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6 cosas que cambiarán en el trabajo con la llegada de los robots

Un astronauta frente a un robot.
Skeeze/Pixabay

La robotización de los empleos del mundo va a llegar. Desde hace años, los robots han desarrollado tareas en fábricas, sin embargo, la diferencia entre los nuevos autómatas y los antiguos radica en que los que están por venir afectarán de forma mucho más directa y palpable a nuestras vidas, al implantarse estos en la mayoría de los lugares de trabajo.

¿Vamos a perder nuestros empleos por culpa de los robots? Sin duda, el desarrollo de la robótica plantea interrogantes, desde la sostenibilidad de los empleos al mantenimiento del sistema de bienestar social.

Recientemente, un estudio de la consultora McKinsey apuntaba que entre 400 y 800 millones de trabajos serán sustituidos por máquinas en todo el mundo de aquí a 2030. Otro informe del MIT y la Universidad de Yale estimaba que en EEUU la entrada de cada robot puede acabar con casi seis empleos. 

En España, un estudio del servicio de análisis de Caixabank apuntaba que un 43% de los puestos de trabajo actualmente existentes en nuestro país tienen un riesgo elevado de poder ser automatizados a medio plazo.

Leer más: Se busca robot para puesto de nueva creación

Actualmente ya hay unos 35.000 robots industriales en funcionamiento dentro de fábricas españolas, según los datos de la Asociación Española de Robótica y Automotización de las Tecnologías de la Producción. Una tendencia que ha sido creciente en los últimos años. 

En ese sentido, la multinacional de recursos humanos Adecco y el despacho de abogados Cuatrecasas plantean en su informe Robótica y su impacto en los recursos humanos y en el marco regulatorio de las relaciones laborales qué desafíos supondrá la adopción intensiva de los robots.

Recogemos a continuación las principales conclusiones de este documento y cuáles serán los mayores cambios que tendrán que adoptar las empresas:

1. Cambiarán nuestros horarios

“No es frecuente que las plantillas estén preparadas para la integración de robots o si lo están solamente lo es de manera parcial”, reza el informe. Por ello, será necesario cambiar la organización de las empresas y supondrá un cambio cultural en ellas.

Además, los robots podrán desarrollar sus tareas 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año, y eso planteará la necesidad de disponer de trabajadores que los revisen constantemente, lo que por otro lado generará mayores puestos de trabajo y turnos.

2. La formación en robótica será imprescindible

La formación profesional no será solo un derecho, sino también una obligación dado que los trabajadores pueden verse afectados por la inadaptación tecnológica. Así, será necesario formar a los trabajadores de la organización. Aparecerán nuevos niveles y grupos profesionales, al tiempo que desaparecerán los puestos con tareas más repetitivas y rutinarias, aunque también podrían aparecer puestos de trabajo más de grados más bajos.

Mano humana y mano de un robot
Pete Linforth/Pixabay

3. Los robots podrán grabar lo que hacemos y decimos

Cabe la posibilidad de que los autómatas tengan que grabar vídeo o sonido para el desarrollo de su trabajo, lo que abriría un nuevo horizonte legal que aún apenas se ha traspasado. Por ello, habrá que establecer criterios que regulen dichas grabaciones en materias relativas a la protección de datos, según establece el libro.

4. Recursos Humanos y Comunicación serán los encargados de que se asuma el cambio

El área de Recursos Humanos de cada empresa deberá “tomar el rol de dinamizadores del cambio”, facilitando que los empleados asuman los diferentes roles de forma natural y adoptándolos ellos mismos.

Igualmente, Cuatrecasas y Adecco consideran que será “crucial articular una potente política de comunicación intensa, constante y consistente” sobre el impacto de la robótica en las empresas. De lo contrario, la robotización no contará con la transparencia necesaria para que los empleados comprendan el cambio y lo vean como un modelo más productivo

5. Las empresas tendrán que cuidar los prejuicios

“Hay evidencia muy amplia de que la robótica no siempre conlleva una sustitución de trabajos, sino una distribución de tareas en los que los robots complementan y aumentan la labor del humano realizando actividades rutinarias y posiblemente las más peligrosas”, reza el informe.

En ese sentido, especialmente en los sectores en los que no existen precedentes de robotización parcial o masiva habrá que insistir en las tareas de comunicación, ya que “puede existir una percepción previa de prejuicios al respecto”.

6. Los patrones deberán buscar el consenso con los trabajadores

Los patrones podrán introducir robots en sus compañías, pero hacerlo sin tratar la decisión con los trabajadores podrá acarrearles problemas éticos, así como efecto rechazo que puede ser perjudicial y podría retrasar o hacer peligrar los beneficios de la implantación de robots, advierte el libro.

En ese sentido, también sugiere que no debería limitarse el derecho de los empresarios a decidir sobre la incorporación de robots, y que este derecho debería primar sobre una posible imposición legal, “como la obligación de mantener una cuota determinada de personas en todo proceso productivo que se pretenda robotizar”.

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