Varios repartidores de Amazon describen cómo es trabajar bajo la vigilancia de las nuevas cámaras instaladas en las furgonetas, que los vigilan constantemente y lanzan alertas "que inducen a la ira" si se equivocan en una ruta

An Amazon delivery driver.
An Amazon delivery driver.

Patrick Fallon/Getty Images

  • Los repartidores de Amazon ahora tienen varias cámaras grabando constantemente su actividad, como parte del sistema Driveri instalado por la compañía.
  • Algunos de ellos aseguraron a Business Insider que están preocupados sobre su privacidad al tener cámaras que vigilan hasta cada bostezo.
  • Temen que no puedan aguantar el ritmo que pide Amazon con su aliento en el cogote debido a este nuevo sistema de vigilancia.
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Muchos repartidores de Amazon coinciden en que la soledad y la independencia de trabajar en la carretera son los dos grandes atractivos del trabajo.

Pero ambas están amenazadas desde que Amazon comenzó a instalar cámaras de vigilancia en sus furgonetas de reparto, con las que monitoriza la conducción de sus trabajadores, sus movimientos e incluso sus expresiones faciales.

Algunos trabajadores han reconocido tener cierta paranoia respecto a lo que estas cámaras —instaladas en los parabrisas y que emiten alertas sonoras cuando se equivocan en un trayecto— están viendo y cómo pueden ser castigados a través de esta tecnología, según revelan cinco conductores.

"Sé que estoy trabajando, pero, estoy preocupada incluso de rascarme la nariz. Me da miedo quitarme el pelo de la cara, ¿sabes?", asegura a Business Insider una conductora radicada en Oklahoma (Estados Unidos). "Por saber que vas a ser castigado por ello", añade.

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Tanto esta conductora como el resto de los entrevistados han pedido que sus nombres no sean mencionados, por miedo a que sus trabajos puedan verse afectados, pero Business Insider verificó su identidad.

Varios repartidores admiten que las cámaras pueden ser de ayuda en casos de choques o situaciones peligrosas. Pero están preocupados sobre cómo esta tecnología afecta a su productividad o en aspectos como hacer sus necesidades o cambiarse pañales de adulto, con la mirada constante de las cámaras.

"Tenemos cero privacidad y ningún margen de error", añade un conductor con base en California (EEUU).

Business Insider se ha puesto en contacto con el fabricante del sistema de cámaras, Netradyne, que ha declinado hacer comentarios. Un representante de Amazon respondió a través de un comunicado que las cámaras se utilizan para asegurar la seguridad de los conductores y las comunidades. Durante la prueba piloto de estas cámaras entre abril y octubre de 2020, los accidentes cayeron un 48%, las violaciones de las reglas de tráfico un 20%, los conductores que no usaban el cinturón de seguridad se redujeron un 60% y las distracciones bajaron un 45%, según la empresa.

"No creemos en las críticas interesadas que consideran que estas cámaras están para otra cosa que no sea la seguridad", añade el comunicado de Amazon.

Las cámaras detectan bostezos, distracciones y mucho más

El sistema de cámaras que está en las furgonetas de Amazon, denominado Driveri, no está desarrollado por el gigante del comercio electrónico, sino por Netradyne, una compañía de transportes que utiliza inteligencia artificial para monitorizar flotas de conductores.

Este sistema, ubicado en el interior del parabrisas, incluye cuatro cámaras: una que apunta a la carretera, dos que apuntan a los lados, y otra que mira al interior, hacia el conductor. Unidas, las cámaras ofrecen una cobertura de 270 grados.

Las cámaras graban durante todo el tiempo desde que se enciende el contacto, aunque Amazon asegura que el sistema no recoge audio ni se puede ver en directo, lo que supone que los transportistas no pueden ser vigilados en tiempo real mientras conducen. Las cámaras suben las grabaciones solo cuando detectan uno de los 16 ítems que vigilan, como un frenazo o un cinturón de seguridad sin abrochar, y esas imágenes solo pueden ser visionadas "por un grupo limitado de personas autorizadas", asegura Karolina Haraldsdottir, gerente de reparto de última milla de Amazon en el video de formación sobre las cámaras.

El sistema Driveri alerta con sonidos en cuatro situaciones: un problema con los frenos, distancia de seguridad inadecuada, exceso de velocidad o distracciones en la conducción.

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Se puede apagar el sistema, pero solo cuando el contacto está quitado. Amazon asegura que sólo compartiría las grabaciones con terceros, como la policía, en el caso de que se produzca una situación de peligro.

Este sistema ha provocado varias reacciones de algunos repartidores nada más darse a conocer. Un conductor llamado Vic, aseguró a Reuters que las cámaras fueron el último empujón que le hicieron irse de la empresa, ya que para él son "tanto una violación de la privacidad como un ataque a la confianza".

Otro conductor, denominado Angel Rajal explicó a Business Insider el mes pasado que las cámaras le parecían "molestas" le hacían pensar que estaba siendo constantemente observado.

"Recibo una notificación de distracción en la conducción incluso cuando cambio la emisora de radio o bebo agua", aseguró.

Repartidores preocupados por su privacidad

En varias entrevistas con Business Insider, los repartidores que tienen cámaras instaladas en sus furgonetas señalan varios de los problemas que están encontrando. La falta de privacidad es el principal.

Varios conductores aseguran que temen que bostezar mientras conducen pueda ser considerado como una infracción. Y con algunos de ellos viéndose obligados a orinar en una botella para cumplir los plazos, les preocupa que les graben en situaciones incómodas.

Bronwyn Brigham, una repartidora radicada en Houston (Texas) que ha utilizado camiones equipados con el sistema Driveri durante dos semanas, relata a Business Insider que la presencia de las cámaras le hace sentir como si estuviera siendo constantemente observada y le genera preocupación sobre cómo gestionar sus necesidades en la furgoneta.

"Tengo que utilizar Depends (un tipo de pañal para adultos) porque tengo 56 años. Si se empapan, necesito cambiármelos. Como las cámaras están encendidas, si tengo que cambiármelo, me están viendo", explica.

"Estamos todos preocupados porque nuestra privacidad se reduce a cero", añade un repartidor de California. "Teniendo en cuenta que tenemos que orinar en botellas, ¿no es esto estar observado?"

El contacto tiene que estar apagado para que las cámaras no graben, pero esto deja a los conductores sin aire acondicionado.

Como consecuencia, los conductores en zonas con calor extremo durante el verano tendrían que elegir entre la privacidad o el aire acondicionado cuando tomen sus descansos.

Voces "que inducen a la ira" e instrucciones "diseñadas para hacerte ir más lento"

Un conductor residente en Oklahoma que lleva un mes conduciendo con estas cámaras asegura a Business Insider que el sistema Driveri obstruye su ángulo de visión al conducir, lo que le dificulta ver los números en las casas, o a niños que puedan estar jugando en las calles.

"Ha habido veces que miro y no hay nadie, y de repente aparece un niño justo de donde la cámara obstruye la vista", asegura.

Por otra parte, las alertas sonoras de la cámara, que utilizan un sistema de voz generada por ordenador, distraen e "inducen a la ira". Esta sensación es compartida por otros conductores, que aseguran que las alertas les hacen sentir como si estuvieran siendo microcontrolados.

Varios repartidores afirman a Business Insider que están preocupados de que se considere una infracción utilizar sus teléfonos, pese a que son imprescindibles para encontrar algunas direcciones.

Los conductores de Amazon en EEUU aseguran que orinar en botellas es una parte habitual de sus condiciones de trabajo, que tachan de "inhumanas", aunque la compañía lo niega

Los conductores de Amazon dependen de dos aplicaciones cuando trabajan: Mentor, que monitoriza sus rutas, y Flex, la aplicación de navegación de Amazon. Un conductor que realiza sus entregas entre Minneapolis y Saint Paul afirma a Business Insider que tiene que llevar una aplicación en su teléfono personal mientras la otra se ejecuta en el de trabajo.

"Para sacar el día con éxito necesitas hacer zoom en el mapa en Flex, que tienes que tener en un soporte que puedas mirar mientras conduces... Mi preocupación es que, con las cámaras, vayan a alertar de que estás usando el móvil mientras conduces", lamenta.

Cumplir los requisitos de Amazon es un problema creciente para los repartidores. Algunos están preocupados de que el nuevo sistema les obligue a ir más despacio, haciendo más difícil entregar todos los paquetes que se espera que entreguen en una jornada, que pueden ser hasta 300.

Por ejemplo, Driveri está pensado para detectar cuando el conductor no se ha parado en una intersección. Pero la conductora de Oklahoma asegura que en algunas situaciones donde hay un stop mucho antes de la intersección, tiene que parar dos veces para evitar que salte el sistema, lo que le cuesta unos valiosos segundos. El repartidor de California se muestra preocupado de que pueda recibir una queja por conducir unos pocos kilómetros por hora más allá del límite.

Brigham, la repartidora de Houston, asegura que está esforzándose al máximo posible para conducir de la forma más cauta, ahora que tiene las cámaras instaladas, por lo que está yendo más lenta. Si no es suficientemente rápida, asegura, recibirá una llamada de su supervisor, diciéndole que va por detrás de las entregas que tiene programadas.

El conductor de Oklahoma asegura que este nuevo sistema le hace sentir como en la serie Catch-22, como se suele decir cuando un individuo está atrapado entre normas contradictorias.

"El trabajo se trata de ir rápido, pero estas cámaras y otras políticas de Amazon están diseñadas para hacerte más lento", afirma

Ser observado por una máquina ahora es parte del trabajo

Las cámaras tienen ventajas y plantean desafíos.
Las cámaras tienen ventajas y plantean desafíos.
AP

Varios de los repartidores entrevistados por Business Insider admiten que el sistema Driveri tiene algunas ventajas.

Si ocurre un accidente durante una entrega, el sistema automáticamente sube las imágenes. Los conductores pueden utilizarlo para probar que estaban prestando atención y siguiendo las reglas.

Las cámaras también graban el exterior del vehículo durante 20 minutos incluso si el contacto está apagado, lo que puede ayudar a identificar si alguien se acerca al vehículo para dañarlo o robarlo.

Aun así, las cámaras son para muchos conductores un nuevo motivo de frustración en un trabajo ya de por sí complicado.

"Me gusta mi trabajo, pero parece que está pensado contra mí", admite el conductor de California.

Asegura que el 99% del tiempo disfruta entregando paquetes, pero las cámaras le han hecho ser consciente de las condiciones extremas del trabajo. Últimamente, asegura que ha trabajado de 10:45 a 22.10, sin tener tiempo para un solo descanso y teniendo que orinar dos veces en una botella. Todo ese tiempo ha sido consciente de que la cámara estaba encendida.

"La parte que más me molesta es que estamos siendo observados por una máquina, y que esta máquina es la que juzga si estamos haciendo algo mal o no, o si nos quedamos sin trabajo", finaliza el repartidor de Oklahoma.

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