5 estrategias que te ayudarán a asegurar ganancias invirtiendo en bolsa

Trader atento a las cotizaciones en Wall Street.

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Invertir en bolsa requiere prudencia y paciencia para no caer en graves errores que repercutan en tu capital y te hagan perder tu dinero

Los mercados no son un casino. Se puede realizar movimientos con tu capital, pero siempre con cabeza y aplicando estrategias de inversión adecuadas a largo plazo. 

Es cierto que, con un buen hábito de ahorro y una planificación financiera correcta, se pueden alcanzar objetivos planteados previamente. Eso sí, si quieres ver cómo crecen tus ahorros, no hay más remedio que ser cauto: no hay que fiarse de cualquier consejo para invertir en bolsa.

Hay muchas personas que se han visto inmersas en una situación de este tipo. Muchos ahorradores han recibido propuestas de inversión de amigos o familiares bajo las bondades de una alta expectativa de rentabilidad. Y, por supuesto, tampoco faltan los consejos procedentes de analistas que lanzan sus recomendaciones.

Estos consejos pueden ser de gran ayuda en determinadas ocasiones, pero pueden ser peligrosos cuando proceden de personas o profesionales sin fiabilidad ni experiencia. 

El problema es que seguir un mal consejo de inversión puede llevar a perder una importante cantidad de dinero. Por eso, conviene tener presentes ciertos trucos que te pueden ayudar a perder lo menos posible.

Recurrir al asesoramiento, no dejarte llevar por los allegados y guiarte por las reglas del mercado

Un asesor, con una clienta.
Un asesor, con una clienta.
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Una situación muy habitual es que un amigo o familiar invite a comprar acciones de un valor solo por el hecho de que él ha tomado posiciones o, sencillamente, porque tiene una corazonada sobre las generosas plusvalías que puede generar. 

Si no se quiere cometer un grave error a la hora de invertir, habrá que declinar esta envenenada invitación y sí guiarte por profesionales independientes de la inversión (asesores). Esa es la estrategia número 1: delegar en aquel que sabe o tiene el conocimiento adecuado.

Además, no es un hecho aislado que los grandes brókeres recomienden invertir en un valor y su evolución sea la contraria. Los intereses de las empresas de inversión son muy potentes y prevalecen por encima de los minoristas. Incluso, en algunos momentos, les interesa que se compren acciones que dejan las manos fuertes del mercado —como se conoce a los inversores institucionales en la jerga bursátil—

Por eso, hay que escuchar sus opiniones con cierta precaución y ratificarlas siempre con un mínimo análisis. Es una estrategia básica.

'Value investing', una de las alternativas a largo plazo

Ratios bursátiles para invertir
Brendan McDermid / Reuters

Una de las opciones para invertir e intentar perder poco dinero es el value investing. Es una filosofía de inversión que consiste en comprar empresas infravaloradas y esperar para venderlas cuando tengan la valoración adecuada.

Sin duda, es una estrategia que puede ofrecer rentabilidades bastante altas a largo plazo, aunque requiere formación y un asesoramiento previo, ya que es muy complicado descubrir empresas infravaloradas, lo que implica un análisis profundo de todo lo relacionado con estas compañías. 

Además, cuando las encuentras, tienes que esperar a que el mercado reconozca ese valor y eso no es tan fácil como puede parecer.

El value investing es una estrategia para personas curiosas, interesadas en analizar empresas y devorar balances y cuentas de resultados. Es la única forma de triunfar con esta vía.

El 'growth': la estrategia de inversión centrada en el crecimiento

Impuestos por invertir en bolsa
Eva-Katalin / Getty Images

En lugar de intentar cazar gangas en el mercado, como hace el value investing, la estrategia de inversión del growth se centra en empresas que los gestores creen que van a crecer exponencialmente en el futuro. 

Dicho de otro modo, esta estrategia no se enfoca tanto en la cotización actual, que puede ser incluso elevada, sino en su potencial de crecimiento futuro. El análisis de los gestores y analistas que optan por esta modalidad de inversión va más allá del análisis de los estados financieros de una compañía. 

Por tanto, se trata de centrarse en aspectos más cualitativos, como su papel en el sector, su cuota de mercado, el crecimiento estimado de su mercado, entre otros. Con prudencia, es un método que puede ayudarte a salvaguardar tu capital.

No obstante, esta estrategia también entraña algunos riesgos. Si el analista se equivoca con el potencial de crecimiento de una empresa, puede perder mucho dinero, especialmente si la empresa ya por sí está cara. 

Invertir en dividendos: una estrategia de inversión en bolsa muy habitual y segura

Invertir 100 euros de forma automática todos los meses
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Esencialmente, esta estrategia de inversión en bolsa consiste en comprar acciones y mantenerlas a largo plazo con la intención de cobrar los dividendos que reparten las empresas cotizadas.

Eso sí, la retribución al accionista no es lo mismo que un alquiler ya que, cuando una empresa los reparte, su valor se reduce. 

La estrategia de invertir en dividendos es una muy buena opción para empezar a invertir en bolsa, ya que es sencilla y no requiere dedicar mucho tiempo al día. Sus riesgos se reducen a la máxima expresión.

Fondos de inversión indexados, la seguridad a largo plazo

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La gestión pasiva o indexación consiste en comprar fondos de inversión o ETF que replican el comportamiento de los índices bursátiles más importantes del mundo, como el S&P 500, el MSCI World o el Eurostoxx 50, entre otros.

El principal impulsor de esta estrategia fue John C. Bogle, creador de los fondos indexados Vanguard. Partía de la hipótesis de los mercados eficientes, que establece que el precio actual de un activo en el mercado refleja toda la información disponible que existe (histórica, pública y privada). 

Además, dado que los índices ya son en sí mismos una cesta de activos concreta, la labor de los gestores de los fondos indexados se limita a comprar todos los activos que lo componen y en unas proporciones similares con el objetivo de replicar su comportamiento. 

Por eso, y dado que el trabajo del equipo gestor es sencillo y limitado, pueden ofrecer tarifas mucho más bajas que el resto de los instrumentos que se gestionan de manera activa. 

En los últimos años, la indexación es un modelo de inversión que está ganando cada vez más adeptos. En países como Estados Unidos, la gestión pasiva ya supone la mitad del total de fondos comercializados por las entidades y, en Europa, la tendencia es similar. 

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