Abandoné la ingeniería informática para convertirme en 'influencer': así he llegado a las 6 cifras gracias a las redes sociales

Ellen Nguyen
| Traducido por: 
Vanessa Chen
Vanessa Chen

Cortesía de Vanessa Chen.

  • Vanessa Chen es ingeniera informática, pero decidió dedicarse a la creación de contenidos en redes sociales.
  • Empezó a publicar sus conjuntos como un pasatiempo durante la pandemia del covid-19 y aumentó sus seguidores a más de 4 millones de personas.
  • Ahora gana 6 cifras y colabora con sus marcas favoritas. La ingeniería ha pasado a ser su plan B.

Este artículo se basa en una conversación con Vanessa Chen, una creadora de contenidos de 22 años de Boston. Sus ingresos han sido verificados por Business Insider. El texto se ha editado para una mejor extensión y claridad.

Antes de la pandemia, estudiaba informática y quería ser ingeniera de software. Pero muchas cosas han cambiado y ahora soy creadora de contenidos a tiempo completo con más de 4 millones de seguidores en YouTube, Instagram y TikTok. Mis ingresos también han llegado a las 6 cifras. 

Lo que empezó por puro aburrimiento durante la pandemia se ha convertido en mi trabajo gracias al momento oportuno. Como mucha gente, empecé a publicar vídeos de lo que me ponía cada día por diversión durante los confinamientos porque siempre me había gustado la moda. 

Aunque ahora tengo mi mayor número de seguidores en TikTok, mi andadura en las redes sociales comenzó con Instagram. Por ese entonces, se acababan de lanzar los Reels y todavía no había mucha gente que utilizara este formato de publicación.

Aposté por el contenido en vídeo desde el principio. Mis estadísticas de Instagram se dispararon en cuanto empecé a publicarlos, y lo mismo ocurrió cuando empecé a usar TikTok y YouTube Shorts. Antes del hit de los Reels, tenía unos 1.500 seguidores en Instagram. Publicando todos los días durante 6 meses, llegué a los 100.000 seguidores.

Quiero aprovechar al máximo esta carrera como creadora de contenidos mientras la tenga, porque en las redes sociales no hay nada seguro y no sabes dónde vas a estar mañana. Mi carrera como ingeniera informática es mi plan B.

TikTok es, con diferencia, la mejor plataforma que tienen las marcas para captar la atención

No fue fácil compaginar la publicación de contenidos con la universidad

Rechacé una oferta de prácticas el verano de 2021 para centrarme en las redes sociales. Al principio estaba nerviosa, pero veía a tanta gente sin dar abasto intentando compaginar las 2 cosas que me di cuenta de que era el momento de probar solo con la creación de contenidos. 

Afortunadamente, acabé ganando más dinero ese verano de lo que habría ganado con las prácticas y, cuando me gradué, ya tenía suficientes seguidores como para dedicarme a la creación de contenidos a tiempo completo.

Me organizo los días como un trabajo normal de 9 a 5

Aunque mucha gente piensa que el trabajo de una influencer es solo glamour, mi jornada laboral se parece a la de un trabajador normal de 9 a 5, salvo que sólo estoy yo con mi equipo en mi habitación. 

En un día normal, me levanto y empiezo a grabar. Sé que mucha gente graba sus contenidos por lotes, pero yo grabo y edito en el mismo día. A veces resulta muy cansado estar siempre al día de las tendencias, así que intento hacer lo que más me apasiona. 

Cuando estoy estancada, veo contenido de otras personas y le doy mi toque personal. También me pongo a mirar mis vídeos antiguos para inspirarme: siempre puedo rehacer una tendencia, una transición o utilizar un sonido de forma nueva. Así tengo una reserva de ideas que espero que no se agoten nunca.

Una vez hecho esto, suelo consultar el correo electrónico, ir al gimnasio, volver a casa y comer. Por la noche paso un rato con mi pareja, Jason, y luego me voy a dormir y hago lo mismo al día siguiente.

Uno pensaría que, como creadora de contenidos, estaría pendiente de mis tonificaciones constantemente, pero intento evitar la tecnología en mi tiempo libre por el bien de mi salud mental.

Subí de nivel contratando una empresa de gestión

Antes de tener un gestor, no ganaba mucho dinero. Era nueva en el sector  y nadie hablaba realmente de dinero, así que no sabía cuánto cobrar. Tampoco ayudaba que se me diera fatal negociar.

Pero sí sabía que los influencers solían ganar mucho dinero, así que decidí contratar a una empresa de gestión de talento hace 2 años. Supuso un cambio radical. Mi actual empresa de gestión se puso en contacto conmigo cuando sólo tenía 10.000 seguidores. 

En ese momento, no sabía si realmente la necesitaba, así que les dije que no. Unos meses más tarde, volvieron a ponerse en contacto conmigo y me di cuenta de que necesitaba ayuda para negociar y tratar con las marcas. Desde entonces todo ha ido genial.

La empresa que lleva mi representación se ocupa de los contratos por mí, así que puedo centrarme en lo que mejor se me da: la creación de contenidos.

Aprendió a pinchar en pandemia y ahora toca en el Arenal Sound: así es Carmen de la Fuente, la DJ de TikTok con más de 240.000 seguidores

Mis ingresos proceden de varias fuentes

Alrededor del 80% de mis ingresos proceden de acuerdos de patrocinio y el resto de códigos de afiliación e ingresos publicitarios. 

Tengo mucha suerte de haber trabajado con muchas marcas que me encantaban cuando era pequeña, como Coach, Tommy Hilfiger, Lululemon, Reebok, Marshalls y Nike. El año pasado, Amazon me pidió que trabajara con ellos en una línea de ropa, y fue una oportunidad apasionante.

Mi crecimiento fue exponencial al principio y ahora ha empezado a estancarse, lo que puede asustar, pero me siento bastante cómoda donde estoy. Ya no tengo que perseguir cifras y sé perfectamente lo que hago.

Algunos creadores creen que un mayor número de seguidores equivale a mayores ingresos, pero, según mi experiencia, muchas veces las marcas dan prioridad a los contenidos de calidad y a un alto nivel de participación frente al mero número de seguidores. 

Prefiero tener 100.000 followers que realmente conectan con mi contenido, que un millón que apenas saben quién soy o que no consumen lo que publico con regularidad.

Con suerte, si juego bien mis cartas y empiezo a invertir mi dinero en los lugares adecuados, podré jubilarme, o al menos no tener que trabajar todos los días, para cuando quiera sentar la cabeza y tener hijos. 

Aún no he invertido, pero Jason y yo hemos hablado de invertir pronto nuestros ahorros en áreas como acciones o propiedades.

Conoce cómo trabajamos en Business Insider.