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"Todos somos rehenes en un secuestro organizado por multimillonarios", según el experto que tiene en un sinvivir a los más ricos del mundo

Anand Giridharadas.
Anand Giridharadas. Matt Winkelmeyer/Getty Images
  • Anand Giridharadas es un autor y profesor detrás del libro Winners Take All, una crítica mordaz a la manera en la que las élites se relacionan con la filantropía.
  • Afirma que las élites occidentales se ocultan tras la tapadera de cambiar el mundo para proteger sus intereses y reducir la eficacia del cambio democrático.
  • Es crítico con Davos, con las proclamas corporativas que prometen resolver los problemas sociales y con el hecho de que Howard Schultz y Michael Bloomberg se presenten como candidatos a la presidencia de EE.UU..
  • Asegura que las políticas públicas son la única manera de afrontar significativamente los desequilibrios de la desigualdad en EE.UU., con mayores impuestos a los más ricos como principal medida.
  • Este artículo es parte del especial Better Capitalism de de Business Insider.

En 2015, Anand Giridharadas se dio cuenta de que el mundo en el que vivía se sostentaba en una farsa.

Como miembro durante 5 años del Aspen Institute y antiguo analista para McKinsey, ha vivido y trabajado junto a las élites que creían que podrían salvar el mundo con su intercambio de ideas, su filantropía y con lo que denominan capitalismo consciente. Pero comenzó a parecerse a MarketWorld, un término que él mismo acuñó para referirse a la burbuja dentro de la que se cree que el sector privado podrá resolver cualquier problema con dinero.

Giridharadas decidió ser transparente con sus compañeros de Aspen y pronunció un discurso en el que defendió que "no siempre somos los líderes que creemos ser", lo que generó una mezcla de reconocimiento e indignación.

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Giridharadas ha escrito para el New York Times, ha sido profesor de periodismo en la Universidad de Nueva York y, a finales del año pasado, publicó el libro Winners Take All

Se trata de un minucioso y matizado despiece de ese MarketWorld que asegura que las empresas deberían trabajar para hacer menos daño, pero que los cambios sistémicos deben provenir de cambios políticos. Su tesis es, por lo tanto, no solo una crítica cultural sino también política, a través de un punto de vista progresista.

El libro está viviendo una segunda oleada de popularidad en la antesala del encuentro anual del Foro Económico Mundial en la localidad suiza de Davos, en el que salió a colación, y con el inicio oficial de la campaña presidencial de 2020 en EE.UU..

Giridharadas ha hablado con Business Insider EE.UU. sobre Davos, sobre el concepto de better capitalism, sobre su oposición acérrima a Howard Schultz y Michael Bloomberg como candidatos a la presidencia y sobre por qué quiere que los estadounidenses arrebaten a los multimillonarios el control de su país.

La transcripción a continuación ha sido editada por motivos de longitud y claridad.

Richard Feloni: En tu opinión, ¿qué representa Davos? ¿La edición de este año en concreto te ha despertado alguna idea en particular?

Anand Giridharadas: Creo que Davos es una reunión familiar de los plutócratas que han arruinado al Occidente moderno. Nunca he ido, por lo que soy un mero crítico cultural que observa desde la distancia, pero me parece una reunión de genre que cree que está cambiando el mundo cuando lo cierto es que son ellos los que necesitan cambiar. Una reunión de gente que utiliza la idea de impulsar el cambio como una especie de lubricante en el motor de la muerte, de gente que apuesta por la generosidad como un sustituto barato de la justicia.

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Y lo bueno de la edición de este año de Davos es que la máscara se ha caído. Normalmente, son capaces de ir allí y sacarse de la manga sus inversiones de impacto tipo Bono, sus criterios ESG lo que sea, impacto social, social esto, social lo otro, es decir, cualquier cosa excepto justicia social. Y les funciona. Y esta vez, en gran medida por que ha surgido un creciente coro de voces críticas, de las que yo soy una de muchas. Mucho más prominentes son Alexandria Ocasio Cortez o Elizabeth Warren, defendiendo posturas realmente valientes sobre cómo cambiar el mundo de verdad, como luchar en serio contra la desigualdad estructural. Mucha de esa gente, cuando se les pregunta por estas propuestas específicas... bueno, no sé si has visto las declaraciones de Gates y Blair sobre mí...

Feloni: ¡Qué buena promoción para tu libro!

Giridharadas: Una cosa sensacional. Se hacía evidente que cambiar el mundo no es lo que parece y que cambiar el mundo es algo ajeno a ellos.

Lo que resultó evidente cuando criticaron las propuestas de Ocasio Cortez o cuando insinuaron que soy un comunista o cuando se rieron de mis críticas, es que cambiar al mundo se ha convertido en su método de desechar de cualquier consideración seria las ideas que podrían amenazar el poder de sus privilegios. Y así queda claro lo que es Davos, que es un encuentro en el que se usan los problemas del mundo como un mecanismo para hacer aquelarre, formando un cártel contra el cambio real.

Lo realmente genial es que esta gente entiende, y puede que las anteriores generaciones de plutócratas no lo hicieran, que no puedes combatir la presión pública de la gente que apoya el cambio disparando a mineros o acosando a sindicatos a plena luz del día. Lo hacen en secreto. Y lo que hacen en realidad es contraatacar asegurando que son una de esas personas. Aseguran ser revolucionarios, estar luchando por la gente y las modestas iniciativas positivas que llevan a cabo les dan una credibilidad que se paga por sí sola.

Las empresas no deberían ser gobiernos en miniatura

Feloni: Hay gente como Larry Fink de BlackRock señalando cómo todas las empresas deben alinearse en torno a una finalidad y no a los beneficios. Los que los directivos me dicen a menudo es "mira, ya sean consumidores o empleados potenciales, esto es lo que quieren". ¿Cómo ves las iniciativas sociales que parten de empresas que hacen cosas buenas, incluso si las hacen por motivos cínicos?

Giridharadas: No quiero entrar en las motivaciones, porque cuando preguntas de dónde vienen, la verdad es que no lo sé. Mi impresión es que el tipo de los zapatos Toms no intenta ganar todo el dinero posible y distraernos de algo, y que realmente cree haber encontrado la forma de ayudar a la gente de la mejor manera que puede. Mi impresión es que cuando Goldman Sachs o JPMorgan operan en algunas de las comunidades en las que Toms han llevado a cabo alguna iniciativa, sus motivaciones son muy diferentes.

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Pero lo que estoy defendiendo es que realmente eso no importa porque lo que ambos representan es un esfuerzo por resolver los problemas públicos de forma privada, y por lo tanto, lo que ambos representan es un intento de reclasificar los problemas. Y si miras hacia atrás en la historia a problemas como a principios del siglo XX, cuando muchos niños, en lugar de estar en la escuela, trabajaban en fábricas. Obviamente eso ahora es ilegal, y creo que la mayoría de la gente estaría de acuerdo en que fue un progreso. No creo que pudieras haber solucionado ese problema haciendo que algunos propietarios de fábricas sean capitalistas más conscientes. Como sociedad, o permites que los niños trabajen en lugar de que invertir en sus conocimientos o no. Esa es una elección necesariamente pública.

De manera similar, si piensas en la segregación racial, creo que tú y yo estaríamos de acuerdo en que sería extraño si el enfoque sobre la segregación en la década de 1940 en Alabama fuera a decir: "Bueno, vamos a crear algunos puntos de luz. Pongamos en marcha restaurantes dirigidos por blancos a los que no les importe servir a personas negras, celebrémoslo y démosles una certificación, y los pondremos en revistas y en las listas sobre los cambios en el mundo. Celebremos lo bueno". Creo que eso realmente nos sentaría mal a ti y a mí. Quiero decir, en la superficie, ¿qué hay de malo en eso? Pero parece una respuesta extraña a un problema que es necesariamente sistémico.

Es como decir: "Bueno, tengamos mejores compañías de atención médica que compitan contra Oxycontin y sean más responsables en la forma en que lo recetan". Nuevamente, creo que tú y yo estaremos de acuerdo en que eso no va a funcionar dado el tipo de problema que tiene la crisis de los opiáceos, dada la dinámica de la adicción, las formas en que las compañías farmacéuticas tienen poder político, la forma en que todo el proceso de ventas de medicamentos a médicos está tan manipulado. Tener un capitalismo mejor, más agradable y consciente para competir contra los demás, simplemente no va a funcionar.

Feloni: Recuerdo una conversación que tuve con Jay Coen Gilbert, que es uno de los cofundadores de B Lab, y sé que tú has hablado con Andrew [Kassoy, otro de los cofundadores de B Lab], y algo que comprendí es que Coen Gilbert sí considera que lo que hace es intentar crear un impulso que ayude a que los gobiernos hagan algo. Eso se refleja en estados concretos aprobando la ley de beneficios corporativos o a Elizabeth Warren citándoles en el ensayo en el que anunció el borrador dela Ley de Capitalismo Responsable, que ampliará y llevará a cabo mucho de lo que ha propuesto Coen Gilbert a nivel federal.

Entonces, incluso si podemos estar de acuerdo en que estos son problemas que deben resolverse públicamente, si hay alguien como Coen Gilbert con B Lab o alguien similar en una posición de poder en una corporación, ¿qué se supone que deben hacer cuando todo ya está configurado de manera que es básicamente la segunda Edad Dorada y las corporaciones son más fuertes que la democracia en este momento?

Giridharadas: Creo que es fascinante el ejemplo de B Corp y que la propuesta de Elizabeth Warren es un gran avance. Lo de B Lab forma parte de ese sentimiento tan influente en la actualidad, que implica, como Andrew Kassoy me explicó en el libro, "hacer el bien más fácil". Mucha de la RSC genera impacto aquí y allá, se trata de crear mecanismos y modalidades e incluso solo reconocimiento social para que las empresas reciban más aprobación cuando actúan correctamente. Y creo que está muy bien y que hay en ello un potente efecto demostrativo, pero lo que se necesita en el momento en el que nos encontramos, nos corresponde tanto o más hacer que sea más difícil hacer algo malo. Me parece que hacer que 5.000 o 10.000, o incluso 20.000 empresas lo hagan bien, mejor, o se certifiquen a sí mismos como mejores, palidece en comparación con el efecto de haber hecho ilegal dañar el clima, haciendo que sea ilegal emplear personas de maneras que los llevan al hambre cuando trabajan horarios semanales de 40 horas.

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Feloni: ¿Hay alguna manera de que consideres positiva una iniciativa en la esfera privada incluso si trae algún tema al debate público y posibilita que se lleve a cabo una acción pública?

Giridharadas: Creo que lo que ha pasado con B Lab es realmente el caso ideal de lo que defiendo, que es un que un pequeño experimento privado no siga siendo privado, si no que han luchado por cambiar leyes estatales, haciendo posible actual mejor, y entonces Elizabeth Warren puede tomar esa iniciativa y llevarla a campaña. Esto es exactamente lo que deseo que pase. Realmente, deseo que más cosas sigan ese modelo de algo que comienza en el sector privado y se encauza a las políticas públicas..

Feloni: Fui a Detroit para hacer un perfil de Dan Gilbert, y para mí es un ejemplo extremo de dónde está el país en este momento. Ha invertido más de 5.000 millones de dólares en la ciudad, y es una locura cómo un multimillonario tiene tanta influencia sobre una gran ciudad estadounidense. Pero lo que también sucedió en ese momento era que habían pasado años en los que tanto el gobierno estatal como el de la ciudad fracasaron por completo. ¿Qué te dice eso acerca de EE.UU., en una situación en la que el sector público le falló a una ciudad y luego un multimillonario se convierte en la principal fuente de que entre capital?

Giridharadas: Déjame responderte de esta manera. Mira, creo que las donaciones privadas pueden incubar una acción pública. Puede haber una utilidad para la filantropía privada en un lugar donde los sistemas públicos no están funcionando; sin embargo, esas cosas deben dirigirse hacia el fortalecimiento de la capacidad pública. Sin embargo, puede pasar como en Nueva Orleans, donde la incapacidad pública y un excedente de filantropía creó un sistema donde solo hay escuelas concertadas, no hay ni una sola escuela pública en toda la ciudad. Ese no es un buen modelo. Un modelo iniciado en lo privado, como cuando [Andrew] Carnegie construía bibliotecas de forma privada para convertirlas en públicas y crear un hábito de que existieran bibliotecas públicas en este país a una escala que ni él mismo se habría podido permitir. Son dos enfoques muy diferentes.

No voten a otro multimillonario

Feloni: Vi tu comentario sobre la candidatura de Schultz. Y, ya sea Howard Schultz o posiblemente Bloomberg más adelante, ¿por qué te opone a ellos tan apasionadamente?

Giridharadas: Bloomberg sugirió que el impuesto a la riqueza de Warren puede ser inconstitucional y que es básicamente como en Venezuela. Solo quiero decir que estos viejos oligarcas, multimillonarios e incrustados en el sistema, realmente están mostrando su terror. Realmente siento que estoy ganando la discusión, y Alexandra Ocasio Cortez y Elizabeth Warren están ganando esta discusión, igual que Edgar Villanueva, que escribió Decolonizing Wealth, y miles de personas que hablan sobre estos temas de formas diversas. Y estos tipos están aterrorizados.

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Cuando escuchas que viejos multimillonarios blancos te dicen que un impuesto a la riqueza es algo propio de Venezuela o que Howard Schultz dice dos veces en 24 horas que dos ideas que parten de mujeres negras en la administración son antiamericanas, son multimillonarios que entienden que la política ha cambiado America.

Por primera vez en mi vida, estamos hablando de si los multimillonarios deberían estar aquí, y creo que mi mensaje para estos tipos es que pueden irse. Los impuestos, todas estas políticas de las que estamos hablando, estas políticas son solo la hoja de ruta de una sociedad. Podemos establecer las reglas que queramos de conformidad con la ley en la Constitución. Y luego, todos tienen la libertad de elegir si estas leyes y todo lo demás que ofrece este país como paquete funciona para ellos o no. Y si no te gustan los impuestos, puedes irte. Y si crees que es confiscatorio pagar un impuesto del 3% sobre la riqueza, eres completamente libre para irte.

Estoy dispuesto a jugar al póquer con cualquiera de estos multimillonarios porque creo que todos están marcándose un farol. No creo que ninguno de ellos se vaya a ir. No creo que ninguno de ellos se vaya. ¿Mike Bloomberg se va a mudar a Singapur? América es un país extraordinario. Estoy aquí a largo plazo y sospecho que Mike Bloomberg también está aquí a largo plazo.

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Entonces podríamos reconstruir este país con una pequeña fracción de los recursos que esas personas han tenido la suerte de obtener porque todos hemos construido un país extraordinario. Y estos tipos, honestamente, pidiendo a gritos que los derroquen y necesitan despertar al momento en que se encuentran.

Estas ideas solo deberían asustar a unos pocos

Feloni: ¿Cómo sería para ti el sistema ideal para EE.UU., incluyendo el papel de las corporaciones? ¿Es esta idea de Better Capitalism que defendemos un objetivo válido para ti?

Giridharadas: Si hiciéramos algunas de las cosas de las que estoy hablando, EE.UU. se convertiría en lo que la mayoría de la gente imagina que es. No se convertiría en una cosa extraña que no reconocemos. En realidad se convertiría en el país en el que creemos que vivimos, pero que en realidad no es. Se convertiría en un lugar donde, en mayor medida, las personas consiguen lo que tienen por su esfuerzo, no por sus circunstancias de nacimiento. Terminaría siendo un lugar donde en realidad es más fácil dirigir compañías porque no tienes que pagar por la atención médica de las personas, y navegar por todas estas locuras en torno a la organización de las personas porque, para empezar, no se les permitirá hacerlo. En los Estados Unidos de los que estoy hablando, las mujeres, los afroamericanos y otras personas que históricamente han sido excluidas del poder, realmente compartirán el poder, la toma de decisiones y la riqueza de la nación. En la América a la que me refiero, pasaríamos de llevar al planeta al precipicio a alejar al planeta de ese precipicio.

El tipo de cambio del que estoy hablando suena amenazante para alguna gente, pero solo debería ser realmente una amenaza para muy pocas personas que se han estado beneficiando de un sistema injusto. Tienen miedo de que la gente ahora se dé cuenta de que EE.UU. no tiene que jugar en beneficio de los multimillonarios. Lo que en realidad es antiamericano, usando el término de Howard Schultz, son unos EE.UU. gobernados para unos pocos. Esa no es la promesa sobre la cual se fundó este país.

Feloni: Entonces, ¿se están apropiando los multimillonarios del sueño americano?

Giridharadas: Creo que todos somos rehenes de un secuestro organizado por multimillonarios. Todos estábamos drogados en el avión, y estos tipos ahora están aterrorizados en la cabina porque se están dando cuenta de que en la parte de atrás nos estamos despertando.

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