El Gobierno quiere tener lista para este verano una primera versión del modelo fundacional IA que prometió Sánchez

Inteligencia Artificial
  • La nueva Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial estipula que para verano de 2024 el Gobierno podría presentar la primera versión de su modelo fundacional.
  • El ministro Escrivá ya confirmó que no buscan competir con OpenAI, sino ofrecer una alternativa de calidad, abierta y transparente.

El Consejo de Ministros ya ha aprobado la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA) que, en un principio, guiará las inversiones y proyectos del Gobierno en el ámbito para 2024 y durante 2025. El documento incluye plazos para algunos de los grandes anuncios en política digital que ha protagonizado el Ejecutivo en los últimos meses.

Por ejemplo, el pregonado modelo fundacional propio que Sánchez prometió a las puertas del Mobile World Congress podría tener una primera versión este mismo verano. La ley de ciberseguridad será aprobada no más tarde de este 2024. Y la transposición de una directiva europea para exigir criterios de ecosostenibilidad a los centros de datos, igual. Así se desprende del texto, que puedes ver aquí.

El primer modelo fundacional propio se lanzará en verano de 2024, para lo que se han movilizado ya 2,2 millones de euros. El Gobierno espera tener modelos especializados para sectores concretos para finales de este mismo año, para lo que mueve otros 3 millones de euros. 

Eso sí, el desarrollo de un corpus de datos amplio "y de elevada calidad" con el que poder entrenar sus modelos tanto en español como en las lenguas cooficiales del Estado no habrá terminado tiene como plazo hasta finales de 2025, 

Pedro Sánchez anuncia la creación de un gran modelo lingüístico de IA entrenado en castellano y en las lenguas cooficiales

No es la primera vez que España tiene una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial. Su predecesora fue un documento con el que se quisieron movilizar 600 millones de euros para el período comprendido entre 2021 y 2023.

A tenor de lo que avanzó el ministro de Transformación Digital, José Luis Escrivá, esta nueva ENIA para 2024 y 2025 espera elevar esa inversión pública hasta los 1.500 millones de euros, aterrizando algunos aspectos que ya sembró el documento previo y poniendo a España en el foco en un momento en el que la inteligencia artificial capta el interés de todo el mundo.

Mayo de 2024 es un momento bien distinto a diciembre de 2020, cuando la primera Estrategia de IA fue presentada. En aquella ocasión, fue el mismísimo Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, el que se encargó de anunciar el documento en un acto exclusivo al tema convocado en la Moncloa. Entonces no existía ni ChatGPT, el producto que ha llevado la IA generativa al mainstream.

En aquella ocasión la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial nacía bajo el marco de la Agenda España Digital 2025 —ahora 2026— y fue uno de los primeros hitos de la anterior legislatura en el marco de las políticas digitales. Otro, por ejemplo, fue la Carta de Derechos Digitales que nacía con polémica y que todavía hoy tiene algunos flecos por desarrollar.

Pedro Sánchez, es verdad, fue quien protagonizó el anuncio de que España desarrollaría su propio modelo fundacional. Es el primer país en anunciar un proyecto tan ambicioso como ese. No hay que confundir modelo fundacional con un modelo de IA generativa: los modelos fundacionales son aquellos que tienen una documentación y una cantidad de datos masiva.

El propósito de España con su modelo fundacional, según explicitó después la secretaria de Estado de Digitalización Mayte Ledo en su primera entrevista con un medio de comunicación o confirmó el propio Escrivá esta semana en rueda de prensa es que este modelo se constituya como alternativa segura y abierta para quienes quieran desarrollar aplicaciones en español o en lenguas cooficiales.

No en balde, la propia Real Academia ha mostrado su interés en los últimos años por estar más cerca de los debates en torno a la IA. Si ya hay muchos hispanohablantes que están dejando palabras en desuso porque el corrector les indica —equivocadamente— que son palabras incorrectas o inexistentes, es fácil intuir que esa dinámica se acelerará con los modelos de texto.

Sin embargo, es también cierto que Sánchez ha delegado mucho más los discursos en torno a las políticas digitales del Gobierno en los responsables de su cartera. En los últimos estertores de la pasada legislatura, Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización. Ahora, en el propio Escrivá, ministro de Transformación Digital.

Fin a la era de los anuncios grandilocuentes: toca controlar el balón

Lo que parece un síntoma también es una consecuencia. Sánchez, como presidente del Gobierno, pudo protagonizar algunos de los grandes anuncios digitales de España en un momento en el que la pasada legislatura acababa de comenzar, el país se enfrentaba a una crisis sanitaria sin precedentes y había que sentar las bases de lo que daría de sí la acción política del Ejecutivo.

También suma, claro, que la agenda mediática haya estado en las últimas semanas más centrada en otros temas como el de la vivienda o en el amago de dimisión que protagonizó el propio Sánchez, así como en las elecciones tanto gallegas en febrero, vascas en abril, catalanas hace unos días y europeas en junio.

Ese tiempo ya ha sido superado. Ahora es el momento de concretizar muchas de esas grandes propuestas. Algunas de ellas ya están en marcha. Lo detalló el propio Escrivá esta misma semana al abordar las ocho palancas que guían la nueva Estrategia Nacional de IA.

En capital humano, por ejemplo, José Luis Escrivá incidió en que el talento sería "escaso" en el ámbito de la IA, razón por la que ampliaría la inversión en becas y cátedras a crear en los centros de investigación y equipos que ya se conformaron al albur de la primera Estrategia de IA. También en el ámbito de la supercomputación, con una dotación ampliada al MareNostrum de Barcelona.

Pero muchas de las propuestas que contiene esta nueva Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024-2025 son iniciativas legislativas que han pasado desapercibidas en su anuncio.

Los principales plazos y novedades de la ENIA

Una ley de ciberseguridad, un desarrollo del modelo del dato en la Administración General del Estado —que podría desembocar en otra ley—, una transposición de una directiva europea para que la construcción de centros de datos cuenten con criterios ecosostenibles. Todos estos proyectos forman parte de la nueva ENIA, y tienen fecha para cumplirse.

La primera ya la anunció el propio Escrivá a principios de año. El Gobierno ya puso en marcha hace dos años la ley de ciberseguridad 5G, aunque finalmente el propio departamento que dirige Escrivá ha descartado desarrollar una lista de proveedores de riesgo para las instalaciones de equipos 5G, eludiendo así la polémica sobre la potencial inclusión de Huawei en la misma.

Esta nueva ley de ciberseguridad, en palabras del propio ministro, pondrá el foco no tanto en la mitigación y respuesta de incidentes informáticos —que también— sino en la prevención y antelación para evitarlos. Se espera que esta nueva ley de ciberseguridad esté aprobada antes de que acabe 2024.

 

Exactamente el mismo plazo se da para la transposición de una directiva europea que permita incluir en la legislación española una serie de criterios sobre sostenibilidad para los nuevos centros de datos que se levanten en el territorio: el Gobierno es consciente del gran consumo de electricidad y agua que pueden conllevar estas infraestructuras digitales.

Esa transposición y el desarrollo de un marco para ordenar la instalación y creación de esos centros de datos por todo el país llegarán antes de que acabe 2024, si bien la creación de un sello que acredite que los centros de datos cumplen con esos criterios ecosostenibles no se producirá hasta 2025.

Por parte del Gobierno del dato, la Estrategia Nacional de IA contempla que antes de que termine este año se cree un "laboratorio de innovación" que también sirva como incubadora de casos de usos de inteligencia artificial en el sector público. Para que esto se produzca antes de que acabe el año, el Gobierno destina 21 millones de euros.

Deja ya para 2025 la creación de un nodo de servicios tecnológicos basados en IA centralizados para toda la Administración, así como el desarrollo de un modelo común de gobernanza. Al fin y al cabo, para ello es necesario contar con la primera versión de un modelo fundacional propio, como el que pregonó Sánchez. Habrá que esperar para ello hasta este mismo verano.

Descubre más sobre , autor/a de este artículo.

Conoce cómo trabajamos en Business Insider.