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No toda la inteligencia artificial es igual, estos son los distintos tipos que existen

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No toda la inteligencia artificial es igual, estos son los distintos tipos que existen
  • Desde las máquinas que cubren los procesos cognitivos más básicos, a máquinas capaces de expresar sentimientos y emociones humanas. La inteligencia artificial abarca un amplio terreno aún por descubrir.
  • La evolución de esta rama de la robótica ha ido creando diferentes tipos de inteligencia artificial más y más elaborada.
  • La inteligencia artificial simula el comportamiento de la mente, por lo que no es extraño que su evolución se oriente a conseguir conciencia de sí misma.

Además de la inteligencia que se les supone, los humanos engloban sus habilidades cognitivas en distintos tipos de inteligencias: inteligencia creativa, emocional, social, etc. De la misma forma, no todas las inteligencias artificiales son iguales y se diferencian entre ellas por su nivel de complejidad.

La inteligencia artificial se está convirtiendo en todo un fenómeno tecnológico en sí mismo y no hay día que no surjan noticias sobre la aplicación del machine learning y la inteligencia artificial a cualquier ámbito de la vida mejorando la eficiencia de esa tarea.

No toda la inteligencia artificial es igual, estos son los distintos tipos que existen

Para adaptarse a un rango tan amplio de tareas, la inteligencia artificial ha tenido segmentarse para evolucionar más rápidamente, generando diferentes tipos de agentes de inteligencia artificial, cada uno más complejo que el anterior.

Máquinas reactivas, inteligencia artificial en su forma más básica

Las máquinas con inteligencia artificial reactiva son las más fáciles de comprender para el común de los mortales, ya que es lo que más se acerca al funcionamiento tradicional de un ordenador al que se le proporciona una serie de datos y debe procesarlos para obtener un resultado satisfactorio.

Este tipo de inteligencia artificial cuenta con una base de datos en la que se incluyen toda la información que puede necesitar para desarrollar su tarea, así como los conocimientos para usar y combinar toda esa información para lograr un resultado lo más satisfactorio posible.

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Sistemas de inteligencia artificial tan famosos como Deep Blue, el superordenador desarrollado por IBM para derrotar a finales de los 90 a Garri Kaspárov son un buen ejemplo de este tipo de máquinas reactivas.

La inteligencia artificial a la que se enfrentó el maestro de ajedrez contaba con una base de datos con las jugadas de los grandes maestros del ajedrez de todos los tiempos, incluidas las partidas de Kaspárov, y su motor de cálculo le permitía evaluar 200 millones de posiciones por segundo. Sin embargo, lo único que Deep Blue podía hacer era reaccionar ante los movimientos del campeón mundial, nada de creatividad o talento artístico en sus decisiones.

Inteligencia artificial

A pesar de que se necesita una gran capacidad de procesamiento para gestionar 300 millones de opciones y elegir solo una como la más adecuada, esta forma de inteligencia artificial es de las más sencillas que se pueden encontrar, al menos en su concepto.

Inteligencia artificial con memoria limitada

Que el nombre que se le ha dado a esta categoría de inteligencia artificial no te lleve a engaño, los agentes de inteligencia artificial con memoria limitada son los que más se están expandiendo en la actualidad. Su nombre no hace referencia a la cantidad de memoria física que utilizan estos dispositivos, sino a su capacidad para registrar o "recordar" experiencias pasadas para aplicarlas en sus decisiones. 

Se utilizan en aplicaciones tan variadas como la industria de la automoción, la inteligencia artificial integrada en dispositivos móviles o los asistentes por voz. Estos sistemas utilizan el aprendizaje automático para, en base a unos conocimientos base, añadir nueva información a su base de datos para mejorar su funcionamiento.

Un ejemplo ilustrativo de este tipo de tecnología lo puede encontrarse en las cámaras de los nuevos móviles como el Huawei Mate 20 Pro, que basándose en una base de conocimiento precio sobre parámetros en fotografía, analiza la escena que vas a fotografiar mediante un sistema de detección de objetos e identifica la posición que cada uno de ellos ocupa en la escena, así como la intensidad de luz.

Huawei Mate 20 Pro
Business Insider España

En base a esos datos, que son únicos en cada escena, aplica la configuración adecuada a la cámara para obtener la mejor calidad de imagen en cada toma. En definitiva, este agente de inteligencia artificial integrado en los móviles son como una especie de ayudante que "potencia" las habilidades como fotógrafo del usuario. 

La inteligencia artificial utilizada para el coche autónomo también se categoriza en este apartado ya que se basa en una serie de datos establecidos, como calles, señales u obstáculos, con datos en constante cambio como son la velocidad y distancia de otros vehículos, etc.

Máquinas basadas en la teoría de la mente

La teoría de la mente es un principio psicológico en el que se sostiene que todos los seres vivos pueden tener emociones y pensamientos que afectan a su comportamiento y afectarán a las decisiones que tomen.

Esta capacidad de procesar emociones y exponerlas al entorno es uno de los grandes pilares en los que se basan las sociedades humanas, por lo que supone el primer paso en la integración de la inteligencia artificial como parte de esa sociedad y no como un mero dispositivo. Este planteamiento base ya plantea un funcionamiento mucho más humano en el desarrollo de procesos de inteligencia artificial ya que el agente de inteligencia artificial debe ser capaz de comprender las emociones de su interlocutor y ser capaz de mostrar las suyas propias.

No toda la inteligencia artificial es igual, estos son los distintos tipos que existen

Por el momento esta categoría se encuentra solo en fase experimental, pero ya existen procesos capaces de detectar estados de ánimo en las personas por los microgestos de su cara, los matices de la voz y otros indicadores de conducta humana.

Por ejemplo, si alguien le está usando un volumen alto y un tono de voz brusco para dirigirse a quien hay detrás del mostrador de atención al cliente, para cualquier humano sería fácil interpretar que esa persona se siente defraudada con el servicio ofrecido, porque es así como se sentiría cualquiera si se encontrara en su situación. Los humanos son capaces de reconocer los sentimientos en otros porque pueden sentirlos e identificarlos, ¿podrán hacerlo algún día las máquinas gracias a la inteligencia artificial?

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Esta capacidad para de obtener información sobre el estado psicológico de los interlocutores con los que la inteligencia artificial debe interactuar es un paso, pero todavía queda un largo camino por recorrer para conseguir que un agente de inteligencia artificial sea capaz de procesar ese estado de ánimo y mostrar algo parecido a lo que un humano podría reconocer como empatía real.

Inteligencia artificial con conciencia de sí misma

Si las máquinas de teoría de la mente son una categoría que se encuentra en una fase muy primaria de desarrollo, los sistemas de inteligencia artificial con conciencia de sí misma se encuentra en un estado meramente teórico.

Inteligencia artificial

En realidad, este sería el máximo nivel de inteligencia artificial ya que sería el más próximo a los seres vivos. En este estadio de la inteligencia artificial, la máquina comprendería sus sentimientos y sería capaz de ponerlos en un contexto teniendo una perspectiva de sí mismos.

No cabe duda de que esta es una forma de inteligencia artificial que todavía tardará algún tiempo en llegar, pero su desarrollo está íntimamente ligado a la comprensión de los mecanismos del aprendizaje de los algoritmos que forman la inteligencia artificial y de la capacidad de utilizar las experiencias pasadas para generar una mejor respuesta a los problemas.