Este robot con forma de cangrejo mide menos de un milímetro y podría ayudar en intervenciones quirúrgicas, eliminar tumores cancerosos o reparar instalaciones industriales

Fotograma de 'Ant-Man'.
Fotograma de 'Ant-Man'.

Marvel Studios

Seguramente conozcas la película de Marvel Ant-Man, en la que Scott, el protagonista, se puede convertir en parte del reino cuántico gracias a unas partículas muy curiosas y al traje desarrollado por sus compañeros. 

Curiosamente, unos investigadores parecen haber mezclado este concepto de ciencia ficción con el aparecido en un capítulo de Black Mirror, en el cual existen enjambres de abejas que son robots –una idea buena en principio, pero que termina en catástrofe–.

El equipo de científicos de la Universidad del Noroeste, en Estados Unidos, ha logrado crear un animal mecánico más pequeño que un robot, concretamente, un cangrejo peekytoe, con resultados publicado en Science Robotics.

Tan solo mide medio milímetro de ancho y es capaz de doblarse, retorcerse, arrastrarse, caminar, girar e, incluso, saltar. A su vez, los científicos también han probado con otros animales, como orugas, grillos y escarabajos –mecánicos, por supuesto–.

"La robótica es un campo de investigación emocionante, y el desarrollo de robots a microescala es un tema divertido para la exploración académica", ha asegurado a EurekAlert! John A. Rogers, líder del trabajo. 

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Scott, el protagonista de Ant-Man, era capaz de hacer cosas maravillosas en su versión micro. Y estos microrrobots no son diferentes, ya que podrían utilizarse incluso para operaciones quirúrgicas más complicadas.

"Puede imaginarse a los microrrobots como agentes para reparar o ensamblar pequeñas estructuras o máquinas en la industria o como asistentes quirúrgicos para limpiar arterias obstruidas, detener hemorragias internas o eliminar tumores cancerosos, todo en procedimientos mínimamente invasivos", ha añadido.

Los microrobots no son máquinas complejas

El cangrejo robot.

Aunque pueda parecer lo contrario, para el funcionamiento óptimo de estos cangrejos no es necesario un hardware complejo, hidráulico o eléctrico. Su secreto reside en la elasticidad de su cuerpo, lo cual lo convierte en un aparato extremadamente resiliente.

En este sentido, los investigadores han utilizado un material de aleación con memoria, para que el cangrejo vuelva a su forma normal cuando se caliente. Para ello, el equipo ha hecho uso de un láser que calienta todo su cuerpo de forma muy rápida.

"Debido a que estas estructuras son tan pequeñas, la tasa de enfriamiento es muy rápida", ha concretado Rogers. "De hecho, reducir el tamaño de estos robots les permite funcionar más rápido". 

Todo ello gracias a una fina capa de vidrio que consigue que, mediante la elasticidad, el robot pueda devolver la estructura a su forma deformada al enfriarse. Curiosamente, con un método sacado de un libro para niños.

"Con estas técnicas de ensamblaje y conceptos de materiales, podemos construir robots andantes de casi cualquier tamaño o forma 3D", ha concluido Rogers. 

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