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5 claves para entender por qué la guerra comercial y un Brexit sin acuerdo son dos amenazas que no se van a solucionar en la cumbre del G7

Reunión del G7.
Reunión del G7. Andrew Harnik/Pool via REUTERS
  • Este fin de semana se ha estado celebrando la cumbre anual del G7 en Biarritz, Francia, y está siendo una de las más tensas que se recuerdan.
  • Desde que comenzó, los principales mandatarios mundiales se han estado cruzando reproches y lanzando amenazas.
  • Todo hace indicar que ni la guerra comercial entre EEUU y China ni el desenlace del Brexit tendrán soluciones inmediatas.
  • Incluso podría iniciar un conflicto comercial también entre los Estados Unidos y la Unión Europea.
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Desde este sábado está teniendo lugar en la localidad francesa de Biarritz la cumbre del G7 que reúne a los líderes de Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y el Reino Unido. Hay dos elefantes en la sala: el desenlace del Brexit y la guerra comercial entre EEUU y China.

Aunque la cumbre terminará este lunes a mediodía, lo cierto es que no han existido apenas avances ante estas dos problemáticas. Mientras tanto, una amenaza de recesión continúa sobrevolando la economía global.

La cumbre del G7 de este año está siendo, de hecho, una de las más tensas que se recuerdan. Y no solo por las protestas que se han originado en la localidad francesa —la policía ha llegado a intervenir con gases lacrimógenos—. También por las medidísimas palabras de los mandatarios.

Lejos de plantear soluciones o políticas alternativas, la cumbre del G7 de Biarritz podría provocar incluso nuevos desafíos, como una guerra comercial que podría tener lugar entre los Estados Unidos y la Unión Europea.

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En la cumbre del G7 del año pasado, que tuvo lugar en Canadá, Donald Trump decidió desmarcarse del comunicado conjunto que habían firmado todos los países participantes, al molestarse por unas palabras del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, a quien calificó de "débil" y "deshonesto".

Nada hace pensar que el G7 de este año terminará mejor.

Estas son algunas de las conversaciones que han tenido lugar durante la cumbre de este fin de semana y que apuntan a que ni el Brexit ni la guerra comercial van a tener una solución pronto.

Trump rechaza que sus socios del G7 le hayan pedido una tregua comercial con China

El presidente Donald Trump, durante el G7 en Biarritz.
El presidente Donald Trump, durante el G7 en Biarritz. Ludovic Marin/Pool via REUTERS

Donald Trump ha dicho con respecto a la guerra comercial que los Estados Unidos mantiene con China que ninguno de sus socios le ha pedido tregua. Hace oídos sordos, ya que desde que los líderes mundiales llegaron a Biarritz, esta es una idea que han repetido.

Desde el presidente del Consejo Europeo saliente, Donald Tusk, hasta el primer ministro británico, Boris Johnson. Desde Tusk hasta el propio Johnson: todos prefieren una paz comercial.

"Aquellos que apoyan las subidas de aranceles pueden ser luego culpables de la desaceleración de la economía global", advirtió el propio primer ministro británico, con quien Trump desayunó este domingo.

Tusk recordó el sábado a mediodía que las guerras comerciales provocan la recesión.

Eso sí, Trump también reconoció tener "dudas" de todas las decisiones que toma, incluyendo las que ha tomado al respecto de la guerra comercial contra el gigante asiático. Lo hizo al término de su desayuno con Johnson, a preguntas de los periodistas allí congregados.

Sin embargo, horas después se ratificó en lo dicho: tenía dudas porque considera que los aranceles debían ser aun más altos.

Tusk advierte de represalias de la UE en caso de que EEUU imponga más aranceles a bienes franceses

Donald Tusk en el G7.
Donald Tusk en el G7. Markus Schreiber/Pool via REUTERS

Con la reciente aprobación de la tasa Google en Francia —que gravará las actividades de las multinacionales tecnológicas en los países que operen, en este caso el país galo, aun cuando su sede fiscal no se encuentre allí—, Trump comenzó a sugerir una subida de tasas de importación al vino francés.

Nada más aterrizar en Biarritz, el presidente saliente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ya dibujó cómo sería el ambiente de la cumbre para todo el fin de semana.

"Si Trump impone aranceles al vino francés, la UE responderá". Con una amenaza directa, Tusk caldeó los ánimos. "Si los Estados Unidos imponen aranceles a los vinos franceses, la Unión Europea responderá del mismo modo, en defensa de un país miembro".

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"Pese a que lo último que necesitamos es confrontación, especialmente con nuestro mejor aliado, Estados Unidos, tenemos que estar preparados para ese escenario", zanjó.

Así, no es solo que no se vaya a solventar las crisis provocadas por la guerra comercial entre los EEUU y China, sino que se está acercando abiertamente la posibilidad de otra entre EEUU y la UE.

Johnson y Tusk se enzarzan por el Brexit y el propio Trump echa más leña al fuego

Donald Tusk y Boris Johnson durante la cumbre del G7.
Donald Tusk y Boris Johnson Andrew Parsons/Pool via REUTERS

Uno de los asuntos capitales de esta cumbre del G7 en Francia es el desenlace del Brexit. El próximo 31 de octubre vence el plazo para que la salida del Reino Unido de la UE sea ordenada, con un acuerdo aceptado por el Parlamento británico. De lo contrario, habrá Brexit duro.

Esta semana el presidente francés, Emmanuel Macron, recibió a Johnson, el nuevo primer ministro del Reino Unido, advirtiendo que ya no hay tiempo para retomar las negociaciones del Brexit. Aun con todo, la canciller alemana Angela Merkel recibió al británico en Berlín y fue algo más optimista que su colega francés.

Ya en el marco de la cumbre, otra de las primeras cosas que dijo Tusk en una rueda de prensa fue precisamente que Johnson no debería ser recordado como "el señor No-hay-acuerdo".

Por si fuera poco, el primer ministro británico anunció este sábado que plantearía a Bruselas una amenaza: retener 30.000 millones de libras —que adeuda Londres a la UE— para forzar una renegociación del Acuerdo de Retirada.

Lo reveló el Mail on Sunday citando fuentes gubernamentales que también ha recogido la agencia Europa Press: "Boris quiere un acuerdo justo para la salida del Reino Unido a cambio de los miles de millones que pagaría".

Este domingo, tras un desayuno entre los dos dirigentes, Johnson ha encontrado en Trump a un gran aliado. El presidente estadounidense le ha prometido que habrá un acuerdo comercial "bastante rápido" tras el Brexit. Aunque discrepan sobre el proteccionismo ante China, sí encontraron varios puntos en común.

El propio Macron se preguntaba hace unos días si que el hecho de que el Reino Unido se convirtiera en "vasallo" de los EEUU es lo que realmente querría Johnson.

Altos funcionarios de los EEUU reprochan a Francia que intente desviar el debate económico

El presidente Macron y Donald Trump hablan durante una reunión del G7.
El presidente Macron y Donald Trump hablan durante una reunión del G7. Andrew Harnik/Pool via REUTERS

Bloomberg y el New York Times revelaban también este domingo uno de los flecos menos relatados en la prensa española. Desde este sábado por la tarde se vienen sucediendo varias reuniones de trabajo en el marco de la cumbre del G7. Reuniones que continúan este domingo y se extenderán hasta el mediodía del lunes.

Entre los temas abordados están el desarrollo y las relaciones con el continente africano, la desigualdad económica y la desigualdad de género, así como los desafíos del cambio climático y de la nueva economía digital.

Esto ha molestado enormemente en el Gobierno de los Estados Unidos.

Bloomberg tiene constancia de que varios funcionarios estadounidenses consideran —en privado— que Macron está intentando aislar a Trump, y por este motivo está centrando la cumbre del G7 en el cambio climático. Se trata de un tema sobre el que Trump tiene grandes diferencias con el resto de líderes mundiales.

El New York Times apuntó de manera similar en otra información: según detalla el periódico, altos funcionarios de la administración Trump creen que Macron está contentando a su electorado centrando la cumbre en el cambio climático, igualdad de ingresos e igualdad de género, así como en el desarrollo de África.

Otro melón abierto: el acuerdo nuclear de Irán

Un avión iraní aterriza en Biarritz durante la cumbre del G7.
Un avión iraní aterriza en Biarritz durante la cumbre del G7. REUTERS/Regis Duvignau

Por si fuera poco, durante la tarde de este domingo aterrizó el ministro de Exteriores iraní en Biarritz para acudir al G7 invitado formalmente por Emmanuel Macron, según han desvelado varios medios de comunicación citando a fuentes del Elíseo.

Así, la noticia de la llegada de Mohamad Javad Zarif ha trascendido en el segundo día de la cumbre del G7, también para estupefacción de Donald Trump. Aunque Macron ha advertido que él solo habla por Francia —el G7 es un foro informal, con lo que nadie le ha dado el encargo al presidente galo de tratar de mediar entre Irán y EEUU—,

El País cita a un portavoz iraní de Exteriores, Abbas Mousavi para explicar que el objetivo de la invitación es, según Mousavi, avanzar iniciativas conjuntas entre Irán y Francia, con lo que se descartaba "reuniones o negociaciones" con la delegación americana en el G7.

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