Trabajé en una conocida cadena hotelera durante tres años: esto es lo que puede sorprender a los huéspedes

Dani Quesnel
| Traducido por: 
Woman walking through hotel lobby.
Jacob Lund/Shutterstock
  • Trabajé en una conocida cadena hotelera durante tres años, y muchas cosas del trabajo me sorprendieron.
  • El personal podía asaltar las cajas de objetos perdidos si nadie reclamaba los artículos pasados 90 días. 
  • Me di cuenta de que muchos huéspedes no hacían el check-out de sus habitaciones, lo que dificultaba mi trabajo.

Pensaba que se me daba bien viajar hasta que empecé a trabajar en un hotel. Estar entre bambalinas durante tres años cambió por completo mi perspectiva.

Estas son las cosas más sorprendentes del trabajo.

Podía ofrecer una cantidad de artículos de aseo sorprendentes a los huéspedes.

Toiletries by a hotel room's sink.
AlxCreate/Shutterstock

Antes de mi trabajo, pensaba que los artículos de aseo gratuitos de un hotel se limitaban a pequeños jabones, champús, acondicionadores y lociones. Pero las recepciones suelen tener mucho más que ofrecer.

Mi hotel tenía cosas que nunca se me había ocurrido pedir, como toallitas para el maquillaje y cepillos para el pelo.

Ahora, cuando me alojo en un hotel, pregunto a los recepcionistas antes de ir a comprar artículos de aseo que olvidé meter en la maleta.

Nuestra consigna de objetos perdidos era una mina de oro

Los huéspedes se dejaban a menudo sus pertenencias, y era sorprendente lo poco que volvían a por ellas.

Los 9 objetos que más se olvidan en los hoteles

Mi hotel guardaba los objetos perdidos durante 90 días antes de que el personal pudiera reclamarlos.

De vez en cuando encontraba algo que merecía la pena, como una plancha de pelo que todavía uso.

hotel guest speaking to an employee behind the front desk
DC Studio/Shutterstock

Las ventajas y descuentos para empleados eran estupendos

Trabajaba para una cadena hotelera bastante grande, así que me hacían un descuento considerable en todos sus establecimientos. Una vez pagué solo 35 dólares (32 euros) por una noche en una habitación.

Mi hotel también tiene un programa de fidelidad, por lo que los empleados recibían puntos por inscribir a los huéspedes. Al canjearlos, podía conseguir estancias gratuitas en hoteles y tarjetas regalo de conocidas cadenas comerciales.

Los huéspedes rara vez hacían el check-out de sus habitaciones

El registro de salida permite al personal del hotel saber cuándo una habitación está vacía para que puedan empezar a limpiarla y volver a ocuparla. Por desgracia, muchos huéspedes se saltaban este paso.

Algunos días, tenía que recorrer el hotel e inspeccionar 50 habitaciones o más, lo que dificultaba mi trabajo.

El check-out no tiene por qué ser difícil: a veces basta con avisar a la recepción de que la habitación está vacía.

Aprendí mucho de nuestros huéspedes

Guests at the front desk of a hotel.
Hinterhaus Productions/Getty Images

Algunos de nuestros huéspedes venían a la ciudad por motivos profesionales, lo que a menudo significaba que estaban trabajando en proyectos interesantes.

Los huéspedes me contaron cosas interesantes sobre sus profesiones y acontecimientos locales, como los próximos proyectos de construcción de la ciudad.

También fue divertido recibir huéspedes internacionales en nuestra pequeña ciudad canadiense. La diversidad propició conversaciones interesantes y educativas, que me enseñaron mucho sobre las distintas culturas.

También me gusta aprender nuevos idiomas, y tener clientes de todo el mundo a menudo me ayudaba a practicarlos.

Mi trabajo era bastante fácil y poco estresante

Mi hotel era pequeño y, por lo general, bastante tranquilo.

Cuando no estaba ayudando a un huésped o haciendo otras tareas, podía leer, ver programas de televisión o estudiar.

En general, fue un trabajo sorprendentemente poco estresante. Recomendaría encarecidamente trabajar en la recepción de un hotel a cualquier persona a la que le guste la atención al cliente.

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