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El CEO de Tressis comparte la mejor receta para invertir en tiempos de pandemia: una mezcla de gestión activa y pasiva y evitar gestores que asumen un mayor riesgo táctico

José Miguel Maté Salgado, CEO de Tressis
  • Se está viviendo una época extraordinaria y en los mercados así se ha reflejado en los principales índices. La caída que sufrieron todos los índices fue de las más intensas que se ha vivido en la historia de los mercados en el Siglo XX y el XXI.
  • Según explicó José Miguel Maté, socio fundador y consejero delegado de Tressis, en un seminario virtual organizado por Faraday Venture Partners, “la recuperación de las bolsas ha sido también extraordinaria”. 
  • Maté resaltó que es importante que la economía “no se quede sin gasolina”, para que el impacto sea el menor posible y que se constate una recuperación más fuerte que cree condiciones aún mucho más favorables en el entorno de la inversión. 
  • Maté expuso que lo primero que hay que hacer es “evitar a gestores que cubren carteras”, además de hacer una mezcla de estilos entre gestión pasiva y activa.
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Se está viviendo una época extraordinaria y en los mercados así se ha reflejado en los principales índices. La caída que sufrieron todos los índices fue de las más intensas que se ha vivido en la historia de los mercados en el Siglo XX y el XXI. A nivel sectorial se han observado descensos incluso del 50% o más. Por tanto, retrocesos en vertical, muy profundos y excesivamente rápidos.

La cuestión es analizar el desencadenante de este proceso y la respuesta posterior. Según explicó José Miguel Maté, socio fundador y consejero delegado de Tressis, en un seminario virtual organizado por Faraday Venture Partners, “la recuperación de las bolsas ha sido también extraordinaria”

En algunos sectores relacionados con la salud y la tecnología se han producido rebotes muy intensos, mucho más acelerados. En estos momentos, hay algunos segmentos que ya están en positivo desde principios de año, como la tecnología, y esto hay que “tenerlo en cuenta a la hora de construir la cartera”, analizó Maté.

Esta crisis no tiene precedentes. Las recesiones siempre empiezan por algo que no se espera, pero luego terminan teniendo los mismos efectos. Ha sido un periodo convulso, según argumentó, que ha pasado de ser un fenómeno local (Hubei y Wuhan) a transformarse en un evento global y de una duración mucho más larga. Se ha producido en abanico, dado que no todos los países han entrado al mismo tiempo

Maté afirmó que comenzó siendo una crisis de oferta, pero se ha transformado en “una crisis de demanda por imperativo legal”. El confinamiento ha provocado que se haya paralizado en seco el consumo. Además, al entrar los países en distintos periodos “la crisis se alarga más de lo previsto”. A ello hay que sumarle que ha afectado a un sector que había servido de colchón al crecimiento global: los servicios. En la actualidad, ha desaparecido este sector durante varios meses y eso ha provocado que “la crisis sea más profunda y de mayor duración”, analiza. 

Teniendo en cuenta todo este esquema, la cuestión es cómo puede ser la recuperación y de qué manera se puede reflejar en los principales índices. Al inicio de la crisis en China todo el mundo decía que iba a ser una recuperación en “V”. Esto debería “haber sido así, teóricamente”, afirmó Maté, pero el problema es que ha sido “asimétrica en todos los países” y de ahí a su peculiaridad. 

En este sentido, para poder describir una recuperación más acelerada en las economías y las compañías, lo cual suele traducirse en la cotización de los índices, lo importante es que las medidas que se están aplicando van a tratar de “mantener la renta de las familias (tener dinero para asumir sus necesidades más básicas)”, generar “liquidez a las empresas para que no tengan que despedir a sus trabajadores”, y “subsidiar los desempleos”

Maté resaltó que es importante que la economía “no se quede sin gasolina”, para que el impacto sea el menor posible y que se constate una recuperación más fuerte que cree condiciones aún mucho más favorables en el entorno de la inversión. 

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Cómo gestionar las carteras

Pensando en cómo se puede afrontar este panorama en clave de inversión hay que tener varios factores en cuenta. En primer lugar, Maté expuso que lo primero que hay que hacer es “evitar a gestores que cubren carteras”. En mercados volátiles, sobrevalorados y con economías inestables los precios de los activos financieros pueden variar considerablemente. Cubrir una cartera implica tratar de evitar grandes pérdidas ante una eventual caída de los precios en el mercado a través de vehículos que acarrean un mayor riesgo, como los derivados.

No obstante, la mejor estrategia y más equilibrada para asegurarse de mayores rentabilidades capeando el riesgo es tener una mezcla de “gestión activa y gestión pasiva”, según Maté. Es interesante mezclar los estilos. 

A su modo de ver en Europa hay que tener una mayor “exposición a gestores activos”, mientras que en Estados Unidos se puede apostar por una “gestión indexada”. Por consiguiente, sería el método “ideal” y el que a la gestora le está “funcionando” en los últimos tiempos. 

En último lugar, sigue existiendo el debate entre la inversión growth, centrada en el potencial de crecimiento de los valores, frente al value, que apuesta por invertir en activos que el mercado está infravalorando por su situación financiera real. Así, desde su punto de vista hay que seguir siendo cauto con el value, dado que “el growth en el largo plazo ha demostrado hacerlo mejor en los últimos 3 años”.

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