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La burbuja de la deuda China puede convertirse en el siguiente gran problema para los mercados

Sin hogarismo en China
AP Photo/Andy Wong
  • Según expone en un último informe Paul Smillie, analista senior de Columbia Threadneedle, no cabe duda de que” la guerra comercial constituye un foco de preocupación” para los mercados y puede crear turbulencias a futuro.
  • Los parámetros clave que miden el crecimiento del crédito nos indican que el ritmo de expansión no solo es insostenible, sino que “se traducirá además en un considerable incremento de los préstamos morosos”, alerta el experto.
  • En caso de tener que prestar asistencia a los bancos, las autoridades chinas se verán obligadas a adoptar medidas más radicales, avanza Smillie. Esto podría derivar en una “recapitalización pública del sector bancario”, algo que, según sus cálculos, “dispararía sustancialmente los niveles oficiales de deuda/PIB hasta más de un 70%”.
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La amenaza de la guerra comercial se ha quedado en una especie de letargo, pero sigue latente. Dada la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de autorizar un nuevo paquete de aranceles del 25% sobre el resto de las importaciones chinas por valor de 300.000 millones de dólares (al tiempo que China sopesa la adopción de contramedidas), el impacto negativo de una guerra comercial en la economía china podría ser significativo y, por extensión, para las bolsas mundiales.

Según expone en un último informe Paul Smillie, analista senior de Columbia Threadneedle, no cabe duda de que "la guerra comercial constituye un foco de preocupación”. No obstante, considera que los mercados “no descuentan de manera suficiente otros riesgos sistemáticos”, y posiblemente de mayor envergadura, que planean sobre la economía china, en concreto, “la rápida e inquietante expansión del crédito en los últimos años”.

El crecimiento chino se ha mostrado renqueante, al caer desde un nivel superior al 14% anual en el periodo previo a la crisis financiera hasta menos del 7% en la actualidad, lo que supone una importante contracción para la segunda economía más grande del mundo, se observa en el informe. 

Las autoridades chinas han respondido abriendo el grifo del crédito, con lo que estimulan la economía a través de un mayor endeudamiento. El problema radica en que, “cuanto más se prolongue esta expansión crediticia, menos efectiva será la estrategia”, apunta el experto.

En 2008, la rentabilidad del crédito (que mide la eficacia del nuevo crédito a la hora de estimular el crecimiento) ascendía al 0,75 aproximadamente. Esto significa que CNY de crédito generaba 0,75 CNY de producto interior bruto (PIB) nominal. Desde 2014, este ratio se ha situado, de media, en 0,25.

De esta manera, lo que resulta aún más inquietante, según Smillie, es el aumento de “los riesgos de cola”. La ingente expansión crediticia registrada en China en los últimos años debería” hacer sonar todas las alarmas”, alerta. 

Los parámetros clave que miden el crecimiento del crédito nos indican que el ritmo de expansión no solo es insostenible, sino que “se traducirá además en un considerable incremento de los préstamos morosos”. En un momento dado, esto “tendrá una importante repercusión negativa en los mercados de renta fija y renta variable de China”.

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Consecuencias para los mercados de renta variable y renta fija

El analista de Columbia Threadneedle cree que la buena noticia es que, a excepción del sector corporativo, “el endeudamiento en moneda extranjera de China es reducido”. Así pues, una repetición de la crisis asiática de 1997 en China, cuyo factor desencadenante fue el elevado endeudamiento en dólares, “no resulta preocupante”.

Con todo, el volumen de activos bancarios en China asciende a 45.000 millones de dólares cuando se computan los activos fuera de balance. Dado que las reservas de divisas del gigante asiático equivalen a una cifra estimada de 3.000 millones de dólares, no se requerirían muchas salidas de capitales para provocar “una rápida erosión de estas reservas”.

En caso de tener que prestar asistencia a los bancos, las autoridades chinas se verán obligadas a adoptar medidas más radicales, avanza Smillie. Esto podría derivar en una “recapitalización pública del sector bancario”, algo que, según sus cálculos, “dispararía sustancialmente los niveles oficiales de deuda/PIB hasta más de un 70%”, desde las cotas actuales que rondan el 48%. Estos niveles aún coincidirían con los de muchos gobiernos occidentales, aunque el cambio “no sería nada desdeñable”, concreta.

En cualquier caso, los inversores deberían “anticipar unos movimientos más pronunciados en los mercados de renta variable y renta fija” que los causados por los actuales temores a la guerra comercial entre Estados Unidos y el gigante asiático.
 

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