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Tras la edad, la obesidad se posiciona como el segundo factor de riesgo más importante en pacientes con COVID-19

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Benoit Tessier/Reuters

La edad es el principal factor de riesgo para los pacientes con COVID-19. Sin embargo, numerosos estudios señalan que la obesidad podría agravar la enfermedad provocada por el virus

Según Financial Times, esto incluso también se relaciona con la capacidad económica de cada persona. Y es que, las personas con sobrepeso tienen a desarrollar diabetes tipo 2, problemas renales o hipertensión. En consecuencia, tienen sistemas inmunológicos debilitados que, a menudo, se relacionan con el estrés crónico derivado de los trabajos con bajos ingresos. De la misma manera, también tienen que ver la mala alimentación y la inactividad física. 

Así, las personas con esas condiciones son más propensas a terminar en la UCI. 

En Francia, Estados Unidos y Reino Unido, los datos sugieren que los pacientes con sobrepeso tienen un riesgo significativamente mayor. 

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Al mismo tiempo, un estudio de 4.000 pacientes con COVID-19 en la ciudad de Nueva York concluyó que la obesidad constituye el segundo factor de riesgo más fuerte. 

Si bien es cierto que el virus ataca directamente a los pulmones, según los investigadores, el exceso de grasa corporal es más peligroso que las enfermedades cardíacas o pulmonares. Incluso, más que el tabaquismo. 

Según Financial Times, esto puede deberse a que la obesidad da pie a una inflamación crónica, dejando así a los enfermos más susceptibles. 

Por su parte, otro estudio neoyorquino señala que el sobrepeso es el principal factor de riesgo que puede agravar los síntomas en pacientes jóvenes. 

Entonces, los pacientes menores de 60 años tienen el doble de probabilidades de necesitar cuidados intensivos si tienen un índice de masa corporal superior a 30. Si su masa corporal es mayor a 35, tendrán 3,6 veces más probabilidades. 

Una vez en la UCI, las posibilidades de supervivencia corresponden a un 50%.

Lo mismo ocurría con el brote de la gripe porcina. En 2009, el 51% de los californianos fallecidos a causa de la gripe AH1N1 eran obesos. 

Sin embargo, no se trata solo del peso corporal ya que, las personas de peso normal pueden tener una salud metabólica deteriorada. 

Según la revista Naturelos pacientes con diabetes tipo 2 y síndrome metabólico pueden tener un riesgo de muerte hasta 10 veces mayor cuando contraen COVID-19.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos destaca que Estados Unidos es la nación más obesa del mundo. Mientras tanto, Reino Unido ocupa el primer puesto en Europa.

De la misma manera, ambos países destacan por sus desigualdades en materia de salud. 

Así, según Financial Times, en algunas partes de Inglaterra existe un diferencia de 12 años en la esperanza de vida entre ricos y pobres. 

Tener una vivienda en malas condiciones, la contaminación, el trabajo inseguro y la mala alimentación son algunos factores que conducen a enfermedades crónicas. 

Parece lógico entonces que Japón, por ejemplo, haya registrado tasas de mortalidad por coronavirus relativamente bajas. Incluso siendo el país con mayor esperanza de vida

Y es que el país asiático tiene una baja tasa de obesidad y destacan por su exitoso programa de salud pública. 

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