Un grupo europeo de seguridad aérea advierte que una fuente no identificada está perturbando los sistemas GPS cerca de Rusia y Ucrania

Soldados estadounidenses enviados a la frontera polaco-ucraniana en relación con la crisis en Ucrania se sitúan cerca de un radar cerca de Arlamow el 24 de febrero de 2022.

Photo by Maciej Luczniewski/NurPhoto via Getty Images

Un regulador europeo de la seguridad de la aviación ha alertado de que una fuente no identificada está perturbando los sistemas GPS cerca de Rusia y Ucrania.

"En el contexto actual de la invasión rusa de Ucrania, la cuestión de la interferencia de los Sistemas Globales de Navegación por Satélite (GNSS) y/o la posible suplantación de identidad se ha intensificado en las áreas geográficas que rodean la zona de conflicto y otras áreas", ha explicado la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (AESA) en un boletín

La AESA señala que las regiones en las que se han visto afectados los sistemas de navegación son las que rodean el mar Negro y los estados vecinos, el este de Finlandia y la parte oriental del mar Mediterráneo, todas ellas próximas o cercanas a las fronteras de Rusia. 

Según la AESA, no es posible pronosticar el alcance de las perturbaciones en las aeronaves, pero podrían provocar la pérdida de la navegación por puntos de referencia o impedir la aproximación a las pistas.

La advertencia se produce después de que Rusia confiscara cientos de aviones construidos en Occidente en respuesta a las sanciones impuestas por los líderes occidentales, que obligan a las empresas de arrendamiento de aviones a cancelar sus contratos con las aerolíneas rusas.

Los arrendadores tienen hasta el 28 de marzo para sacar sus aviones de Rusia. Sin embargo, Steve Giordano, CEO de Nomadic Aviation Group, especializado en embargos de aviones, ha dicho a Bloomberg que los aviones podrían "desaparecer para siempre".

Así están adaptando las aerolíneas sus rutas para adaptarse al nuevo mapa aéreo mundial que ha creado la guerra en Ucrania

Las compañías aéreas y las autoridades rusas han dificultado la recuperación de las aeronaves, incluyendo el cierre del espacio aéreo y la prohibición de la mayoría de los vuelos internacionales fuera del país.

Debido a que los aviones arrendados se mantienen fuera del alcance de los brazos, los aviones podrían correr el riesgo de ser "canibalizados" por las aerolíneas rusas debido a que Boeing y Airbus detienen el envío de piezas de repuesto a la nación. Sin los suministros, los aviones podrían no recibir las reparaciones necesarias para volar con seguridad.

Además, según The Wall Street Journal, los pasajeros y el personal de las aerolíneas podrían estar en peligro porque los fabricantes de aviones no pueden proporcionar apoyo en forma de mantenimiento, piezas de repuesto o actualizaciones para las complejas máquinas.

Se calcula que hay unos 10.000 millones de dólares en aviones varados en Rusia, según Ishka, una empresa de consultoría de aviación con sede en Londres. 

Te recomendamos