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El BCE mantiene invariables los tipos de interés y no planea cambios hasta (al menos) verano de 2019

Mario Draghi, gobernador del BCE.
Mario Draghi, gobernador del BCE. Thomas Lohnes / Getty Images

El Banco Central Europeo decide no tocar los tipos de interés. Así, los tipos aplicables a las operaciones principales de financiación, la facilidad marginal de crédito y la facilidad de depósito se mantienen sin cambios en el 0%, el 0,25% y el -0,40% respectivamente. 

La entidad presidida por Mario Draghi no ha subido los tipos de interés desde el año 2011 y según afirma el presidente del BCE, sus planes pasan por mantenerlos sin cambios al menos hasta el "verano del año que viene y en todo caso durante el tiempo necesario para asegurar la continuación de la convergencia sostenida de la inflación hacia niveles inferiores, aunque próximos, al 2% a medio plazo", resistiéndose así a dar más detalles sobre sus planes al respecto y decepcionando las espectativas de aquellos inversores que esperaban que Draghi diera a conocer una fecha exacta para la futura subida de tipos.

En España, la inflación se situó en el 2,3% interanual en el mes de junio, mientras que en la zona euro, se situó en el 2% frente al 1,9% del mes anterior, lo que representa el mayor incremento de precios desde febrero de 2017, rebasando el objetivo de estabilidad de la autoridad monetaria.

No obstante, la tasa de inflación subyacente en los países que han adoptado el euro como moneda común, que es resultado de excluir del cálculo la evolución de la energía, los alimentos, el alcohol y el tabaco, se relajó en junio hasta el 0,9% en tasa interanual, frente al 1,1% del mes anterior "queda mucho para cantar victoria", dice Draghi al respecto de la inflación subyacente.

El Producto Interior Bruto (PIB) de la zona euro registró una expansión anual del 2,3% en 2017, frente al 1,8% correspondiente a 2016, lo que supone el mayor ritmo de expansión del bloque del euro en la última década según los últimos datos de Eurostat.

En su reunión de junio el BCE rebajó el pronóstico de crecimiento para 2018 al 2,1%, desde el 2,4% anterior. Un pronóstico que desde entonces y a pesar de los tambores de guerra comercial, no se han visto modificados por el BCE.

"No han habido grandes cambios desde la última reunión, no han habido modificaciones en nuestras previsiones de inflación en el medio plazo o en el mensaje que lanzamos con la política económica. Pero queda mucho más claro que antes que la moderación del crecimiento en Europa depende esencialmente del debilitamiento de las exportaciones que llevaron a la economía a un extraordinario crecimiento", asegura Mario Draghi.

En relación con las medidas de política monetaria no convencionales, el Consejo de Gobierno del BCE continuará las compras de deuda en el marco del programa de compras de activos (APP) al ritmo actual de 30.000 de euros mensuales hasta el final de septiembre de 2018.

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La entidad presidida por Mario Draghi prevé que después de septiembre de 2018, el ritmo mensual de las compras netas de activos se reduzca a 15.000 millones de euros "siempre que los nuevos datos confirmen las perspectivas de inflación a medio plazo del Consejo de Gobierno". Una cantidad reducida de compras que duraría hasta el final de diciembre de 2018, cuando las compras netas cesarían.

Aún así, el BCE prevé reinvertir el dinero obtenido por el retorno de la inversión en sus compras masivas de activos "durante un período prolongado tras el final de sus compras netas de activos y, en todo caso, durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de liquidez favorables y un amplio grado de acomodación monetaria".

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