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Un nuevo estudio vincula la falta de sueño con las primeras etapas del Alzheimer

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Kevin Grieve/ Unsplash
  • El insomnio es uno de los trastornos de sueños más frecuentes en la población.
  • La mala calidad del sueño tiene consecuencias serias sobre el organismo a nivel físico y mental.
  • Una nueva investigación ha vinculado el insomnio con mayor riesgo de padecer demencia.
  • El estudio elaborado por Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC), centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall, ha encontrado que las personas con insomnio presentan cambios en su estructura cerebral en zonas vinculadas con las etapas tempranas del Alzheimer.
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Una de cada tres personas sufre un trastorno del sueño en España, siendo el insomnio el más habitual, con una incidencia de entre el 20% y el 30%.

Dormir mal no es un problema banal.

Más allá de las incomodidades de pasar una larga noche dando vueltas, las repercusiones en el día a día de la carencia de sueño puede afectar tanto física como mentalmente.

Entre las muchas consecuencias que la carencia de sueño puede tener en el organismo se encuentran un mayor riesgo de padecer sobrepeso, hipertensión e incluso enfermedades cardíacas o cáncer.

Ahora, un nuevo estudio se suma a la creciente evidencia que vincula la mala calidad del sueño con un mayor riesgo de padecer demencia en la vejez.

Una investigación reciente elaborada por el Barcelonaβeta Brain Research Center (BBRC) ha encontrado que  las personas con insomnio presentan cambios en el rendimiento cognitivo y la estructura cerebral en áreas claves que se ven afectadas en etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer.

Leer más: 6 factores que pueden aumentar el riesgo de padecer Alzheimer

El estudio, publicado en la revista Alzheimer’s Research and Therapy, ha analizado la calidad de sueño de 1.683 adultos sin alteraciones cognitivas de los cuales 615 padecían insomnio.

Entre las conclusiones obtenidas, una peor calidad del sueño se relaciona con un peor resultado en pruebas cognitivas.

Más allá de eso, las evidencias encontradas han demostrado que aquellos participantes con insomnio presentan un menor volumen en algunas regiones cerebrales (como el precúneo o el córtex cingulado posterior) afectadas en etapas tempranas del Alzheimer.

Por oro lado, los resultados del estudio muestran además, que los efectos del insomnio sobre el cerebro se potencian en personas portadoras de APOE-ε4 (una de las tres variantes del gen APOE), teniendo un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

“Estos hallazgos sugieren la presencia de procesos de inflamación cerebral que podrían tener un papel clave en la asociación entre la calidad del sueño y el Alzheimer”, destaca el Dr. Oriol Grau, primer autor del estudio.

La relación entre la falta de sueño y el Alzheimer, cada vez más evidente

No es la primera vez que una investigación científica logra establecer relaciones entre la mala calidad del sueño y el riesgo de padecer Alzheimer.

A principios de 2018, un estudio publicado en el diario JAMA Neurology encontró que adultos con una memoria sana y un ritmo circadiano irregular  —relacionado con los ciclos del sueño—  mostraban un aumento de una sustancia llamada placas amiloides, que podía ser una señal temprana de Alzheimer. 

En 2015 otra investigación encontró cómo la falta de sueño puede conducir a una acumulación de beta-amiloide en el cerebro.

Al analizar imágenes cerebrales de los pacientes, estas mostraron que aquellos adultos que dormían mal tendían a tener niveles más altos de esta sustancia en sus cerebros.

"El sueño está ayudando a eliminar las proteínas tóxicas por la noche, evitando que se acumulen y destruyan potencialmente las células cerebrales", reconocía por aquel entonces Matthew Walker, autor principal del estudio.

Ya en 2013 otra investigación, esta vez sobre ratones, encontraba que el sueño permitía que el líquido cefalorraquídeo (localizado en el cerebro y la columna vertebral) pueda mezclarse con otros fluidos para eliminar el beta-amiloide del cerebro.

Leer más: Qué soluciones propone la ciencia para combatir el insomnio

Para intentar frenar estos efectos, algunos consejos aportados por la ciencia para combatir el insomnio pasan por favorecer horarios de sueño regulares y un entorno propicio al sueño.

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