Francia introducirá en enero un "índice de reparabilidad" sobre los productos tecnológicos y Europa acaba de aprobar exactamente lo mismo: así te afectará

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  • En 2021 los consumidores franceses verán una etiqueta en los productos tecnológicos: se llama índice de reparabilidad y determina si los productos son fáciles de arreglar o no.
  • Es una iniciativa del Ministerio de Transición Ecológica galo que quiere concienciar sobre la posibilidad de reparar productos para incentivar un consumo sostenible.
  • En Europa ya se ha aprobado una medida similar, aunque de momento son recomendaciones iniciales.
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Francia introducirá a partir de enero de 2021 una nueva etiqueta en los productos tecnológicos que se vendan en sus grandes superficies. Será una etiqueta con un índice de "reparabilidad". Con una nota de 0 a 10, los consumidores podrán elegir aquellos productos cuya reparación pueda ser más fácil.

La noticia llega después de que esta semana el Parlamento Europeo votase una nueva política para "desarrollar e introducir marcos regulatorios que aporten claridad, e información visible y comprensible a los clientes sobre el tiempo de vida estimado y capacidad de reparación de los productos desde el momento en el que son comprados", detalla GSMArena en este artículo.

Esta nueva etiqueta llega al mercado francés en 2021 después de que el país galo aprobase una normativa a tal efecto en febrero de este año. La iniciativa parte del Ministerio de Transición Ecológica galo, al detectar que en el país solo el 40% de los productos tecnológicos son reparados cuando llega el fin de su vida útil.

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En la página oficial del Índice de Reparabilidad francés ya aparecen varios productos como ordenadores portátiles, teléfonos móviles, televisiones e incluso aspiradoras pendientes de calificar. El índice de reparabilidad francés lo tendrán que calcular los propios fabricantes de los productos teniendo en cuenta diversos factores.

Los criterios que marcarán la nota que los productos consigan sobre este nuevo índice vienen determinados por las instrucciones de los artículos y su accesibilidad, la capacidad de los mismos de ser desmontados, lo fácil o no que es encontrar piezas del artículo en el mercado, así como el precio de las mismas. El último factor a tener en cuenta es precisamente el tipo de artículo a la venta.

El 1 de enero de 2021 este índice aparecerá en todos los productos tecnológicos a la venta con el objetivo de "sensibilizar al consumidor sobre la posibilidad de reparar productos". La iniciativa parte del Ministerio de Transición Ecológica francés, aunque es una medida fácil de transponer a otros estados europeos.

En Europa también

BEUC, una coordinadora de organizaciones de consumidores europea, se ha congratulado de la votación que el Parlamento Europeo celebró esta semana y que ha aprobado una medida similar a la francesa, después de que se esbozara ya hace meses.

Lo que se ha aprobado en el Parlamento por mayoría absoluta son unas recomendaciones que emanan de la Comisión Parlamentaria de Mercado Interior. La Eurocámara, explica BEUC, planea que la futura normativa albergue garantías legales para que los consumidores conozcan la vida útil de los productos así como su obsolescencia programada, a la vez que exista el nuevo "derecho a reparar" haciendo más accesibles los componentes en el mercado.

"BEUC da la bienvenida a esta iniciativa, que deja claro la postura de la Unión Europea: los fabricantes deben ayudar a sus clientes a disfrutar de productos más duraderos y sostenibles". 

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En España, por el momento, no se otea en el horizonte una iniciativa en este sentido. El Ministerio de Consumo que dirige Alberto Garzón lanzó esta semana una campaña, 'Piensa. Luego, compra'. Su objetivo es concienciar sobre los efectos del consumo compulsivo sobre el medio ambiente y apoyar al comercio de proximidad.

"Si esta pandemia nos ha enseñado muchas cosas, una de las más importantes es la fragilidad de los sistemas biológicos y nos debe hacer ver en ello la fragilidad de nuestro plantea y cómo impacta en él el consumo", destacó esta semana el ministro.

Todo llega después de una semana en la que Francia y la propia alcaldesa de París, Anne Hidalgo, recomendó no comprar en Amazon para apoyar al comercio de proximidad.

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