después de los 32 años tienen más riesgo de divorciarse. Rasmus Zwickson/flickr

Rasmus Zwickson/flickr

El mejor momento para casarse en cuando te sientes preparado y cuando has encontrado a alguien con quien crees poder pasar toda la vida. No fuerces nada —ni lo pospongas— porque un estudio diga que deberías hacerlo.

Dicho esto, las investigaciones sugieren que las parejas quienes se casan en la adolescencia y aquellas que llegan al altar en la mitad de los 30 o después tienen más riesgo de divorciarse que las parejas que contrajeron matrimonio entre los últimos años de los veinte y el inicio de la treintena. El riesgo es especialmente elevado para las jóvenes parejas.

Esto es así, de acuerdo a un estudio liderado por Nicholas Wolfinger, profesor en la Universidad de Utah. Tras los 32 años, Wolfinger encontró que tus probabilidades de divorcio aumentan un 5% diariamente.

Como Wolfinger escribió en una publicación de blog para el Instituto de Estudios de la Familia de Estados Unidos, "para casi todo el mundo, los últimos años antes de los 30 parecen ser el mejor momento para casarse"

Otra investigación, publicada en 2015 en el medio Economic Inquiry, descubrió que las probabilidades de divorcio relativas a parejas heterosexuales se incrementan con la brecha de edad entre los cónyuges. 

Como Megan Garber escribió para The Atlantic:

 "Una discrepancia de un año en las edades de una pareja, según el estudio, les hace un 3% más propensos a divorciarse (en comparación con sus homólogos de la misma edad). Sin embargo, una diferencia de 5 años incrementa el riesgo en un 18% . Y una diferencia de 10 años lo eleva a un 39%".

Tener un marido que no trabaja a tiempo completo

Having a husband who doesn't work full time
Los matrimonios en los que el marido no trabaja a tiempo completo tienen un 3,3% más de probabilidades de divorciarse en los años siguientes. Sean Gallup/Getty Images

Un estudio de Harvard publicado en 2016 en el American Sociological Review sugiere que no son las finanzas de la pareja lo que afecta en sus probabilidades de divorcio, sino más bien la repartición del trabajo.

Cuando la investigadora Alexandra Killewald examinó los matrimonios heterosexuales que comenzaron después de 1975, aprendió que las parejas en las cuales el marido no tiene un trabajo de jornada completa tienen un 3,3% más de probabilidades de divorciarse en los años sucesivos, comparado con el 2,5%  relativo a las parejas en las que el marido tiene un trabajo a tiempo completo.

La situación laboral de las mujeres no parece, sin embargo, afectar mucho en las probabilidades de divorcio.

La investigadora concluye que el estereotipo masculino del tener que sostener a la familia todavía está muy vivo y puede afectar la estabilidad conyugal.

No terminar la secundaria

Not finishing high school
Más de la mitad de los matrimonios de personas que no completaron la secundaria terminaron en divorcio. Dan Kitwood/Getty Images

Dan Kitwood/Getty Images

No parece justo que las parejas que pasan más tiempo formándose tengan menos probabilidades de divorciarse. Pero eso es lo que sugiere la investigación.

Una publicación en el portal de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE UU destaca un resultado de la Encuesta Nacional Longitudinal de Jóvenes (1979), que analizó los patrones de matrimonio y divorcio de un grupo de jóvenes baby boomers. La publicación dice:

"La posibilidad de que un matrimonio termine en divorcio fue menor para las personas con más educación, con más de la mitad de los matrimonios de aquellos que no completaron la secundaria acabando en divorcio en comparación con aproximadamente el 30% de los matrimonios de graduados universitarios".

Es posible que tenga que ver con el hecho de que un menor nivel educativo predice menores ingresos, lo que a su vez predice una vida más estresante. Como la psicóloga Eli Finkel le dijo previamente a Business Insider, "lo que creo que sucede es que es realmente difícil tener un matrimonio productivo y feliz cuando las circunstancias de tu vida son tan estresantes y cuando tu vida cotidiana conlleva, digamos tres o cuatro rutas de autobús para llegar a tu trabajo".

 

Mostrar desprecio por tu pareja

Showing contempt for your partner
El desprecio es un comportamiento que puede debilitar las relaciones. Shutterstock

Shutterstock

John Gottman, psicólogo de la Universidad de Washington (EE UU) y fundador del Instituto Gottman, llama a ciertos comportamientos en las relaciones los "4 jinetes del apocalipsis". Es porque predicen el divorcio con una precisión aterradora.

El primer comportamiento es el desprecio o ver a tu pareja por debajo de ti. Gottman llama a este comportamiento el "beso de la muerte" para una relación. La crítica también puede conducir a la caída de un matrimonio. Convertir un comportamiento en una afirmación sobre el carácter de tu compañero puede conducir a una mayor inestabilidad. La actitud defensiva o jugar a ser la víctima durante las situaciones difíciles también puede causar problemas. Por último, obstaculizar o bloquear la conversación entre tu pareja y tú es otra receta para el desastre.

Como informa Erin Brodwin de Business Insider, estas conclusiones se basan en un estudio de 14 años sobre 79 parejas del medio oeste de los Estados Unidos, que Gottman realizó junto con el psicólogo Robert Levenson de la Universidad de California-Berkeley (EEUU). Y aunque ese estudio en particular fue pequeño, otra década de investigación respalda los hallazgos.

Ser demasiado cariñosos durante los primeros años de casados

Being overly affectionate as newlyweds
Las parejas cuyos matrimonios comienzan con plena felicidad romántica son particularmente propensas al divorcio. Eugenio Marongiu/Shutterstock

Eugenio Marongiu/Shutterstock

Si no estás dispuesto a abrazar, besar y cogerte de la mano como recién casado, eso podría ser un problema. Pero si prácticamente tienen que empujarte para separate, eso también podría ser motivo de alarma.

El psicólogo Ted Huston siguió a 168 parejas durante 13 años, comenzando el día de su boda. Huston y su equipo realizaron múltiples entrevistas con las parejas a lo largo del estudio.

Aquí se recoge un hallazgo fascinante del artículo resultante que fue publicado en la revista Interpersonal Relations and Group Processes en 2001: "como recién casados, las parejas que se divorciaron después de 7 años o más fueron casi empalagosamente afectuosas, mostrando aproximadamente un tercio más de afecto que los cónyuges que luego fueron felices casados".

Aviva Patz lo resumió en Psychology Today: "[las parejas] cuyos matrimonios se inician con felicidad romántica son particularmente propensos al divorcio porque tal intensidad es demasiado difícil de mantener. Lo creas o no, los matrimonios que comienzan con algo menos del 'romance de Hollywood' generalmente tienen futuros más prometedores ".

Desgaste por el estrés diario

Weathering daily stress

No subestimes el daño que el estrés puede tener en un matrimonio.

Un artículo de 2007, publicado en el Journal of Social and Personal Relationships, analizó los factores que llevaron al divorcio en parejas europeas y descubrió que el estrés diario era una razón importante detrás de la decisión de divorciarse en muchas de ellas.

Experiencias aparentemente triviales como olvidar una cita o perder el autobús ocasionaron tensión entre los cónyuges.

Los autores incluso encontraron que "los participantes declararon que la acumulación de estrés cotidiano es un desencadenante de divorcio más relevante que el enamoramiento hacia la otra persona, la violencia en la pareja o incluso un evento importante en la vida que hubiera provocado cambios en su vida privada".

Retirarse durante un conflicto

Withdrawing during conflict
Hablarlo puede evitar el divorcio. 'The Break-up'/Universal Studios

Cuando tu pareja intenta hablar contigo sobre algo difícil, ¿haces oídos sordos? Si es así (o si es tu pareja la culpable de ese comportamiento), no es una gran señal.

Un estudio de 2013, publicado en el Journal of Marriage and Family, encontró que los comportamientos de "retirada" de los cónyuges predecían tasas de divorcio más altas. Esta conclusión se basó en entrevistas de los investigadores con unas 350 parejas de recién casados que viven en Michigan (EE UU).

Por otro lado, un estudio de 2014, publicado en la revista Communication Monographs, sugiere que las parejas involucradas en patrones de "demanda / retirada", es decir, uno presionando al otro y recibiendo silencio a cambio, son menos felices en sus relaciones. El autor principal del estudio, Paul Schrodt, de la Universidad Cristiana de Texas (EEUU), dice que es un patrón difícil de romper porque cada uno de ellos piensa que el otro es la causa del problema. Esto requiere ver cómo tus comportamientos individuales están contribuyendo al problema y usar estrategias diferentes y más respetuosas en la gestión de conflictos.

Describir tu relación de una manera negativa

Describing your relationship in a negative way

En 1992, Gottman y otros investigadores de la Universidad de Washington en Estados Unidos desarrollaron un procedimiento llamado "entrevista de historia oral", por el cual se solicita a las parejas que hablen sobre diferentes aspectos de su relación. Al analizar las conversaciones, los investigadores pueden predecir qué parejas se encaminan al divorcio.

En un estudio publicado en 2000 en el Journal of Family Psychology, Gottman y sus colegas evaluaron a 95 parejas de recién casados a través de la entrevista de historia oral. Los resultados mostraron que las puntuaciones de las parejas en ciertas medidas predijeron la fortaleza o debilidad de su matrimonio. Esas medidas incluyeron: cariño mutuo, "nosotr-idad" o cuánto enfatiza cada cónyuge en la unión, expansividad o cuánto profundiza cada pareja sobre lo que dice el otro, negatividad, desilusión en el matrimonio y en qué medida la pareja describe su matrimonio como caótico.

Tener padres divorciados

Having divorced parents
Los hijos de parejas divorciadas tienen más probabilidades de divorciarse. djedzura/Getty Images

La investigación muestra que si tus padres se divorciaron, también puedes estar en mayor riesgo de divorciarte. Las estadísticas varían según esta teoría, pero un estudio realizado por los investigadores Paul Amato y Danelle Deboer descubrió que si los padres de una mujer se divorciaban, sus probabilidades de hacerlo aumentaban en un 69%. El estudio también encontró que si los padres tanto de del marido como de la mujer se habían divorciado, el riesgo aumentaba en un enorme 189%.

Esto no quiere decir que si  el matrimonio de tus padres o de tu cónyuge terminaron, tu relación también está condenada. Es importante que los hijos de dirvorciados se separen a sí mismos y a sus propias relaciones de las de sus padres, y se comprometan a tener relaciones y reacciones más saludables y armoniosas ante posibles conflictos.

Si trabajas como camarero o auxiliar de vuelo

Working as a gaming manager, bartender, or flight attendant
Algunos trabajos parecen mostrar mayores probabilidades de divorcio. Shutterstock/Ruben M. Ramos

Ciertas profesiones reportan tasas más altas de divorcio. Según un artículo anterior de Business Insider, los trabajos con las tasas de divorcio más altas son los de manager de videojuegos, camareros y auxiliares de vuelo. Los trabajos con las menores posibilidades de divorcio incluyen científicos de física, médicos y científicos de ciencias de la vida.

Cuanto dinero ganas

How much money you make
Los ingresos pueden afectar en tu probabilidad de divorciarte. By WAYHOME studio/Shutterstock

El dinero es un factor de estrés común entre la mayoría de las parejas casadas. De hecho, el factor financiero a menudo se cita como un elemento importante que contribuye al motivo por el que las parejas deciden divorciarse. Un estudio de 2012 en el Family Relations Journal encontró que "el dinero es el principal indicador de divorcio tanto para hombres como para mujeres".

Sin embargo, aunque muchos puedan pensar que no tener suficiente dinero conduciría al divorcio, los estudios muestran que las parejas con ingresos más altos tienen más probabilidades de separarse.

CNBC cita un par de razones para esto, incluido el hecho de que en muchas relaciones de altos ingresos, uno de los cónyuges es el que gana el sustento y el otro no trabaja en absoluto. Las personas con ingresos elevados también tienden a viajar mucho por trabajo o pasar largas jornadas en la oficina, en lugar de en casa.

Si tienes hijos o no

Whether you have children or not
Tener o no hijos puede afectar en gran medida a las posibilidades de divorcio. Kuzmichstudio/Getty Images

Según un estudio de la escritora y periodista Anneli Rufus publicado en Smart Marriages, tener o no hijos puede afectar en gran medida las posibilidades de divorcio.

En 2010, al menos el 66% de las parejas divorciadas en los Estados Unidos afirmaron no tener hijos, frente al 40% que sí los tenía.

La ausencia de descendientes también puede causar tensión si un cónyuge quiere tener hijos y el otro no. Según el estudio, las parejas que no están de acuerdo en querer tener hijos tienen el doble de probabilidades de divorciarse.

Y además