5 predicciones de Elon Musk que siguen lejos de cumplirse y cuestionan el futuro del Tesla Bot: del apocalipsis de la IA a los robotaxis

Elon Musk dice que odia ser el director de Tesla y prefiere dedicar su tiempo al diseño y la ingeniería

Hannibal Hanschke/Pool/Reuters

  • Como han hecho muchos otros líderes de grandes tecnológicas, Elon Musk se ha aventurado en más de una ocasión a explicar cómo será el mundo del futuro.
  • En la reciente presentación del Tesla Bot ha anticipado que los robots cambiarán la vida del ser humano.
  • Sin embargo, el hombre que vio antes que nadie que el futuro de los coches sería eléctrico no siempre ha estado igual de acertado con sus predicciones.
  • Un presunto apocalipsis a causa del colapso de la IA y los coches completamente autónomos forman parte de los vaticinios de Musk que están lejos de hacerse realidad aún.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Es un clásico. En los últimos años, no ha sido raro ver a líderes de grandes tecnológicas hacer todo tipo de predicciones sobre cómo será el mundo en apenas unos años.

Desde Bill Gates hasta Steve Jobs, pasando hoy en día por nombres como Jeff Bezos o Elon Musk. Parece lógico: ellos vieron antes que nadie cómo sería el mundo hoy. 

Dado que ya acertaron una vez, ¿no tiene sentido pensar que estas mismas personas serán capaces también de adivinar cómo será la realidad del mañana?

La intuición dice que sí, pero las matemáticas y la probabilidad dicen que no.

El fenómeno se conoce como falacia de Montecarlo o falacia del jugador. Se trata de un principio estadístico que dice que los eventos pasados no influyen en un futuro.

Dicho de otra manera, que en unos dados hayan salido 5 veces seguidas un determinado número ni mejora ni empeora las posibilidades de que este vuelva a salir. Los dados no tienen memoria.

Bajo este principio, un hombre como Musk, que vio antes que nadie que el futuro de los coches sería eléctrico, no tiene más posibilidades que cualquiera de saber lo que va a pasar.

Pero la realidad no es un simple juego de azar. En el desarrollo de tecnología influyen infinidad de factores que, se cree, hombres como Gates o Musk saben anticipar mejor que nadie.

Es por esto que cuando la semana pasada Musk vaticinó en la presentación del Tesla Bot que los robots cambiarían el mundo, su mensaje se tomó como poco menos que un aviso a navegantes.

No es, ni mucho menos, la primera predicción de Musk. Ni siquiera es la más extravagante. En los últimos años, el fundador de Tesla se ha caracterizado por tratar de anticipar todo tipo de acontecimientos.

No todos están cerca de cumplirse. Es por esto que en las últimas horas medios como Sky News se han animado a recoger algunas de las predicciones erradas de Musk.

A continuación, puedes ver algunos de estos pronósticos más equivocados de Musk.

1. El apocalipsis de la IA

Apocalipsis con IA

Getty Images

"Con la IA estamos convocando al demonio". La frase parece pronunciada por un convencido negacionista del desarrollo tecnológico.

Sin embargo, la firmó el mismísimo Elon Musk, fundador de Tesla, en 2014, en el MIT Aeronautics and Astronautics Department's Centennial Symposium.

No fue un calentón del momento. Estas declaraciones vinieron precedidas por un tuit de Musk publicado meses atrás que decía que la IA era potencialmente más peligrosa que las armas nucleares.

En concreto, recoge Sky News, Musk pronosticó en 2014 que en apenas 5 años esta tecnología podría llevarnos al desastre.

"En comparación, Hal 9000 será un cachorrito", dijo, en alusión al antagonista de la novela 2001: Odisea en el espacio.

Pasaron 2019 y 2020 y, cerca ya de acabar 2021, Skynet sigue sin despertar. 

Más bien al contrario, abundan informes de expertos que hablan de las limitaciones de la IA mientras la UE prepara una normativa que limitará su uso.

2. Implantes cerebrales para fusionar seres humanos e IA

Implante cerebral

Getty Images

Cuando Musk presentó en 2016 Neuralink, la empresa con la que quiere dominar el ámbito de la neurotecnología, no escatimó a la hora de imaginar cómo podría cambiar esta el mundo.

Según el fundador de Tesla, sus implantes de chips cerebrales permitirían en un futuro próximo estimular el cerebro de personas con trastornos neurológicos y crear seres humanos biónicos, es decir, fusionarlos con la IA (una tecnología que, para estos casos, no le daba ningún miedo).

En poco tiempo, Neuralink, que aún se encuentra en fase de experimentación con animales, consiguió que un mono controlara con su mente una pantalla. Aquello era, según Musk, un paso de gigante.

Pero la realidad no es tan sencilla. Dos neurocientíficos consultados por Business Insider advirtieron en 2019 de que, aunque notable, aquello en realidad no era tan impresionante.

"Esto es algo que ya se podía hacer. El mono no está navegando por Internet, sino que mueve un cursor para mover una bola e intentar emparejar un objeto", dijo entonces la doctora Rylie Hires.

Mucho más rotundo se mostró en The Baffler y en Ctxt Daniele Carr, que en 2019 estaba escribiendo para la Universidad de Columbia una tesis doctoral sobre la historia de los implantes cerebrales.

"Quizás estas palabras impresionen pero, según los estándares de la neuromodulación actual, el link de esta empresa es decepcionante", dijo, al tiempo que acusó a Musk de montar todo un teatro con aspecto científico para aumentar el interés de los inversores por su empresa.

3. La llegada del hyperloop

Hyperloop

Getty Images

Inmensos tubos que conectan remotas ciudades y sirven para que la gente viaje a velocidades que ahora apenas alcanzamos a pensar. Así imaginan muchos la movilidad en unos años. Musk también.

En 2013, el empresario reveló que ya estaban en marcha planes de construcción de uno de estos hyperloops. 

Según las estimaciones, una tecnología de este tipo podría conectar ciudades como Madrid y Barcelona en menos de una hora.

Los datos son impresionantes. Cómodos viajes cuyos billetes apenas costarían unos 75 euros y que se realizarían en cápsulas a casi 1.000 kilómetros por hora.

La cosa iba viento en popa. En 2017, Musk anunció a bombo y platillo que ya había recibido permiso verbal del Gobierno de EEUU para desarrollar un túnel entre Nueva York, Filadelfia y Baltimore.

Desde entonces, silencio. Poco más se sabe de los avances de Boring Company, la empresa escogida por Musk para el desarrollo de estos túneles.

Sí han surgido en este tiempo una buena cantidad de artículos que detallan algunas de las extraordinarias dificultades que plantea el hyperloop de Musk.

"Hoy por hoy, no existe un compresor axial con las características necesarias para equipar una cápsula de hyperloop como la que Hyperloop One está proponiendo", ha explicado recientemente el experto Iván Rivera en la revista científica Naukas.

4. Robotaxis

Robotaxi

Getty Images

Lo tenía claro. En 2019, a Elon Musk no le tembló el pulso a la hora de poner fecha para la llegada de los robotaxis: los taxis sin conductor llegarían sin ninguna duda en 2020.

Había incluso estimación de número de unidades: en los próximos años, Tesla pondría a funcionar al menos un millón de robotaxis por EEUU.

Su funcionamiento iba a ser parecido al que tienen hoy empresas como Uber o Cabify. 

Los clientes contratarían su trayecto de forma rápida y sencilla a través de una aplicación y en cuestión de minutos aparecería, en su lugar de origen, un Tesla que por un módico precio le llevaría a su destino.

Considerando las notables dificultades que está teniendo la empresa para conseguir coches totalmente autónomos, cuesta poco imaginar por qué esta predicción de Musk fue algo aventurada.

Acabó 2020 y 2021 encara su recta final sin que los robotaxis hagan siquiera por asomarse en el horizonte de los consumidores que buscan servicios rápidos de movilidad. 

Por ahora, los conductores humanos pueden estar tranquilos.

5. Coches sin conductor

Coches autónomo

Getty Images

Se trata, tal vez, del peor patinazo de Musk hasta el momento. Sobre todo porque, salvo en el caso de los robotaxis, el resto de proyectos se salen de su ámbito, la movilidad.

Al fin y al cabo, es difícil pensar que el hombre que puso de moda antes que nadie los coches eléctricos sea también quien saque adelante los chips cerebrales. No puede descubrirlo todo uno solo.

Pero con los coches autónomos el fundador de Tesla juega en casa, y se trata de una tecnología que hace ya 10 años se concebía como factible. Pero Musk no lo está consiguiendo.

Lo último que se sabe al respecto es que el Gobierno de EEUU ha abierto una investigación que tiene que ver con 11 accidentes supuestamente provocados por el piloto automático de Tesla.

Por lo que se sabe de ellos hasta el momento, el piloto automático de Musk está teniendo problemas sobre todo para funcionar en condiciones de baja luminosidad como es el anochecer. 

Según las primeras investigaciones sobre los accidentes, que arrojaron un balance de 7 personas heridas y un fallecido, el sistema de navegación autónoma de los Tesla tiende a confundir coches con intermitentes puestos con señales de tráfico y pizarras luminosas cuando cae la noche.

Es por ello que la Administración investigará los modelos X, Y, S y 3 de Tesla fabricados entre 2014 y 2021. Nada menos que 765.000 coches quedarán bajo la lupa de las autoridades.

Aunque ya van camino de recuperarse, la noticia de la apertura de la investigación costó a Tesla un 5% del valor de sus acciones en bolsa.

Todo ello no aparta a Musk de su proverbial optimismo. Tanto es así, que, de hecho, ha llegado un punto en que las previsiones del fundador de Tesla van por un lado y las de Tesla van por otro.

Mientras Musk lleva desde 2016 hablando de que el nivel 5 de conducción automática (el que permite despreocuparse del todo del vehículo) es cuestión de tiempo, sus ingenieros le contradicen.

C.J. Moore, ingeniero de software del piloto automático de Tesla, reconoció en julio en Ars Technica que superar el nivel 2, que impide siquiera despegar las manos del volante, es ya todo un reto.

Otros artículos interesantes:

Así es por dentro la pequeña vivienda de 40.000 euros en la que vive Elon Musk

Elon Musk ha dicho que odia ser el CEO de Tesla: estos son los 9 principales candidatos que podrían sustituirle si dejara el cargo

Elon Musk ganó 5.700 millones de euros el año pasado, 11 veces más que el segundo ejecutivo mejor pagado en EEUU