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El reto de organizar la Cumbre del Clima en España: principales objetivos, dificultades y beneficios

IFEMA

Reuters

  • La Cumbre del Clima (COP25) es un evento de gran complejidad logística que reunirá a 25.000 personas y que exige la coordinación de las administraciones.
  • La Institución Ferial de Madrid (Ifema) destinará 80.000 metros cuadrados para el evento, el 40% de su capacidad.
  • Este es un análisis de las claves, las dificultades y los beneficios que conlleva la organización de un evento de estas características.
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    Después de que la ONU anunciara, con apenas 4 semanas de antelación, que sería Madrid la ciudad que acogería la próxima Cumbre del Clima (COP25), el Gobierno se puso manos a la obra con los preparativos junto a Naciones Unidas y Chile. Un evento de gran complejidad logística que reunirá a 25.000 personas y que exige la coordinación de las administraciones, un requisito que tampoco facilita la situación política actual.

    La Institución Ferial de Madrid (Ifema) destinará 80.000 metros cuadrados para el evento, el 40% de su capacidad, y el evento se celebrará entre el 2 y el 13 de diciembre. Las cifras tan solo dan una ligera idea de la ingente cantidad de trabajo que hay detrás para que todo salga según lo previsto.

    Leer más: La organización de la Cumbre del Clima de Madrid costará a las arcas públicas 86 millones de euros: Pedro Sánchez pide a las empresas del Ibex 35 que financien el evento

    Claves

    Estas son algunas claves de un evento internacional como la Cumbre del Clima:

    • Sentimiento compartido de comunidad entre los asistentes, independientemente de su rol en el evento.
    • Aprovechamiento de sinergias: conectar a las personas con intereses similares.
    • Rentabilizar los diferentes canales de comunicación disponibles para maximizar tanto su impacto y cobertura exterior como su mejor funcionamiento interno.
    • Mantener “reuniones de control” con el equipo organizador a lo largo de los días que dure el evento. Estarán basadas en resultados y se tratarán los próximos retos con el objetivo de minimizar posibles riesgos o imprevistos.
    • Máximo respeto a las expectativas culturales de las partes interesadas relevantes y a sus patrones de comunicación.
    • Después del evento, imprescindible realizar un correcto seguimiento del mismo: recopilar datos, revisar aciertos y posibles fallos para mejorar en el futuro.

    Dificultades

    Ante un reto de estas características, habrá que prever diferentes escenarios o dificultades a tener en cuenta. Las principales tienen que ver con la coordinación, la logística y la seguridad:

    • Tras la renuncia de Chile a acoger el evento, España asumió el reto con 4 semanas de antelación, lo que sin duda añade dificultad a la organización.
    • Tendrá lugar del 2 al 13 de diciembre y se darán cita hasta 25.000 personas. Once días de intensa actividad y con diferentes públicos que conllevan diferentes agendas y actividades, todo un reto logístico que requiere una concienzuda planificación y coordinación.
    • La dinámica de este tipo de eventos exige buscar dos espacios contiguos, uno para las reuniones y negociaciones oficiales de los representantes de las delegaciones de unos 200 países, y otro para los eventos paralelos de ONG o de grupos de científicos.
    • No solo es un complicado ejercicio de coordinación entre administraciones (Gobierno, Comunidad y Ayuntamiento), sino que se añaden a su organización la ONU y Chile, que seguirá presidiendo la COP25.
    • Previsión de posibles riesgos externos en eventos internacionales de esta naturaleza: protestas antisistema, ONG, etc. Debemos contar con ello pero intentar minimizar sus efectos lo máximo posible.

    Beneficios

    A pesar de las dificultades que puede acarrear organizar un gran evento de estas características, además a contrarreloj, debería aportar numerosos beneficios a la sede en cuestión. En este caso, la COP25 puede ser la gran oportunidad de Madrid y de España para convertirse en el foco internacional del medio ambiente por unos días.

    La imagen de Madrid y España se tendría que ver beneficiada al acoger, en un margen de tiempo tan justo, una de las citas internacionales decisivas para el futuro del planeta; su impacto social, económico y ambiental debería ser alto. El compromiso del país con la acción climática y el desarrollo sostenible debería reforzar la marca España como país comprometido con nuestro futuro medioambiental.

    Pero la realidad es que, aunque ya se habla de 1.000 millones euros de retorno para la Comunidad de Madrid, habrá que esperar a ver cuáles han sido los resultados reales para confirmar este tipo de cifras. Como se ha comentado anteriormente, el éxito final dependerá de saber minimizar posibles riesgos como, por ejemplo, que determinadas ONG o grupos antisistema desacrediten los objetivos conseguidos.

    Un reto al que, sin duda, contribuirá la correcta organización, planificación, coordinación y dirección de eventos, junto con un buen plan de comunicación y de seguridad con el que anticipar imprevistos, llegar a los públicos propuestos y conseguir la repercusión mediática deseada.

    Todo lo que debes saber sobre la Cumbre del Clima 2019: COP25 en Madrid

     

    Este artículo ha sido publicado originalmente por The Conversation. Lee el original.

     

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