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Cómo elegir un buen asesor financiero y no morir en el intento

Asesora financiera
Getty Images
  • Te ofrecemos 15 consejos para que des con un profesional que se ocupe de forma adecuada de tus inversiones.
  • El experto debe ser, ante todo, independiente, lo cual implica que no cobre comisiones por los productos que te recomienda.
  • El asesor financiero tiene la obligación de mirar por tus intereses, escucharte, ponerse en tu lugar y entender lo que quieres en todos los aspectos: horizonte temporal, rentabilidad, riesgo, etc.
  • Al especialista hay que exigirle la cualificación debida, los detalles de cada operación por escrito, capacidad explicativa y flexibilidad.

Aunque con matices y distintos grados de combinación de uno u otro modelo, existen básicamente dos vías para invertir: por cuenta propia o poniendo tu dinero en manos de otro para que lo haga por ti.

¿Invertir por tu cuenta?

En el primer supuesto, serás tú mismo el que se ocupe de tomar las decisiones, de elegir los activos o los vehículos que creas más adecuados, de fijar el horizonte temporal, de decidir cuánto dinero quieres destinar a la apuesta de turno, de sopesar el beneficio con el que te sentirías cómodo, etc. En otras palabras, inviertes bajo tu propia responsabilidad, en la que puede incluirse cada cuánto deberías revisar tu cartera de fondos de inversión.

Por tanto, esta posibilidad resulta, en principio, más aconsejable para aquellas personas que cuentan con un amplio conocimiento de los mercados y acumulan experiencia en la gestión de carteras. No obstante, a pesar de que te sientas confiado, puede merecerte la pena conocer la opinión de un profesional cualificado para, después, ser tú quien tome las decisiones clave.

Invertir con el apoyo de un asesor financiero

En el segundo caso, por el contrario, vas acompañado. Evidentemente, nos referimos a apoyo profesional, dejando a un lado los trucos o 'soplos' que puedan darte tu vecino, tu cuñado o cualquier otro 'especialista'. Seguro que tienen la mejor intención, hasta quizá den en la diana una o varias veces, pero no suelen ser profesionales. En ese sentido, puede interesarte qué debes considerar antes de decidir sobre una inversión.

¿A quién le conviene contratar a un asesor financiero?

A diferencia de la opción anterior, ésta resulta más adecuada para novatos en el mundo de la inversión, que están empezando, que carecen de la formación necesaria, que desconocen el funcionamiento de los mercados y de los productos financieros y no están al tanto de la actualidad de los mismos o que, simplemente, no tienen ni tiempo ni ganas de estar pendientes de sus inversiones, en especial, del seguimiento de las mismas.

Ese apoyo se vuelve más aconsejable, obviamente, cuando estés valorando apostar por productos financieros complejos. Aquí te contamos, por ejemplo, qué son los productos estructurados y cómo saber si te convienen para invertir.

Con todo, como es natural, cada uno invierte su dinero en la forma, la medida y con el riesgo que considere, así como se decanta por realizar ese viaje solo o de la mano de quien crea más oportuno. De la misma manera, existen diversas escalas de acompañamiento profesional: que te expliquen los detalles de una cierta inversión y tomar tú la decisión final, ir apoyándote progresivamente menos en el experto para acabar 'volando' solo, olvidarte del asunto y que el asesor se encargue de cada paso en las operaciones, etc.

No, el bancario o vendedor no es un asesor financiero

Demasiado fresco está el recuerdo de la reciente crisis como para pasar por alto uno de los elementos que ayudó a avivarla, aunque fuese como actor de segunda fila. El empleado de banca que te atiende en la sucursal no es un asesor financiero ni mucho menos independiente. Con toda probabilidad es un profesional excelente en su cometido, pero en la mayoría de los casos carece de la preparación adecuada para orientarte en una inversión.

No olvides que se trata de un vendedor -lo cual es perfectamente respetable- y, tal y como es su obligación, tratará de 'colocarte' alguno de los productos de la entidad. Ten presente uno de los consejos más conocidos de Warren Buffett: "Nunca le preguntes a un peluquero si necesitas un corte de pelo". Como es obvio, siempre te responderá que sí.

Cómo elegir un buen asesor financiero

Entonces, ¿qué debe ofrecerte un asesor financiero? De entrada, debe ponerse en tu lugar, debe escucharte -a pesar de que parezca una obviedad que se le presupone, no siempre ocurre-, debe ser cercano y debe comprender lo que buscas, lo que estás dispuesto a arriesgar y adónde desear llegar. De forma más concreta, ese experto tiene que ser capaz de encajar en las características que figuran a continuación.

  1. El asesor financiero debe ser independiente. Sin duda, el punto más importante. No se trata de que te 'endose' un producto por el que va a cobrar una comisión, dado que entonces pierde su independencia, sino de que mire por tus intereses. Ello supone, aunque parezca contradictorio, que es mejor que cobre de ti por los consejos que te da o por lo que tú ganas. Acudiendo de nuevo al paralelismo con otras profesiones, si a un médico o a un farmacéutico le dieran una comisión por recomendar o vender un determinado medicamento, ¿cuál ofrecería?
  2. Casi huelga decir que el asesor debe estar debidamente cualificado, pero no hay que olvidarlo. Esa formación puede hacer que saque mayor rendimiento a tu dinero y que éste corra menos riesgos, al evitar decisiones equivocadas.
  3. El especialista en este campo debe conocer 'al dedillo' tu perfil: situación personal, capacidad inversora, riesgo, expectativas de rendimiento, etc.
  4. Un asesor financiero debe explicarte las posibles rentabilidades, pero dejando bien claros también los peligros de un producto u operación, entre ellos, por ejemplo, los riesgos que debes conocer antes de invertir en renta fija.
  5. El asesor financiero debe 'hablar tu idioma', evitando los tecnicismos en la medida de lo posible, siendo capaz de explicar sus recomendaciones financieras en un lenguaje correcto, pero entendible para ti, como cliente, sin usar términos complejos o vagos para destacar u obviar ciertas cuestiones.
  6. Cuando hablas con tu asesor -sea en persona, por teléfono o por cualquier otro medio- no es para que te dé una conferencia ni para que exhiba sus conocimientos. Si es de verborrea descontrolada y no te escucha, como ya se ha apuntado, quizá te convenga otro experto.
  7. Sin prisas ni presiones. Un asesor financiero responsable no apremia a su cliente para que contrate un producto del que éste no se encuentra plenamente convencido. Una frase como “la oferta de este producto termina mañana” debería despertar las alertas del inversor, según sostienen desde la Asociación Europea de Planificación Financiera (EFPA, por sus siglas en inglés). En ese sentido, pueden interesarte varios consejos y claves para invertir a corto plazo con éxito.
  8. Si el asesoramiento que te da el experto no te cuadra, analiza con detenimiento cada maniobra, ya que aquél debe evitar a toda costa recomendarte productos u operaciones que no se adapten a tus expectativas y necesidades.
  9. Un asesor responsable y ético te facilitará la información del producto financiero por escrito. De esa manera, podrás analizarla con calma: posibles comisiones o penalizaciones, tasas de interés, riesgos, etc.
  10. Por descontado, debe ser capaz de resolver todas las cuestiones sin que te quede atisbo de duda sobre cualquier apuesta inversora.
  11. Al profesional se le debe exigir acompañamiento durante toda la trayectoria vital de la inversión.
  12. Asimismo, el especialista debe ser capaz de adaptarse a los distintos momentos de tu idea inversora, de tener la flexibilidad suficiente para llevarte de la mano en tu programación financiera.
  13. El asesor no debe empecinarse en 'colocarte' ciertos productos. Si no estás convencido, debe tener el conocimiento y la flexibilidad suficientes para proponerte distintas opciones acordes con tu perfil, aclarando siempre las ventajas e inconvenientes que entraña cada una de ellas, subrayan desde la EFPA.
  14. Actualización constante. El asesor financiero debe estar al día de todos los movimientos del mercado y tenerlos en cuenta a la hora de plantearte las mejores alternativas de inversión.
  15. Como en la mayoría de los aspectos de la vida, te recomendamos que compares. Prueba a plantear tu caso a varios asesores financieros a ver qué posibilidades y soluciones te ofrecen. Así podrás decidir cuál se adapta mejor a tus necesidades y demandas.

El asesor financiero no es sólo para ricos

Por otra parte, a pesar de que aún persiste la percepción de que el asesor financiero es únicamente para personas adineradas, no tiene por qué ser forzosamente así. De hecho, hay opciones para casi todos los bolsillos (evidentemente, debe haber un cierto capital de partida para invertir).

Cómo contactar con un asesor financiero

Finalmente, aunque el primer movimiento de posibles inversores es acercarse a su oficina bancaria, hay otros caminos. En ella, en general, como ya se ha indicado, vas a encontrar comercializadores de productos. Sin embargo, existen diversas vías para encontrar un asesor financiero. Aquí te proponemos tres: la Asociación Española de Asesores Financieros y Tributarios (AEFT), la ya citada Asociación Europea de Planificación Financiera y, en último lugar, la herramienta del portal Finect que, tras rellenar un formulario, te propondrá, en todo caso, entre dos y tres asesores para que tú escojas el que mejor te cuadre.

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