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Ciudades de todo el mundo están cerrando calles al tráfico para facilitar los paseos con distanciamiento social

Bicicleta carril bici
Silueta de un ciclista en un carril bici en Zurich, Alemania. REUTERS/Arnd Wiegmann
  • Ciudades de todo el mundo están cerrando temporalmente calles al tráfico para facilitar el distanciamiento social y que los vecinos puedan salir a pasear.
  • Es el caso de Berlín, Bogotá, Ciudad de México, Filadelfia o Vancouver, que también están habilitando carriles bicis para que los trabajadores puedan desplazarse de una forma más sostenible y sin acceder al transporte público, que presenta un mayor riesgo de contagios.
  • En España no se ha tomado ninguna medida similar pero así lo reivindican expertos en movilidad.
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Ciudades de todo el mundo están cerrando temporalmente calles al tráfico para facilitar el distanciamiento social y que los vecinos puedan salir a pasear, montar en bicicleta o simplemente a tomar el aire libre en medio de la pandemia por el coronavirus.

El cierre de parques, espacios infantiles y otras zonas comunes ha dificultado que los ciudadanos puedan mantener los dos metros de distancia que se recomienda guardar para evitar contagios, y así, para garantizar que estos paseos sean seguros, se está ganando espacio a los coches en Minneapolis, Vancouver, Berlín, Sídney o México DF, entre muchas otras.

"Es una reivindicación histórica de los trabajadores en movilidad sostenible", explica la experta en movilidad y consultora del sector Marta Serrano, también exdirectora de Consultoría de la Empresa Municipal de Transporte (EMT) de Madrid, en conversación con Business Insider España, "el recuperar espacios para las personas en nuestras ciudades, que al final están invadidas por coches y con vías reservadas para su circulación en exclusiva".

Dicha reivindicación cobra especial importancia ahora que las ciudades se plantean qué pasos dar a la hora de permitir, poco a poco, una mayor movilidad, necesaria para mantener a los ciudadanos sanos y activos, especialmente a los niños. 

"No importa dónde se sitúe una ciudad en términos de apoyar a los que caminan o usan la bicicleta, hay acciones que están en su mano, y precedentes de cómo se han implementado esas medidas en ciudades similares en todo el mundo", ha remarcado la profesora de la Universidad de Carolina del Norte Tabitha Combs a The Guardian.

En Filadelfia se han cerrado a los coches 7,5 kilómetros del Martin Luther King Jr Drive después de que más de 1.100 personas firmasen una petición online reclamándolo. La semana pasada, Vancouver cerró su gran Beach Avenue al tráfico, en Berlín se han improvisado carriles bici en la calzada, Bogotá ha sustituido 35 kilómetros anteriormente dedicados a los coches por vías ciclistas utilizando simplemente conos y Ciudad de México también ha implantado un carril bici de 1,7 kilómetros, aunque el alcalde ha propuesto crear 130 kilómetros en total.

Igualmente, Nueva York ha experimentado implantando un piloto de peatonalización de cuatro grandes vías públicas en pro del distanciamiento social.

Además, Serrano explica que ahora que parece que el COVID-19 tiene una mayor incidencia en ciudades más contaminadas porque el virus puede moverse en las partículas que emiten los coches, tendría sentido insistir en la disminución del tráfico privado contaminante no solo para dar garantizar seguridad a los viandantes ahora, sino para evitar contagios de cara a una posible siguiente pandemia. 

"La solución tendría que ser una movilidad más sostenible, más andar, más bici, más transporte público", remarca.

La experta también advierte del problema que podría suponer, en este sentido, "que la gente le tenga miedo al transporte público y por ello recurra al transporte privado" porque "eso genera más contaminación y es peor para la ciudad, es peor el global, aunque se pueda percibir como mejor para el individual".

Estas medidas aún no han llegado a España pero son el centro de un debate muy presente en el sector de la movilidad, que plantea tanto su utilidad en materia de salud pública, porque los españoles llevan ya un mes sin poder salir a pasear o hacer deporte al aire libre, como a nivel de transporte: si se fomentan las vías ciclistas, los trabajadores podrían disminuir el riesgo de contagio que pueden correr en metros y autobuses, probando esta otra forma de movilidad.

La polémica de la bicicleta: no se permite su uso recreativo, pero sí desplazarse con ella

En ese sentido, en España este lunes se han empezado a repartir mascarillas a los trabajadores que se desplazan en transporte público, pero no se ha dado ningún paso de cara a fomentar el uso de la bicicleta u otros medios de transporte privados y sostenibles –por el contrario, los sistemas de bicicletas compartidas y de patinetes han dejado de operar por petición de las autoridades–.

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De hecho, el uso de la bicicleta ha generado polémica debido a las diversas situaciones contradictorias que se han producido en las últimas semanas.

Multitud de usuarios de la bicicleta han denunciado en redes sociales cómo policías les han amenazado con multarles por estar utilizándolas para desplazarse, cuando el decreto del Gobierno prohíbe su uso recreativo, pero no para ir a la compra, al trabajo o atender el cuidado de personas dependientes.

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La confusión ha llevado a que muchos prefieran no usar este medio de transporte para no ser sancionados por ello.

Otro frente a abordar en materia de movilidad está relacionado con cómo frenar la velocidad de los vehículos en las ciudades, ya que se está registrando un incremento de las mismas derivado de la ausencia de tráfico, lo que está poniendo en peligro a ciclistas y peatones.

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