Las 3 amenazas por las que la OCDE hunde las previsiones económicas de España

Trader con preocupación en Wall Street
Reuters

Hace poco más de dos meses, en septiembre, la OCDE aupó a España a la cabeza de las grandes economías que más crecerían este año. Pero el optimismo se ha borrado de un plumazo.

El último informe publicado por el organismo da un vuelco a las previsiones. La OCDE ha hundido la previsión de crecimiento del PIB de España para 2021, del 6,8% que pronosticaba en septiembre, al 4,5% en su última revisión. 

Ahora España está a la cola de las economías europeas. Francia crecerá un 6,8% este año, e Italia un 6,3%, ambas bastante por encima de España. La eurozona lo hará un 5,2% y la economía mundial un 5,6%.

¿Qué ha podido pasar en dos meses para semejante desplome en las previsiones? El organismo señala claramente tres amenazas: una nueva ola de COVID-19, la subida de la inflación y el riesgo de malgastar los fondos europeos.

"Los riesgos a la baja incluyen un resurgimiento de la pandemia, una mayor persistencia de la inflación con un traspaso a los precios y salarios finales, efectos de cicatrización mayores de lo esperado por un mayor desempleo e insolvencias, y una velocidad de absorción de los fondos de la UE inferior a la proyectada", explica la OCDE en su informe.

1. Ómicron: la amenaza de una nueva ola de COVID-19

La aparición de una nueva variante de COVID-19, la llamada ómicron, ha hecho saltar las alarmas en todo el mundo. Países como Japón o Israel han cerrado fronteras, la Organización Mundial de la Salud la califica de "preocupante" y la Comisión Europea avisa de que hay que "prepararse para lo peor".

España es una de las economías que más podría sufrir por la aparición de la nueva variante. Por su dependencia del turismo (el 12% del PIB cuelga del sector), España es especialmente sensible a las restricciones que puedan imponer otros países. Si los extranjeros no pueden viajar (o no quieren, por miedo), el turismo dejará de ingresar miles de millones de euros, y eso golpeará a la economía.

Cuando la OCDE revisó al alza sus previsiones para la economía española en septiembre, la historia era diferente. España regresaba del verano en buena forma, con una demanda nacional que había gastado más que nunca en sus vacaciones en España, y la extranjera empezando a recuperarse. 

El organismo destacaba la "rápida vacunación" como una de las claves de la recuperación económica en los últimos meses. 

La nueva variante rompe con las expectativas. "Las cautelas y restricciones ante la nueva variante "erosionarán algunas décimas de PIB en España, y puede hacer que empecemos 2022 con menos fuerza", explica Francisco Vidal, economista jefe de Intermoney. 

Pero igual que la economía es especialmente sensible al turismo si la situación empeora, si el sector mejorara, la economía también lo haría. La OCDE destaca de hecho que "una recuperación más rápida de lo previsto del turismo a niveles precrisis impulsaría el crecimiento del PIB".

2. La inflación vacía el bolsillo de los españoles

Comprar en el supermercado es cada día más caro. La escalada del precio de la energía, que comenzó antes de verano, ya se ha contagiado a productos básicos, como la leche, el pollo o los huevos, cuyos precios se han disparado más de un 21%, según la OCU.

Como consecuencia, la inflación lleva meses tocando máximos. En noviembre, los precios escalaron un 5,6%, hasta niveles no vistos en casi 30 años. 

El problema de la alta inflación sufrida en los últimos meses es cómo esta pesa en el bolsillo del consumidor. Son los alimentos y la energía, bienes de primera necesidad, donde más suben los precios, lo que merma el poder adquisitivo de los españoles y, en consecuencia, lo que consumen.

"La demanda doméstica fue más débil de lo esperado en el segundo y tercer trimestre, en parte reflejando la inflación y el despliegue más lento de lo estimado de los fondos de recuperación europeos", explica la economista senior y máxima responsable para España de la OCDE, Müge Adalet McGowan.

Los efectos de la inflación en la demanda, y de la debilidad de ésta en la economía, ya se observaron en el segundo y tercer trimestre, cuando el INE sorprendió corrigiendo a la baja sus indicadores. 

3. El riesgo de malgastar las ayudas europeas

"España e Italia están entre los países con menos capacidad de absorción de los fondos europeos". Lo dijo el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, en agosto, poco después de que el plan de recuperación de España recibiera luz verde definitiva de Bruselas. 

En lo que a ayudas europeas se refiere, España se encuentra a la cola de ejecución. Por ejemplo, con los fondos de cohesión de 2014-2019 solo se ha ejecutado un 57%.

España ha recibido ya 9.000 millones de euros del fondo europeo de recuperación, y en total recibirá 70.000 millones de euros en ayudas directas. Pero de nada servirá recibir el dinero si no se gasta a tiempo. 

La OCDE cita "la velocidad de absorción de los fondos de la UE inferior a la proyectada" como otra de las amenazas para el crecimiento de la economía española.

El riesgo es que algunas partidas de fondos queden sin gastar, que la administración se vea desbordada o que las ayudas no lleguen a las pymes, que constituyen la mayoría del tejido empresarial español, según los expertos consultados por Business Insider España.

Pero igual que ocurre con el turismo, de la misma forma que una mala ejecución de los fondos afectará negativamente a la economía, "la selección de buenos proyectos de inversión y la implementación de reformas, los fondos de la UE pueden aumentar el potencial de crecimiento", explica la OCDE.

El último riesgo: las previsiones del Gobierno

Ahora, el recorte de previsiones de la OCDE, pero también los anteriores del FMI, de la Comisión Europea, del Banco de España, de Funcas, del Consejo General de Economistas o del Círculo de Empresarios, ponen en duda la estimación de crecimiento del Gobierno. 

El Ejecutivo prevé que la economía española crezca un 6,5% este año, muy lejos del resto de estimaciones. Un auténtico riesgo, ya que el cuadro macroeconómico y los presupuestos dependen de una previsión que podría estar inflada.

Otros artículos interesantes:

La tensión de la inflación y la crisis de suministros, los 2 problemas que ponen en riesgo la economía española, según el Banco de España

La recuperación de la economía española está en jaque por la variante ómicron, alertan los analistas

Proyectos desiertos y que pymes y autónomos se queden atrás: las 2 amenazas que sobrevuelan la llegada de los fondos europeos a España

Te recomendamos